16-09-2024, 02:09 PM
(Última modificación: 16-09-2024, 05:37 PM por Garnet D. Matlock.)
[personajeinvalido=1264]
La batalla contra aquel temido adversario, Seandass, había finalizado con la amarga victoria de Garnet. A pesar de haber ganado, la pérdida de su instrumento y la muerte del que fue y será su primer y mayor rival, dejarían huella en el alma, corazón y mente del músico. Por si fuera poco, en el fragor de la batalla, había recibido una herida potencialmente letal que amenazaba con arrebatar cada ápice de vida que restaba en el cuerpo del skypiean que, inexplicablemente para él, en esos precisos momentos, se hallaba inconsciente, más con la férrea voluntad de llevar a caso su sueño, sueño que ahora se había visto potenciado gracias a su enfrentamiento con el marine. Pero, aquella promesa que había jurado cumplir a Seandass, ¿sería en vano? ¿No volvería a disfrutar del tiempo junto a sus amigos, ni gastarle bromas a Tobías junto a Sasha y ni ver cumplir sus sueños? ¿No podría ser testigo de como Yojimbo se coronaba como el Rey de los Piratas? Ese futuro que se había imaginado junto a Ikirami, ¿hasta ahí llegaba? Con las garras de la muerte acechando el cuerpo de Garnet, y sin éste poder ser capaz de hacer nada, era lo único en lo que podía pensar el subconsciente del pirata. Lo cierto era que empezaba a hacer frío.
Sin embargo, el subconsciente de Garnet empezó a sentir una calidez reconfortante, sintiendo como, esa amenaza de muerte con la que estaba marcado el pirata se disipaba. Era como si un mismísimo ángel de la guardia hubiera descendido de los cielos de Skypiea para salvarle la vida. Sin saber el por qué ni el cómo, notó como su cuerpo empezaba alzarse por encima del suelo, hasta que, pasado el rato, sintió como su espalda reposaba sobre una superficie.
Algunos segundos trascurrieron cuando, al fin, el pelirrojo volvió a abrir los párpados lentamente.- ¿D-dónde... Estoy?- Preguntaba debilitado un Garnet con la mirada puesta en el nocturno cielo. Estaba tumbado boca arriba en la cubierta del barco de los Shogun Gari. Aún no lo sabía, pero estaba en casa. Irguió su tronco superior hacia delante, mirando un poco a su alrededor - sin percatarse de primeras que Tobías estaba a su lado ni de la presencia de Sasha- identificando al fin dónde estaba.- Es el Frog Guild... Cómo coño ha llegado el menda aquí, ¿huh?- Se cuestionó, viendo también como tenía su zurrón colgado de su hombro, para después notar un intenso dolor en su abdomen y ver que, dónde estaba su cicatriz, poseía una grave quemadura.- Tch, joder... Quema que te cagas...- Comentó, para luego abrir los ojos de par en par.- Coño, quema... ¡Pero no sangra! - Exclamó, acordándose entonces de su enfrentamiento contra Seandass, de cómo le ganó, y, tras intentar en busca de ayuda, apareció un sujeto más, semi-desnudo y más feo que pegarle a un padre con un paquete de condones usados y, tras gritar como un poseso, todo se volvió en negro.- Mierda... ¡ESTÁIS TODOS...- Comenzó a vociferar, mirando en todas direcciones, hasta que palideció al vislumbrar que Tobías se encontraba a su izquierda, también tumbado sobre la cubierta, presuntamente - y Garnet esperaba que así fuera - inconsciente y, lo más alarmante de todo. Le faltaba el brazo derecho.
Con las pocas fuerzas que tenía se puso en pie, viendo como sus gritos habían llamado la atención de Sasha, quién se encontraba ya en el barco.- ¡SASHA! ME ALEGRO DE QUE ESTÉS NASTI DE PLASTI PERO TOBÍAS...- Apretó sus puños, mirando primero a la semioni y apreciando que no presentaba apenas heridas, para después descender su vista hacia el vaquero comprobando, al menos, respiraba y parecía tener cauterizada su amputación al igual que él su herida.- Menos mal, joder... Está manco pero vivito y coleando...- Aún así, necesitaba atención de Triana, al igual que Garnet - pero en su caso, no médica -. Tal y como le comentó Seandass, otros compañeros suyos habían ido a atacar al resto de sus amigos.- Así que... Era verdad...- Reflexionaba Garnet, a la par que su estómago rugía. A lo tonto, no había comido nada desde el mediodía. Volvió a posar la vista en la adolescente.- Me huelo que nos han intentado "enchironar" a todos, ¿es o no es?- Comentó serio, mientras se metía su mano en su tanga. Sorprendentemente, acababa de notar su paquete exageradamente más grande viendo como, en él, había una fruta de lo más particular, amarillenta, con dos ramilletes que parecían dos colmillos y con unos surcos de lo más variopintos.- Para el carro esto es...- Hizo una pausa dramática, observando con detenimiento el fruto.- ¡Comida!- Exclamó para, seguidamente, tragársela de un bocado poniendo al instante una expresión que denotaba puro asco, cerrando los ojos y sacando la lengua.- Bweh, sabe a puta mierda...- Comentó, para después sacudir su cabeza buscando concentrarse.
- Habría que llevar a Tobías a su cama... ¿Sabes cómo está el resto de la peña? ¿Tú como vas, compitruena?- Preguntó con curiosidad por saber si los demás estaban bien y si la rubia había tenido que pasar por un enfrentamiento al igual que él. Dirigió entonces su mirada hacia la isla, más concretamente hacia las luces del Reino, suspirando lleno de melancolía.- Es una putada, pero toca largarse de aquí, ¿es o no es?- Vaticinó Garnet, pensando en que, de ser así, no podría despedirse de Ikirami, por lo que tocaría hacer alguna llamada. Pero no era momento de eso, no. Estaban en la mira de gente bastante poderosa y que daban mucha guerra, no podían permitirse estar anclados en el mismo sitio durante más tiempo.- ¿Necesitas que te ayude con algo, hermanita? Estoy algo chof pero todavía el menda puede dar algo de guerra pueje...- Inexplicablemente, tras tomarse aquel extraño fruto, sentía como la quemadura de su abdomen dolía menos y como su capacidad de regeneración había aumentado considerablemente.
La batalla contra aquel temido adversario, Seandass, había finalizado con la amarga victoria de Garnet. A pesar de haber ganado, la pérdida de su instrumento y la muerte del que fue y será su primer y mayor rival, dejarían huella en el alma, corazón y mente del músico. Por si fuera poco, en el fragor de la batalla, había recibido una herida potencialmente letal que amenazaba con arrebatar cada ápice de vida que restaba en el cuerpo del skypiean que, inexplicablemente para él, en esos precisos momentos, se hallaba inconsciente, más con la férrea voluntad de llevar a caso su sueño, sueño que ahora se había visto potenciado gracias a su enfrentamiento con el marine. Pero, aquella promesa que había jurado cumplir a Seandass, ¿sería en vano? ¿No volvería a disfrutar del tiempo junto a sus amigos, ni gastarle bromas a Tobías junto a Sasha y ni ver cumplir sus sueños? ¿No podría ser testigo de como Yojimbo se coronaba como el Rey de los Piratas? Ese futuro que se había imaginado junto a Ikirami, ¿hasta ahí llegaba? Con las garras de la muerte acechando el cuerpo de Garnet, y sin éste poder ser capaz de hacer nada, era lo único en lo que podía pensar el subconsciente del pirata. Lo cierto era que empezaba a hacer frío.
Sin embargo, el subconsciente de Garnet empezó a sentir una calidez reconfortante, sintiendo como, esa amenaza de muerte con la que estaba marcado el pirata se disipaba. Era como si un mismísimo ángel de la guardia hubiera descendido de los cielos de Skypiea para salvarle la vida. Sin saber el por qué ni el cómo, notó como su cuerpo empezaba alzarse por encima del suelo, hasta que, pasado el rato, sintió como su espalda reposaba sobre una superficie.
Algunos segundos trascurrieron cuando, al fin, el pelirrojo volvió a abrir los párpados lentamente.- ¿D-dónde... Estoy?- Preguntaba debilitado un Garnet con la mirada puesta en el nocturno cielo. Estaba tumbado boca arriba en la cubierta del barco de los Shogun Gari. Aún no lo sabía, pero estaba en casa. Irguió su tronco superior hacia delante, mirando un poco a su alrededor - sin percatarse de primeras que Tobías estaba a su lado ni de la presencia de Sasha- identificando al fin dónde estaba.- Es el Frog Guild... Cómo coño ha llegado el menda aquí, ¿huh?- Se cuestionó, viendo también como tenía su zurrón colgado de su hombro, para después notar un intenso dolor en su abdomen y ver que, dónde estaba su cicatriz, poseía una grave quemadura.- Tch, joder... Quema que te cagas...- Comentó, para luego abrir los ojos de par en par.- Coño, quema... ¡Pero no sangra! - Exclamó, acordándose entonces de su enfrentamiento contra Seandass, de cómo le ganó, y, tras intentar en busca de ayuda, apareció un sujeto más, semi-desnudo y más feo que pegarle a un padre con un paquete de condones usados y, tras gritar como un poseso, todo se volvió en negro.- Mierda... ¡ESTÁIS TODOS...- Comenzó a vociferar, mirando en todas direcciones, hasta que palideció al vislumbrar que Tobías se encontraba a su izquierda, también tumbado sobre la cubierta, presuntamente - y Garnet esperaba que así fuera - inconsciente y, lo más alarmante de todo. Le faltaba el brazo derecho.
Con las pocas fuerzas que tenía se puso en pie, viendo como sus gritos habían llamado la atención de Sasha, quién se encontraba ya en el barco.- ¡SASHA! ME ALEGRO DE QUE ESTÉS NASTI DE PLASTI PERO TOBÍAS...- Apretó sus puños, mirando primero a la semioni y apreciando que no presentaba apenas heridas, para después descender su vista hacia el vaquero comprobando, al menos, respiraba y parecía tener cauterizada su amputación al igual que él su herida.- Menos mal, joder... Está manco pero vivito y coleando...- Aún así, necesitaba atención de Triana, al igual que Garnet - pero en su caso, no médica -. Tal y como le comentó Seandass, otros compañeros suyos habían ido a atacar al resto de sus amigos.- Así que... Era verdad...- Reflexionaba Garnet, a la par que su estómago rugía. A lo tonto, no había comido nada desde el mediodía. Volvió a posar la vista en la adolescente.- Me huelo que nos han intentado "enchironar" a todos, ¿es o no es?- Comentó serio, mientras se metía su mano en su tanga. Sorprendentemente, acababa de notar su paquete exageradamente más grande viendo como, en él, había una fruta de lo más particular, amarillenta, con dos ramilletes que parecían dos colmillos y con unos surcos de lo más variopintos.- Para el carro esto es...- Hizo una pausa dramática, observando con detenimiento el fruto.- ¡Comida!- Exclamó para, seguidamente, tragársela de un bocado poniendo al instante una expresión que denotaba puro asco, cerrando los ojos y sacando la lengua.- Bweh, sabe a puta mierda...- Comentó, para después sacudir su cabeza buscando concentrarse.
- Habría que llevar a Tobías a su cama... ¿Sabes cómo está el resto de la peña? ¿Tú como vas, compitruena?- Preguntó con curiosidad por saber si los demás estaban bien y si la rubia había tenido que pasar por un enfrentamiento al igual que él. Dirigió entonces su mirada hacia la isla, más concretamente hacia las luces del Reino, suspirando lleno de melancolía.- Es una putada, pero toca largarse de aquí, ¿es o no es?- Vaticinó Garnet, pensando en que, de ser así, no podría despedirse de Ikirami, por lo que tocaría hacer alguna llamada. Pero no era momento de eso, no. Estaban en la mira de gente bastante poderosa y que daban mucha guerra, no podían permitirse estar anclados en el mismo sitio durante más tiempo.- ¿Necesitas que te ayude con algo, hermanita? Estoy algo chof pero todavía el menda puede dar algo de guerra pueje...- Inexplicablemente, tras tomarse aquel extraño fruto, sentía como la quemadura de su abdomen dolía menos y como su capacidad de regeneración había aumentado considerablemente.
INFO
![[Imagen: Tb4Z3O3.png]](https://imgur.com/Tb4Z3O3.png)
