11-09-2024, 06:28 PM
Aquella noche en la isla de Momoiro el color de la justicia fue opacado por el de la libertad más absoluta.
Los intrépidos miembros de los Alas Negras había, no sin mucha suerte de su parte y la mano del destino, sobrevivido a uno de los encuentros más peligrosos de su historia. Ahora que habían acogido bajo sus 'alas' a la siempre perseguida por la desgracia tripulación de los Shogun Gari, parecía que habían conseguido romper la maldición al conseguir sobrevivir todos. Claro que había habido pérdidas, heridas y grandes cicatrices, tanto físicas como emocionales, pues había tanto uno que perdía su brazo, otro que casi sufría el mismo destino con su ojo, y alguno más que tendría tocado su orgullo al no haber podido hacer absolutamente nada. Pero igualmente tenían el beneplácito de la fortuna, concretamente dos de ellos, quienes al derrotar a su enemigo podrían ver cómo la endiablada naturaleza de las akuma no mi se habría paso ante sus ojos y mostraba una nueva oportunidad en su camino.
Yojimbo y Tobías podrían apreciar, mientras Hayato se llevaba el cuerpo de su difunto compañero Lil Yamp, cómo una de las manzanas del área recibía el abrazo de lo sobrenatural y de ella brotaban pétalos rosados, convirtiendo aquella fruta en algo que albergaba un poder por encima de lo normal. El mink cánido privado de la visión no podría sentir ni con su afilado instinto de la observación la creación de dicho fruto, y este estaría ahora a merced del capitán de la banda pirata y su pistolero acompañante. El aguerrido Zoodiacool que portaba el cuerpo de su compañero daría un informe a la altura de las circunstancias para atesorar quienes habían acabado con la vida de su compatriota y de la unión de ambas bandas, resonando en los ecos del presente y los cimientos del mundo.
Ahora, al término de la noche, los miembros del Zoodiacool restantes se replegaban al barco de la Marina de incógnito para marchar con absoluta premura y celeridad hacia la próxima isla, huyendo de las represalias del Ejército Revolucionario por atreverse a aparecer en su territorio... represalias que quizá, otros Marines iban a sufrir en sus propias carnes al permanecer demasiado tiempo en territorio hostil.
Los Alas Negras tratarían de replegarse, pero muchos de ellos estaban heridos y podrían acabar por perder la vida si no se gestionaban bien los recursos y habilidades de los integrantes de la banda... ¿conseguirían salvarse todos? Fuera como fuese, el susurro de las leyendas en el viento indicaba que esa misma noche su barco zarparía hacia la siguiente isla sin distinción. Los pocos conscientes, el Capitán, sus dos tiradores, uno de sus navegantes y el infante, debían replegarse y atender a los heridos a la mayor celeridad posible, y con la misma premura, marchar para evitar que los remanentes de la justicia que aun permanecían escondidos en la isla pudieran acabar el trabajo que sus compañeros habían dejado inconcluso.
Así, los engranajes del destino giraban un poco más y los caminos de aquellas personas tomarían giros y curvas que, más adelante, en algún lejano día del futuro, determinarían el final de su viaje como un éxito o un escalón para los demás.
Fin de la invasión.
RESOLUCIÓN DE LA ADMINISTRACIÓN:
Los intrépidos miembros de los Alas Negras había, no sin mucha suerte de su parte y la mano del destino, sobrevivido a uno de los encuentros más peligrosos de su historia. Ahora que habían acogido bajo sus 'alas' a la siempre perseguida por la desgracia tripulación de los Shogun Gari, parecía que habían conseguido romper la maldición al conseguir sobrevivir todos. Claro que había habido pérdidas, heridas y grandes cicatrices, tanto físicas como emocionales, pues había tanto uno que perdía su brazo, otro que casi sufría el mismo destino con su ojo, y alguno más que tendría tocado su orgullo al no haber podido hacer absolutamente nada. Pero igualmente tenían el beneplácito de la fortuna, concretamente dos de ellos, quienes al derrotar a su enemigo podrían ver cómo la endiablada naturaleza de las akuma no mi se habría paso ante sus ojos y mostraba una nueva oportunidad en su camino.
Yojimbo y Tobías podrían apreciar, mientras Hayato se llevaba el cuerpo de su difunto compañero Lil Yamp, cómo una de las manzanas del área recibía el abrazo de lo sobrenatural y de ella brotaban pétalos rosados, convirtiendo aquella fruta en algo que albergaba un poder por encima de lo normal. El mink cánido privado de la visión no podría sentir ni con su afilado instinto de la observación la creación de dicho fruto, y este estaría ahora a merced del capitán de la banda pirata y su pistolero acompañante. El aguerrido Zoodiacool que portaba el cuerpo de su compañero daría un informe a la altura de las circunstancias para atesorar quienes habían acabado con la vida de su compatriota y de la unión de ambas bandas, resonando en los ecos del presente y los cimientos del mundo.
Ahora, al término de la noche, los miembros del Zoodiacool restantes se replegaban al barco de la Marina de incógnito para marchar con absoluta premura y celeridad hacia la próxima isla, huyendo de las represalias del Ejército Revolucionario por atreverse a aparecer en su territorio... represalias que quizá, otros Marines iban a sufrir en sus propias carnes al permanecer demasiado tiempo en territorio hostil.
Los Alas Negras tratarían de replegarse, pero muchos de ellos estaban heridos y podrían acabar por perder la vida si no se gestionaban bien los recursos y habilidades de los integrantes de la banda... ¿conseguirían salvarse todos? Fuera como fuese, el susurro de las leyendas en el viento indicaba que esa misma noche su barco zarparía hacia la siguiente isla sin distinción. Los pocos conscientes, el Capitán, sus dos tiradores, uno de sus navegantes y el infante, debían replegarse y atender a los heridos a la mayor celeridad posible, y con la misma premura, marchar para evitar que los remanentes de la justicia que aun permanecían escondidos en la isla pudieran acabar el trabajo que sus compañeros habían dejado inconcluso.
Así, los engranajes del destino giraban un poco más y los caminos de aquellas personas tomarían giros y curvas que, más adelante, en algún lejano día del futuro, determinarían el final de su viaje como un éxito o un escalón para los demás.
Fin de la invasión.
RESOLUCIÓN DE LA ADMINISTRACIÓN:
- Se os otorgará recompensa por combate por estas invasiones, con los resultados contemplados en guías.
- Debéis hacer un tema social (preferiblemente conjunto) para reagruparos todos. En vuestro barco.
- El tema no podrá extenderse más de una semana off rol desde este día. De darse, recibiréis otra invasión.
- Tenéis que tener en cuenta los tiempos, los turnos, las heridas y las consecuencias de estas peleas. A continuación.
- Todos debéis linkear los stats de este tema en el siguiente que vayáis a abrir todos juntos.
Combate VS Lil Yamp
