10-08-2023, 06:27 AM
Volando, Kovashi estaba volando … Estaba en el cielo, sobre la tierra, llegando cada vez más pronto al mugroso terreno lleno de basura. Hoy se había duchado, esto era un malgastar de tiempo. Cayó al suelo, arrastrándose por el terreno uno dos metros.
—No se te ocurra volver, alimaña ...— Casi que susurraría un tipo de dos metros, con una calva reluciente y un aspecto físico bastante desarrollado a base de levantar pesos que superan con creces a lo que podría ser un maldito coche. Estaba fuerte de cojones.
—Esto no era necesario, amigo. — Escupió. Cerca había un tipo con un casco que justo estaba golpeando un trozo de madera, pero al que Kovashi no prestó demasiada atención por que le fue imposible, le acababan de rechazar un préstamo y además le estaban pidiendo un extra por no haber pagado del todo el anterior. Una semana en aquella isla. Una. Y ya no sabía donde estaba el maldito oso, ni tenía dinero, endeudado. Una maravilla.
—No se te ocurra volver, alimaña ...— Casi que susurraría un tipo de dos metros, con una calva reluciente y un aspecto físico bastante desarrollado a base de levantar pesos que superan con creces a lo que podría ser un maldito coche. Estaba fuerte de cojones.
—Esto no era necesario, amigo. — Escupió. Cerca había un tipo con un casco que justo estaba golpeando un trozo de madera, pero al que Kovashi no prestó demasiada atención por que le fue imposible, le acababan de rechazar un préstamo y además le estaban pidiendo un extra por no haber pagado del todo el anterior. Una semana en aquella isla. Una. Y ya no sabía donde estaba el maldito oso, ni tenía dinero, endeudado. Una maravilla.
— Sabes que te pagaré, siempre lo hago, ¿no es cierto? nos conocemos desde hace ya … un día, pero un día muy largo— Daba igual lo que se le dijera a aquel matón, Rich K. Tuker jamás dejaría un pago sin cobrar en aquel sub mundo de basura.
—Estoy cansado de vosotros, siempre poniendo excusas para no pagar— Suspiró, algo que le costaba por que entre tanta masa de músculos el tomar aire era casi deporte olímpico. — ¡A trabajar, coño! — Se agachó, tomó un poco de arena bajo alguna bolsa de plástico y le tiró la arena a Kovashi en un gesto de desprecio.
El oriental se levantó.
—Estoy cansado de vosotros, siempre poniendo excusas para no pagar— Suspiró, algo que le costaba por que entre tanta masa de músculos el tomar aire era casi deporte olímpico. — ¡A trabajar, coño! — Se agachó, tomó un poco de arena bajo alguna bolsa de plástico y le tiró la arena a Kovashi en un gesto de desprecio.
El oriental se levantó.
— Anata wa hage yarōdesu —Dijo con calma en su idioma materno al mismo tiempo que se levantaba. — ¿Lo ves normal? Ya no se respeta nada— Comentaría al aire para que el tipo que estaba a su lado pudiera escucharlo. — Bueno, un pirata nunca respeta nada. — La tienda de donde había salido despedido el Shimatsu era una montada con literalmente cuatro palos mal puestos, pero desentonaba en el lugar, pues poco más construido se podía ojear cerca, así que la influencia de Rich K. Tuker se sentía, un pirata venido a menos que cosechaba su dinero cobrando a idiotas como Kovashi. También es verdad que a los idiotas les cobraba y de Kovashi no sacaría ni una moneda, pero eso ellos no lo sabrían.
— Me llamo Kovashi— Le alargó la mano al extraño. No le costaba iniciar conversaciones, desarrollarlas e incluso hacerse agradable conocido de cualquiera incluso en situaciones como esa. Kovashi era especialista en relativizar lo que le sucedía.— ¿Por casualidad no habrás visto a un oso caminar a dos patas, con una especie de túnica marrón que huele mal no, peor y que seguramente estuviera comiendo pescado?— Mantuvo la mano tendida. Quien sabe, es posible que este extraño supiera donde estaba Khruner, el animal podría pagar las deudas de Kovashi, le necesitaba. Pagaría el préstamo y además el propio Shimatsu no habría tenido que dar nada de su bolsillo, era una victoria de manual.
— Me debe dinero. — Mintió.
Off
