23-10-2024, 05:19 PM
Mi plan, a pesar de haber ido al límite en cuestión de tiempo, había funcionado. Podía recordar en mi mente los entrenamientos que llevé a cabo con mi madre, seguro que si me hubiese visto atacar por la retaguardia me habría echado la bronca. En el aspecto de las artes marciales, en teoría se supone que hay que mantener unos códigos y un honor... por suerte para mí tampoco estaba en una competición oficial. Desgraciadamente mi madre tampoco podía verme pelear, ni arbitrar la contienda. El honor está muy bien... pero tampoco gana combates, así que tonto el último, haría cualquier cosa para poder salir victorioso, como si tuviese que hacer algo tan sucio como llenar los ojos de arena de esa revolucionaria y atacar en ese momento.
Al conectar mi patada volví a sentir la dura y tensa musculatura de las piernas de Marcia, a veces no sabía si estaba peleando contra una persona, o si estaba peleando contra un monumento esculpido en mármol, sostenido por dos columnas dóricas. No tenía sentido. Sea como fuere, ese desarrollo en sus fibras musculares eran suficiente para hacerme saber que, pese a haber sido el segundo golpe que conectaba, eso no iba a detenerla. Al menos sí sabía que al menos podría desgastarla, pero tenía que tener cuidado de su velocidad porque cada vez que ella conectaba, me costaba recuperarme. Erosión y desgaste, esa era mi carta... incluso los chorros de arena a presión pueden quitarle el óxido a una pieza metálica, limar esas imperfecciones que Marcia tenía. Quizás si le ganase hasta podría preguntarle que me enseñase esos trucos raros suyos, sigo sin entender por qué es capaz de golpearme, ¿me habrá dado una lipotimia y ésto será producto de mi imaginación? No lo creo, tampoco hace mucho calor.
Tras mi patada debía estar atento a lo que ella pudiese hacer, la última tras golpearla, consiguió patearnos tanto al Gyojin como a mí a la vez dejándonos momentáneamente en problemas, aunque se supone que había dicho que no usaría su pierna derecha, así que lo tendría difícil para golpearme al menos a mí... pero tampoco me fiaba de ella. Y así fue. Poco después de aplicar el Sandy Snap, se agachó y ahí fue el momento que pude aprovechar para transformarme completamente en mi elemento, era la forma más rápida que tenía que desplazarme. Volvió a hacer ese barrido circular pero en esa segunda ocasión fue más lento que la primera, que me pilló totalmente desprevenido. Por la velocidad parecía que yo no era el único al que le estaba pasando factura el combate, algo es algo. Me alcé en el aire dos metros en vertical para evitar ser golpeado por su... espera, ¿está usando la pierna derecha? ¡pero será asquerosa! ¡la estrategia de mentir era mía!
Aproveché su giro y que estaba agachada para deshacer mi transformación en el aire subiéndome a su espalda como si fuese una mochila, convirtiendo mis piernas en dos columnas de arena compacta, rodeando por fuera sus brazos para inmovilizarlos bien contra su tronco, como si mi tren inferior fuese un anillo. Entrelacé mis pies el uno con el otro para aplicar el candado completamente cerrado. A su vez, transformé también ambos brazos en arena, pasando el derecho por debajo de su barbilla y agarrando mi bíceps izquierdo, para con el ese mismo brazo llevarlo hasta la parte trasera de su cabeza, sosteniéndola con mi mano izquierda y acercándola a mi pecho.
— ¿No decías que no usarías la pierna derecha? ¿Estás en problemas o qué, corazón? Relajémonos un rato pues, ¿me sigues? ¡kakahaha! — Erosionar y desgastar, ese era el plan: Jiu Jitsu básico, posición de mataleón y que pierda energía. Intentar ganar golpeando era como intentar tirar un muro con los nudillos, poco práctico y estúpido. Había que usar otra estrategia. Sólo espero que si el Gyojin fuese a usar sus trucos mágicos para hacerla volar, no apuntase hacia el mar, no me había traído la tabla.
Al conectar mi patada volví a sentir la dura y tensa musculatura de las piernas de Marcia, a veces no sabía si estaba peleando contra una persona, o si estaba peleando contra un monumento esculpido en mármol, sostenido por dos columnas dóricas. No tenía sentido. Sea como fuere, ese desarrollo en sus fibras musculares eran suficiente para hacerme saber que, pese a haber sido el segundo golpe que conectaba, eso no iba a detenerla. Al menos sí sabía que al menos podría desgastarla, pero tenía que tener cuidado de su velocidad porque cada vez que ella conectaba, me costaba recuperarme. Erosión y desgaste, esa era mi carta... incluso los chorros de arena a presión pueden quitarle el óxido a una pieza metálica, limar esas imperfecciones que Marcia tenía. Quizás si le ganase hasta podría preguntarle que me enseñase esos trucos raros suyos, sigo sin entender por qué es capaz de golpearme, ¿me habrá dado una lipotimia y ésto será producto de mi imaginación? No lo creo, tampoco hace mucho calor.
Tras mi patada debía estar atento a lo que ella pudiese hacer, la última tras golpearla, consiguió patearnos tanto al Gyojin como a mí a la vez dejándonos momentáneamente en problemas, aunque se supone que había dicho que no usaría su pierna derecha, así que lo tendría difícil para golpearme al menos a mí... pero tampoco me fiaba de ella. Y así fue. Poco después de aplicar el Sandy Snap, se agachó y ahí fue el momento que pude aprovechar para transformarme completamente en mi elemento, era la forma más rápida que tenía que desplazarme. Volvió a hacer ese barrido circular pero en esa segunda ocasión fue más lento que la primera, que me pilló totalmente desprevenido. Por la velocidad parecía que yo no era el único al que le estaba pasando factura el combate, algo es algo. Me alcé en el aire dos metros en vertical para evitar ser golpeado por su... espera, ¿está usando la pierna derecha? ¡pero será asquerosa! ¡la estrategia de mentir era mía!
Aproveché su giro y que estaba agachada para deshacer mi transformación en el aire subiéndome a su espalda como si fuese una mochila, convirtiendo mis piernas en dos columnas de arena compacta, rodeando por fuera sus brazos para inmovilizarlos bien contra su tronco, como si mi tren inferior fuese un anillo. Entrelacé mis pies el uno con el otro para aplicar el candado completamente cerrado. A su vez, transformé también ambos brazos en arena, pasando el derecho por debajo de su barbilla y agarrando mi bíceps izquierdo, para con el ese mismo brazo llevarlo hasta la parte trasera de su cabeza, sosteniéndola con mi mano izquierda y acercándola a mi pecho.
— ¿No decías que no usarías la pierna derecha? ¿Estás en problemas o qué, corazón? Relajémonos un rato pues, ¿me sigues? ¡kakahaha! — Erosionar y desgastar, ese era el plan: Jiu Jitsu básico, posición de mataleón y que pierda energía. Intentar ganar golpeando era como intentar tirar un muro con los nudillos, poco práctico y estúpido. Había que usar otra estrategia. Sólo espero que si el Gyojin fuese a usar sus trucos mágicos para hacerla volar, no apuntase hacia el mar, no me había traído la tabla.
Resumen
Bélico
Gastos
Inventario
Karmas a tener en cuenta
