[Aventura T2] ¿Hay que fiarse de los rumores?
#10
Miraba a Legan, de reojo observaba aquellas personas sentadas cerca, cuchicheando, pero al estar cerca lograba centrar mi atención en la conversación que mantenían. Al principio el tipo divagaba, soltaba palabras sin sentido y contexto alguno, hasta que se pegó un fuerte eructo y ya parecía que comenzaba a vocalizar de nuevo.

La sala seguía tan abarrotada como siempre, no sabía por qué diablos había accedido a hacer aquello, a convertirme en un espía para el pijo con camisa y corbata, pero todo fuera por lograr marcharnos de este lugar cuanto antes. La camarera no tardó en traerme una jarra de cerveza, miraba fijamente a Legan mientras no notaba que la conversación fuera interesante, solo soltaba balbuceos al principio, le contaba su vida a la mujer aquella que le había pagado la ronda al borracho, esta solo trataba de llevar la conversación hacia lo que le interesaba, la ubicación del barco. Y ojalá lo dijese pronto y pudiera tener la excusa para marcharme de allí de una puñetera vez.

Maldita la hora, no había hecho más que volver a reunirme con estos dos y ya estábamos otra vez inmersos en algo que no terminaba de comprender, siempre hay líos cuando me cruzo con ellos, siempre se da pie a algún problema o situación que se torna entre delicada y peligrosa, y algo me decía que lo que se iba a dar lugar en breve iba a ser ambas, peligroso por el hecho de que habrá mucha gente queriendo reclamar aquél navío, por lo que tal vez pueda convertirse aquello en una batalla campal. Delicado por el objetivo en sí. ¿Realmente queremos granjearnos algún tipo de enemistad con la marina? Sé que Legan se considera pirata, y se que quiere arrastrarnos a una vida de piratería, pero eso es algo que nunca estaré de acuerdo, si en algún momento viese que se convierte en el tipo de ser despreciable que realmente es un pirata, entonces no podría volver a viajar con él más. Y le había tomado confianza como para ahora volver a mi vida de siempre, la cual nunca logró darme los resultados esperados.

Alcé la jarra a la vez que escuchaba que la conversación contigua se estaba tornando más y más interesante. Por fin el borracho parecía entender que había prometido soltar prenda sobre el barco de la marina, pero al parecer se había olvidado por completo, pues comenzó diciendo nuevamente que le han contado que hay un barco de la marina muy cerca. El tono de la mujer que le había invitado se volvió más alegre, aunque tal vez con un ligero toque de desesperación, tal vez lo confundiese con mis propios sentimientos, pues tan solo estaba desesperado por que todo aquello terminase al fin y poder marcharnos de aquella infernal isla en la que habíamos acabado.

Continuó tras la insistencia de la muchacha, donde siguió diciendo entre hipo y balbuceos que él mismo trabajaba en aquellos astilleros, pero que no era en el mismo donde se encontraba aquél barco. Curiosa situación, este hombre tan ebrio seguramente estaría a punto de perder su trabajo, un trabajador de los propios astilleros, cantando a los cuatro vientos la ubicación de un navío que no debería estar allí, y en un lugar donde escuchan miles de ojos. Comencé a mirar alrededor, seguramente habría alguien más escuchando, probablemente alguien más importante, dudo que dejasen a alguien con esa información libre mientras suelta esas cosas, no es que estemos fuera de los astilleros, estamos en una taberna muy cercana a ellos, alguien debe haber que se haya dado cuenta de su presencia, y a saber cuánto hace que está diciendo esas cosas. De momento tan solo se me ocurrió una cosa que pensar. Una trampa.

Finalizó alegando que el barco en cuestión se encontraba en el astillero número tres, información que le encantó a la mujer aquella que le tiró unas monedas a la mesa y le agradeció mientras se marchaba del lugar. La zona debería estar protegida, habría marines por todas partes, o al menos un pequeño grupo custodiando y protegiendo el barco. Si Legan quería robarlo le ayudaría, aunque no esté del todo de acuerdo, pero no quiero tener nada que ver en una agresión a la marina. No se dirá tales cosas de mí, no quiero ser buscado, ni quiero tener problemas con nadie ahora mismo. La mujer se levantó y se dirigió a la salida, me quedé mirándola un instante, pero al momento me levanté y marché en dirección hacia Legan. Me puse justo a su lado, con mi semblante serio de siempre. Sin necesidad de agacharme, con su altura, mi cabeza quedó a la altura de su oreja, justo para decirle lo que tenía que advertirle.

-Astillero tres, van a buscarlo muchos, habrá marines. Puede ser una trampa del borracho, puede que me sigan pero voy allí.

Necesitaba decírselo todo rápidamente para no perder de vista a la mujer aquella que estaba saliendo por la puerta en estos momentos. Esperaba que fuese capaz de entenderlo todo. Tampoco sabía si mis sospechas pudieran ser ciertas, pero necesitaba cubrirme las espaldas, si ya me había ayudado anteriormente, estaba seguro de que en esta ocasión podía contar con Legan de nuevo si se torcían las cosas, aunque también es cierto que la discreción junto a un tipo de cuatro metros no sería nuestro punto fuerte, y de momento solo quería ver cómo estaban las cosas por allí para informar a los otros dos.

Me dirigí a la salida a la vez que una mujer con más aspecto de bárbaro que de mujer entraba por las puertas. Nunca había visto una mujer tan grande y musculada, me llamó ligeramente la atención, puesto que se veía del tipo de gente que provocaba problemas allá por donde iba, con lo cual me alegré más todavía de aquella decisión de abandonar la taberna, no solo iba a lograr salir de aquél sitio abarrotado hasta arriba de gente, lo cual ya era suficiente para mí para abandonar el sitio, sino que además probablemente me libre de otro tipo de problemas que pudiera causar un tipa como esa ahí dentro. Estaba seguro de que si Legan se daba cuenta de ella le darían ganas de pelear, por lo que probablemente me encuentre solo inspeccionando el lugar.

Salí definitivamente y pude distinguir aquella mujer alejándose a la luz de farolillos que estaba próximos a las fachadas, no cabía duda de que fuera ella, puesto que no había apenas gente y había un grupito de pescadores próximos desenredando redes y dos personas algo acarameladas debajo de un farol en un banco besándose muy apasionadamente, por suerte era en dirección opuesta hacia donde aquella persona solitaria viajaba. Ya había anochecido, aprovechándome de las sombras comencé a seguirla desde la distancia, dirección hacia los astilleros.

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RE: [Aventura T2] ¿Hay que fiarse de los rumores? - por Mihasy Junsho - 06-09-2023, 03:55 PM

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