28-08-2024, 08:24 PM
(Última modificación: 28-08-2024, 08:26 PM por Garnet D. Matlock.)
Para sorpresa del skypiean, cuando expresó el peligro que suponía Seandass para todo lo que amaba, este empezó a reírse, causando que el pirata lo mirara con confusión. Por mucho que le odiara admitirlo, si había algo que le podía reconocer a ese hombrecillo con tupé era la agallas que le echaba y la confianza que segregaba por cada poro de su piel. Daba igual lo jodido que estuviera, Seandass se había mantenido calmado, sereno e incluso esbozando, en todo momento, una juguetona y vacilona sonrisilla... Era todo un mente fría.
Tras reírse, volvió a recordar como, todas sus movidas no eran su problema, al él estar haciendo tan solo su trabajo. Garnet era consciente de que por el mero hecho de tener una recompensa bajo su cabeza iban a ser perseguidos por la marina, y que aquella mierda de organización haría lo que hiciera falta para atraparlos. Pero, que él fuera otro soldado bajo las órdenes del gobierno le molestaba y le jodía en demasía, más allá de por haberle destrozado su querido instrumento, y Garnet creía saber en el fondo a que se debía. Seguidamente, Tucrow afirmó - de nuevo con esa sonrisa llena de confianza - que no querría encontrarse frente a frente a ese Tucrow.- Tch, ¿será uno de sus faroles o tan heavy será este Tucrow?- Se preguntó a sí mismo, con su mirada aún puesta en él, mosqueado y de morritos. A continuación, comentó no sé qué de que hubiera sido churrero, tomándose esto Garnet como una de sus muchas vaciladas.- ¿Huuh?- Dijo en su mente, alzando ligeramente la parte derecha de su labio superior. Aquel tío tenía un don en sacar de quicio al músico, era todo un experto, un virtuoso, un canalla.
Sin embargo, lo que diría a continuación, captaría completamente la atención pues, al sentenciar que los instrumentos, para los músicos, eran sagrados, el marine, desviando su mirada hacia su derecha, casi que le daba la razón.- Y aún así tuviste los cojones de petar a Fallen Sound...- Pensaba mientras rechinaba los dientes de frustración. Añadió como, al final del día, querer ser el mejor músico no dejaba de ser una competición y como tal, expuso como la gente haría lo que fuera para conseguir ese título, llegando a declarar incluso que se encontraría con personas peores incluso que él. Garnet se quedó pensativo, en silencio y, por una vez, prestando de verdad atención a las palabras de su adversario. Finalizó diciendo que el mundo era una putísima mierda y, en parte, por todas las vivencias que había sufrido el pirata, compartía aquella visión con Seandass, cosa que le daba profundamente coraje.- Tch.- Chasqueó la lengua, en señal de molestia, al ver la razón que podía tener, al mismo tiempo que el marine suspiraba.
A continuación, después de sentenciar que debía acabar con él, apuntándole con su puño derecho, pendiente de si hacía algo extraño, más allá de defenderse, haciendo uso de su fruta del diablo y transformándose en ese felino de colmillos largos. Al contrario que esa creencia, su contrincante siguió hablando - para variar -, preguntándole si se había jurado a sí mismo no matar a nadie al haberlo hecho en el pasado y tener remordimientos.- ¿Huh? ¡Cómo si te fuera a soltar a ti el por qué de mi promesa!- Exclamó enfurruñado, acercando su cara a la suya, - aún con su zurda sosteniendo la mandíbula de Seandass -, hasta el punto que sus frentes entraron en contacto. Sus pupilas se clavaban con fiereza en las del marine - que ahora se podían ver a la perfección al haber roto sus gafas de sol anteriormente -, cuando éste terminó por decir que le caía hasta bien y que estaba dispuesto a ayudarle y todo si pretendía borrar todos sus crímenes y empezar de todo, haciendo que Garnet irguiera su tronco superior, separando su faz de la de Seandass, parpadeando repetidas veces al no esperarse para nada la proposición del marine.- ¿Pero qué?- Preguntó al aire, aún con su mirada puesta en la cara de su enemigo.
¿Borrar todos sus crímenes? ¿Empezar de cero? ¿Estaba de coña? - Estás de coña...- Musitó. Desde luego que eso le permitiría vivir tranquilamente con Ikirami y tampoco le impedía seguir viendo y visitando a sus amigos de los Alas Negras. Y por no hablar de que le sería más fácil realizar conciertos en público en sitios infestados por la marina... La cuestión era, ¿estaba diciendo la verdad o era otra de sus triquiñuelas? Garnet ya no se fiaba lo más mínimo de ese tipo, ¿debía entonces creer en su palabra? Pero, más allá de que estuviera diciendo o no la verdad, había una razón de causa, un motivo por el cuál no le hacía falta, siquiera, plantearse si su ofrenda era real o no. Garnet suspiró, intentando calmarse - o al menos parecer que estaba tranquilo-.
- Empezar de cero, ¿huh?...- Rio nasalmente, mientras bajaba su puño derecho.- Eso puede que ayude al menda en su carrera musical y a vivir una vida de puta madre de chill, ¿es o no es?- Esbozó una sonrisa hacia el marine.- Pero...- Negó con la cabeza, recordando brevemente a Xas, Nekah, Sage, Ariel, Gronn, Aurora y Kuraku, todos los amigos que habían fallecido o se habían caído en el camino.- Pero...- Incidió, está vez con una mirada llena de determinación, eliminando la sonrisa de su faz.- ¡Pero si me rajara ahora, me estaría descojonando de todos mis coleguis que han muerto en el intento por cumplir su sueño! ¿¡ES O NO ES!? - Gritó intensamente, acercando su rostro al de Seandass nuevamente, a la par que seguía sosteniendo con fuerza su mandíbula.- A las espaldas del menda están todas las voluntades de los que no pude proteger, ¿te coscas? Bajo la bandera de los Alas Negras...- Echó su cabeza hacia atrás.-Pienso cumplirlas todas ellas...- Dio un primer cabezazo, chocando la frente de Garnet con la de Seandass.- Una por una...- Siguió un segundo cabezazo en la misma zona.- ¡Incluyendo la del menda!- Finalizó con un tercer cabezazo, volviendo a mantener una distancia prudencial entre sus rostros, dejando claro que no abandonaría, por nada del mundo, el camino que había decidido recorrer. Por muchos males y enemigos que le ofreciera, todo lo que había conocido gracias a hacerse a la mar como un pirata era irremplazable.
- Seré la mayor superestrella que sacudirá todo el mundo con sus canciones, ¿qué el mundo de la música es una competición? Macho, no nací ayer, ¡claro que lo sabía, tolai!- Declaró, recordando todo lo que había dicho Seandass sobre el camino de ser el mejor músico.- Cuando me cosqué de que tenías una fruta parecida a la mía, y que eras músico, creí que el destino te había puesto en mis narices para que fueras mi primer rival musical...- Expresó con cierta melancolía, desviando su mirada hacia arriba.- Poner nuestras almas a rugir en un duelo de música a la vez que nos llenábamos de putazos, ¿es o no es?- Volvió a desplazar su mirada hacia el marine.- Esa habría sido una gran competición musical, la primera de todas, y el gran primer paso al estrellato del gran Garnet Matlock.- Comentó con seriedad, mientras apretaba con más fuerza la mandíbula de Seandass con su zurda.- Pero nanai, tenías que hacer añicos a Fallen Sound y decir que eres un puto marine... Y pensar que te habría invitado a un bebercio y a hacer una "colabo" después de darte una paliza.- Expresó, en esta ocasión, con una tímida sonrisa, al ver perdida su oportunidad de probar como había mejorado su música frente a otro músico de su talla, mientras volvía a apuntar con su puño derecho al rostro de Seandass, dejándolo a un metro de su cara.
Y era eso mismo, lo que de verdad jodía y molestaba que Seandass Scoundrel fuera un marine al servicio de la ley. Podría haber sido su primera gran piedra en su carrera musical, la persona que aclamarían en un futuro como "el rival del Gran Garnet Matlock, la superestrella" pero aquello ya era un imposible.
Tras reírse, volvió a recordar como, todas sus movidas no eran su problema, al él estar haciendo tan solo su trabajo. Garnet era consciente de que por el mero hecho de tener una recompensa bajo su cabeza iban a ser perseguidos por la marina, y que aquella mierda de organización haría lo que hiciera falta para atraparlos. Pero, que él fuera otro soldado bajo las órdenes del gobierno le molestaba y le jodía en demasía, más allá de por haberle destrozado su querido instrumento, y Garnet creía saber en el fondo a que se debía. Seguidamente, Tucrow afirmó - de nuevo con esa sonrisa llena de confianza - que no querría encontrarse frente a frente a ese Tucrow.- Tch, ¿será uno de sus faroles o tan heavy será este Tucrow?- Se preguntó a sí mismo, con su mirada aún puesta en él, mosqueado y de morritos. A continuación, comentó no sé qué de que hubiera sido churrero, tomándose esto Garnet como una de sus muchas vaciladas.- ¿Huuh?- Dijo en su mente, alzando ligeramente la parte derecha de su labio superior. Aquel tío tenía un don en sacar de quicio al músico, era todo un experto, un virtuoso, un canalla.
Sin embargo, lo que diría a continuación, captaría completamente la atención pues, al sentenciar que los instrumentos, para los músicos, eran sagrados, el marine, desviando su mirada hacia su derecha, casi que le daba la razón.- Y aún así tuviste los cojones de petar a Fallen Sound...- Pensaba mientras rechinaba los dientes de frustración. Añadió como, al final del día, querer ser el mejor músico no dejaba de ser una competición y como tal, expuso como la gente haría lo que fuera para conseguir ese título, llegando a declarar incluso que se encontraría con personas peores incluso que él. Garnet se quedó pensativo, en silencio y, por una vez, prestando de verdad atención a las palabras de su adversario. Finalizó diciendo que el mundo era una putísima mierda y, en parte, por todas las vivencias que había sufrido el pirata, compartía aquella visión con Seandass, cosa que le daba profundamente coraje.- Tch.- Chasqueó la lengua, en señal de molestia, al ver la razón que podía tener, al mismo tiempo que el marine suspiraba.
A continuación, después de sentenciar que debía acabar con él, apuntándole con su puño derecho, pendiente de si hacía algo extraño, más allá de defenderse, haciendo uso de su fruta del diablo y transformándose en ese felino de colmillos largos. Al contrario que esa creencia, su contrincante siguió hablando - para variar -, preguntándole si se había jurado a sí mismo no matar a nadie al haberlo hecho en el pasado y tener remordimientos.- ¿Huh? ¡Cómo si te fuera a soltar a ti el por qué de mi promesa!- Exclamó enfurruñado, acercando su cara a la suya, - aún con su zurda sosteniendo la mandíbula de Seandass -, hasta el punto que sus frentes entraron en contacto. Sus pupilas se clavaban con fiereza en las del marine - que ahora se podían ver a la perfección al haber roto sus gafas de sol anteriormente -, cuando éste terminó por decir que le caía hasta bien y que estaba dispuesto a ayudarle y todo si pretendía borrar todos sus crímenes y empezar de todo, haciendo que Garnet irguiera su tronco superior, separando su faz de la de Seandass, parpadeando repetidas veces al no esperarse para nada la proposición del marine.- ¿Pero qué?- Preguntó al aire, aún con su mirada puesta en la cara de su enemigo.
¿Borrar todos sus crímenes? ¿Empezar de cero? ¿Estaba de coña? - Estás de coña...- Musitó. Desde luego que eso le permitiría vivir tranquilamente con Ikirami y tampoco le impedía seguir viendo y visitando a sus amigos de los Alas Negras. Y por no hablar de que le sería más fácil realizar conciertos en público en sitios infestados por la marina... La cuestión era, ¿estaba diciendo la verdad o era otra de sus triquiñuelas? Garnet ya no se fiaba lo más mínimo de ese tipo, ¿debía entonces creer en su palabra? Pero, más allá de que estuviera diciendo o no la verdad, había una razón de causa, un motivo por el cuál no le hacía falta, siquiera, plantearse si su ofrenda era real o no. Garnet suspiró, intentando calmarse - o al menos parecer que estaba tranquilo-.
- Empezar de cero, ¿huh?...- Rio nasalmente, mientras bajaba su puño derecho.- Eso puede que ayude al menda en su carrera musical y a vivir una vida de puta madre de chill, ¿es o no es?- Esbozó una sonrisa hacia el marine.- Pero...- Negó con la cabeza, recordando brevemente a Xas, Nekah, Sage, Ariel, Gronn, Aurora y Kuraku, todos los amigos que habían fallecido o se habían caído en el camino.- Pero...- Incidió, está vez con una mirada llena de determinación, eliminando la sonrisa de su faz.- ¡Pero si me rajara ahora, me estaría descojonando de todos mis coleguis que han muerto en el intento por cumplir su sueño! ¿¡ES O NO ES!? - Gritó intensamente, acercando su rostro al de Seandass nuevamente, a la par que seguía sosteniendo con fuerza su mandíbula.- A las espaldas del menda están todas las voluntades de los que no pude proteger, ¿te coscas? Bajo la bandera de los Alas Negras...- Echó su cabeza hacia atrás.-Pienso cumplirlas todas ellas...- Dio un primer cabezazo, chocando la frente de Garnet con la de Seandass.- Una por una...- Siguió un segundo cabezazo en la misma zona.- ¡Incluyendo la del menda!- Finalizó con un tercer cabezazo, volviendo a mantener una distancia prudencial entre sus rostros, dejando claro que no abandonaría, por nada del mundo, el camino que había decidido recorrer. Por muchos males y enemigos que le ofreciera, todo lo que había conocido gracias a hacerse a la mar como un pirata era irremplazable.
- Seré la mayor superestrella que sacudirá todo el mundo con sus canciones, ¿qué el mundo de la música es una competición? Macho, no nací ayer, ¡claro que lo sabía, tolai!- Declaró, recordando todo lo que había dicho Seandass sobre el camino de ser el mejor músico.- Cuando me cosqué de que tenías una fruta parecida a la mía, y que eras músico, creí que el destino te había puesto en mis narices para que fueras mi primer rival musical...- Expresó con cierta melancolía, desviando su mirada hacia arriba.- Poner nuestras almas a rugir en un duelo de música a la vez que nos llenábamos de putazos, ¿es o no es?- Volvió a desplazar su mirada hacia el marine.- Esa habría sido una gran competición musical, la primera de todas, y el gran primer paso al estrellato del gran Garnet Matlock.- Comentó con seriedad, mientras apretaba con más fuerza la mandíbula de Seandass con su zurda.- Pero nanai, tenías que hacer añicos a Fallen Sound y decir que eres un puto marine... Y pensar que te habría invitado a un bebercio y a hacer una "colabo" después de darte una paliza.- Expresó, en esta ocasión, con una tímida sonrisa, al ver perdida su oportunidad de probar como había mejorado su música frente a otro músico de su talla, mientras volvía a apuntar con su puño derecho al rostro de Seandass, dejándolo a un metro de su cara.
Y era eso mismo, lo que de verdad jodía y molestaba que Seandass Scoundrel fuera un marine al servicio de la ley. Podría haber sido su primera gran piedra en su carrera musical, la persona que aclamarían en un futuro como "el rival del Gran Garnet Matlock, la superestrella" pero aquello ya era un imposible.
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