[Aventura T5 - Presente Absoluto] - En busca de la leyenda
#15
La actitud del espadachín comenzaba a sacarle de quicio al inofensivo botánico, quien no paraba de escuchar toda clase de improperios hacia su persona. Para colmo, intentaba restarle importancia al atentado contra la naturaleza que ha estado a punto de hacer, llegando a decir que había estudiado hasta en la conocida Biblioteca de Ohara, haciendo que Peony arqueara un ceja - incrédulo - ante la afirmación de Kisuke. Lo peor de todo es que no parecía estar mintiendo.- Ya admiten a cualquiera por lo que veo- Se burló, mentalmente, mientras negaba con la cabeza en señal de rechazo. Por su parte, el mink, comprendió y empatizó con la admiración que sentía el miembro de la Asociación Centaurea por la biodiversidad de aquella isla. Si Peony no mandaba a la mierda a esa pareja, se lo debería todo al oso de 4 metros.

Sin embargo, cuando el excéntrico explorador propuso la misión Kisuke, aunque aceptó darle su ayuda a Peony, lo hizo de tan mala manera y tajante que empezaba a arrepentirse de haberles hecho tal suculenta oferta.- Les invito a investigar la famosa Panacea, además de recompensarles si tenemos éxito, ¿y me habla así? ¡Debería estarme agradecido de brindarle una oportunidad única!- Se dijo a sí mismo, cruzado de dedos, mientras bajaba - reiteradamente y sin separar el tacón de su zapatilla del suelo - la punta de su pie derecho. La paciencia se le estaba agotando. Menos mal que estaba "Panda" allí para relajar la situación, expresando él sí su deseo de participar en aquella pequeña expedición.- Tranquilo, Peony, hazlo por la ciencia y por la botánica...- Suspiraba, autoconvenciéndose para no mandarlos a la mierda.- Estupendo, si accedéis pues a ayudarme en esta incursión, ¿qué os parece si vamos a mi pequeña tienda de campaña y montamos allí un buen...- Proponía el explorador, al mismo tiempo que se ajustaba su guante derecho hasta que, desde su espalda, emergió un voz que hizo que su corazón dara 10 vuelcos.- ¡PERO!- Exclamó, dándose la vuelta rápidamente y observando lo que parecía ser un hombre pelirrojo de 1,80 metros de altura.

Sin siquiera presentarse ni nada, comenzó a exigir respuestas - con una voz extremadamente calmada - de varias preguntas que, por su ambigüedad y por el susto del momento, a Peony costó hilar a que se refería.- ¿Perdona?- Preguntó mientras daba un paso hacia atrás y adoptaba una pose defensiva bastante improvisada. Cuando quiso darse cuenta, aquel pelirrojo tenía puesto su brazo sobre su hombro, imponiendo que se dirigiera a su compañero con respeto, señalando al espadachín.- Ah... Cómo no, es su compañero...- Se tranquilizó, en cierta medida, mientras rodaba sus ojos, ocultos tras aquellas lentes moradas.- Florara... ¿No te han dicho que es de mala educación ir pidiendo información sin haberte presentado anteriormente?- Preguntó con un tono lleno de molestia. Sólo habían intercambiado dos frases pero, por su actitud, le daba por pensar que podía ser igual o peor que aquel gorila de músculos hercúleos. Desde luego que Peony estaba a punto de perder la cabeza, y aquello era palpable en su manera en la que empezaba a agarrar su guante derecho, tirando de él y aflojándolo continuamente.

Y ya, si no había suficiente jaleo, otras dos caras - o mejor dicho, una cara nueva, pues la otra iba tapada - a aparecieron. Cuando una voz, perteneciente a un hombre, invadió la escena, Peony miró ipso facto hacia el lugar de origen, encontrándose - gracias a su visión desarrollada y adaptada a la oscuridad - con dos transeúntes. Mientras que uno de ellos tenía al descubierto su rostro, mostrando sus afiladas facciones, su pelo blanco y unos ojos de un azul apagado - de los cuáles uno le recorría una cicatriz vertical -, el otro dejaba su apariencia más a la imaginación pues, al llevar un casco puesto, impedía por completo vislumbrar su rostro. El primero de ellos preguntó si estaban teniendo una reunión de pastores, cosa que no sabía si lo dijo a modo de burla o a cuento de qué. Lo que sí pensó inmediatamente Peony, a raíz del comentario y del timing en el que habían aparecido es que debían ser compañeros de aquellos dos energúmenos y "Panda". Con esta idea en mente, y a la vez que Peony seguía tirando de su guante, ante la posibilidad de que aquellos dos fueran igual que Kisuke y el hombre pelirrojo, ejerció tanta fuerza en la prende que acabó por romperlo, dejando su mano derecha desnuda.- Florara.... ¡FLORARARA!- Comenzó a reírse como un maniático. Había perdido la poca cordura que le restaba.-Se acabó, a tomar por culo la oferta, ¡hasta aquí llegué!- Comenzó a caminar hacia uno de los lindes del sendero - el de la derecha, tomando en cuenta la perspectiva de los dos nuevos forasteros -, teniendo sumo cuidado de no pisar los hongos, dándose la vuelta, por un momento, dirigiendo su mirada al oso.- Una pena, "Panda", si nos volvemos a encontrar y estás solo, me encantaría retomar esta conversación... Y que me dijeras tu nombre de verdad, ¿a que sí?...- Terminó la frase guiñando su ojo derecho, aunque nadie podría verlo, y poniendo sus dedos índice y corazón derechos sobre su sien, a modo de despedida, para volver a introducirse en las profundidades del bosque y perderse de las vistas ajenas. El excéntrico botánico Peony, se marchaba para seguir con su labor de investigación, sin ser verdaderamente consciente de que se avecinaría una tormenta que sacudiría el ecosistema de Chisi.

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[Imagen: Tb4Z3O3.png]


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RE: [Aventura T5 - Presente Absoluto] - En busca de la leyenda - por Garnet D. Matlock - 03-10-2024, 09:48 AM

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