[Aventura T5 - Presente Absoluto] - En busca de la leyenda
#5
Nadie sería capaz de predecir con exactitud las casualidades y eventos que podía ofrecer el enigmático y sombrío bosque. Ni el trío revolucionario ni aquella silueta que se encontraba agachada e inmersa en sus tareas.- Interesante... Sumamente interesante...- Musitaba, de manera imperceptible, mientras inspeccionaba, a la orilla del río, un espécimen de musgo brillante, de un tono azul eléctrico que jamás había visto aquel hombre misterioso. Con el índice de su mano derecha, la cuál estaba recubierta por un guante de color marrón, pasó su dedo por el organismo, quedándose esta impregnada de una sustancia del mismo tono cromático que el musgo, comenzando, seguidamente, esa sustancia a burbujear, como si de un ácido, queriendo disolver la tela del guante se tratara.- Florarara... Comprendo... Comprendo...- Siguió ensimismado, hablando en el mismo tono de voz cuando, de repente, su sentido aumentado del oído le advirtió de que tenía compañía.- ¿Hmm? ¿Serán los demás refuerzos que iba a mandar la Asociación Centaurea?- Se preguntó a sí mismo, susurrando, al mismo tiempo que se levantaba y se daba la vuelta, encarando al sendero que había a sus espaldas y, en el cuál, había sido capaz de escuchar unas voces que no tenían nada que ver con la fauna de la isla. Mucho antes de que el grupo revolucionario pudiera percatarse de él, aquel sujeto, gracias a su desarrollada y bien adaptada a la nocturnidad vista, fue capaz de observar a una gran mole, de unos cuatro metros, aproximándose hacia él.- ¿Un mink oso?- Se cuestionó, enfocando su vista en él, recordando como, a priori, no había ningún miembro de dicha tribu en su Asociación.

Sin embargo, segundos después, notaría como el ursárido moteado no era el único sujeto que le hacía una visita pues, gracias a una conversación dónde parecían indicar que había sido identificado, logró distinguir dos voces distintas. Si no eran de su gremio, ¿quiénes eran aquellas dos personas? A pesar de que Peony había sido entrenado para enfrentarse a toda clase de peligros, como buen explorador que era, lo cierto era que, siempre que pudiera, prefería no tener que recurrir a la violencia.- Que remedio... Crucemos los dedos para que vengan en son de paz- Pensó, mientras se ajustaba su guante derecho, con su mano izquierda y se aproximaba hacia aquella pareja. Supuso que el portador de la voz que no pertenecía al mink, debía situar detrás del mismo, al no ser capaz de verlo. Era lo que más sentido tenía desde luego.

PEONY


Cuando entró en vuestro rango de 15 metros, su apariencia empezaba a ser más apreciable, siendo un hombre de lo más excéntrico, a la vez que elegante. Teniendo una altura de un metro noventa, presentaba un tono de piel algo pálido, que contrastaba con la oscuridad de su camisa azul marino, con pequeñas pinceladas rosas que simulaban ser pétalos de cerezo. De esa misma pigmentación eran sus pantalones, con delgadas y finas franjas de un rosa más oscuro que recorrían el tejido omnidireccionalmente. Añadiendo un toque de locura a su apariencia estaba  su pelo, alborotado y rubio - del mismo color que su perilla -, salvo varios mechones de su parte frontal que tenían una pigmentación magenta. Y por último, el broche de la corona, sus llamativas, enormes y redondas gafas de sol - o de luna, en este caso - con unas lentes de color morado. A pesar del excentricismo de su aspecto, sin saber muy bien por qué, allá por donde iba, aquel hombre emanaba un aura de pureza y tranquilidad, un aura completamente ajeno de malas intenciones.

Siguió caminando, en silencio, con las manos en alto y ladeando su columna hacia la izquierda para poder ver detrás del panda, observando a un humano moreno, bastante fornido, equipado con dos katanas y, lo que más le hacía estar alerta, con un cigarrillo encendido.- Ya veo...- Pensó, deteniéndose en seco, a unos 5 metros del mink y a 7 del fumador.- ¡Hola, forasteros! Antes que nada, vengo en son de paz y sin ánimo de entablar una trifulca innecesaria, ¿a que sí?- Saludó, aún con las manos en alto, y con una sonrisa tranquilizadora en su rostro.- Aclaradas mis intenciones, permitid que me presente...- Siguió, bajando sus manos hasta posicionar su zurda en su pecho derecho.- Soy Peony, un amante de la naturaleza y un explorador de la Asociación Centaurea...- Extendió, entonces, su dedo índice derecho, hacia ellos, enseñando aún aquella sustancia azul que seguía burbujeando y corroyendo la tela del guante.- Como véis, estaba haciendo un trabajo de campo... Uy...- Notó como el fluido azul comenzaba a picar, agitándose, entonces, su diestra para zafarse de dicha sustancia, consiguiendo desprenderse de ella y echarla al suelo.- Perdonad... Florarara... Gajes del oficio... Ah, y como recomendación, no toquéis ni en broma estos hongos de aquí... Cuánto más bonito, más mortífero, ¿a que sí? Florarara- Siguió ensimismado en su monólogo, señalando a las distintas setas de tonos pasteles.- Bueno...- Pausó, mirando de arriba a abajo al mink.- ¿Y con quién tengo el placer de hablar? ¿Qué hacéis por aquí?- Preguntó, a la par que se volvía a ajustar su guante derecho para, seguidamente, volver a ladear su columna para poder ver al fortachón fumador.- Ah, y cuidado con dónde echas ese cigarrillo, podrías desatar un incendio y destrozar toda esta preciosidad, ¿a qué sí?- Advirtió, amablemente. Lo cierto era que, según como respondieran y las actitudes e intenciones que presentaran... Igual podrían serles de ayuda...

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RE: [Aventura T5 - Presente Absoluto] - En busca de la leyenda - por Garnet D. Matlock - 24-09-2024, 08:38 PM

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