01-12-2024, 05:52 PM
Con la primera fase de su entrenamiento superada, era hora de pasar a la siguiente, pero no sin antes observar como, Tobías, se puso a picar de forma muy descarada a Sasha con que él dominaría el haki mucho antes que la semioni. Garnet intuía que se trataba de alguna clase de estratagema para que la joven se tomara aún más en serio el entrenamiento, pero por otro lado no podía evitar pensar que el vaquero igual se estaba pasando de la ralla, y temía porque la rubia le asestara un kanabazo en toda su cabeza como correctivo. Afortunadamente, Sasha dejó la violencia de lado, pidiendo con un rostro lleno de indiferencia - que acabó con una risa burlona -, que le pagara el dinero que aún le debía de Skypiea. Sin embargo, la adolescente - que ya cada vez era menos adolescente - no se quedó ahí, dirigiéndose ahora a Garnet y preguntándole de dónde salía tanta tristeza, y que había sido de aquel músico que ansiaba con hacerse toda una superestrella, el mejor compitrueno del mundo. Al escuchar aquellas palabras, el pelirrojo no puedo evitar apretar sus labios y puños con fuerza. Dos tetas y la falta de un instrumento era lo que le pasaba. Y encima aquella isla alejada de la luz natural del sol le estaba pasando factura, no estaba en su mejor momento, eso desde luego. Pero ahora mismo no era hora de darle vuelta a esos pensamientos innecesarios así que, sin mediar palabra, meneó - bruscamente - su cabeza hacia los lados, con el objetivo de proseguir su clase y entrenamiento.
De esa manera, tocó mentalmente la siguiente pieza musical mientras sus dos amigos intentaban introducirse en la mente, o mejor dicho, en el alma del pelirrojo. Una vez acabó su performance y preguntó a sus alumnos como les había ido. El primero en responder fue Tobías quién, al igual que Sasha, preguntó por el estado de tan pocos ánimos que tenía el músico, sugiriendo que tocara algo más alegre. Garnet inclinó su cuello hacia su derecho, mientras se cruzaba de brazos y se ponía de morritos.- Vale que esté hecho unos jirones, pero en esta ocasión toque algo animado, ¿has fallado, Tobi? - Se preguntó en su cabeza, suspirando y atendiendo ahora a lo que tendría que decir ahora su compitruena. Igual sus desaliñadas emociones habían influido de alguna manera en su canción. Por su parte, Sasha comenzó a quejarse, para variar, del haki y del entrenamiento de Garnet.- ¿Me habré pasado mil skypieas? - Se planteó el pelirrojo cuando escuchó lo difícil que le estaba resultando a Sasha esta fase. Es verdad que el entrenamiento al que él se vio sometido no tenía nada que ver con el que les estaba haciendo pasar a los dos. La meditación de Kaelith, le permitió hacer una mejora más progresiva, aunque más lenta, respecto al aprendizaje del haki... ¿Debería enfocarlo desde ese punto de vista entonces? Era lo que circulaba a través de la mente del skypiean cuando, las siguientes palabras de la rubia, le hizo recobrar las esperanzas de que, realmente, iban por el buen camino al haber sido capaz de visualizar - lo que interpretó que era - el aura de Garnet. El pelirrojo chasqueó los dedos de su diestras, mientras sonreía de emoción.- ¡Has podido ver entonces mi aura, colegui! - Exclamó.- El menda sabe que esto es complicado de cojones, sí... Pero creo que es la forma más rápida para que aprendáis esto del haki, ¿es o no es? - Confesó, mirando hacia los dos alumnos, terminando por enfocarse en su compitruena.- Al menda le gustaría darte algún consejo, quitando que cierres los ojos...Te diría que pruebes a enfocarte en algún recuerdo bonito y chulo que tengas en tu perola, eso podría ayudarte a calmarte y potenciar tus capacidades extrasensoriales... - Aconsejó a la semioni, poniéndose de morritos, para acabar mirando a Tobías y cruzándose de brazos, arqueando su ceja izquierda.- ¿De verdad te ha parecido triste la canción o era trola? - Preguntó, para acabar con las manos descruzadas y apoyadas en su cogote.- Bah, da igual, perdonad coleguis, ya sabéis que el menda está algo de capa caída pero prefiero seguir con el entrenamiento por ahora, ¿es o no es? - Le restó importancia a su estado anímico, esperando por si alguno de los dos tenía algo más que decir antes de proseguir con el entrenamiento.
Una vez que, tanto Tobías como Sasha estaban preparados, Garnet chocó sus dos puños y adoptó de nuevo una posición para tocar su instrumento imaginario e inexistente.- Vamos allá, coleguis. -Dijo, para cerrar sus ojos y empezar a echar a volar su imaginación.- Más me vale ir con algo más animado esta vez. - Pensó, encontrando entonces la pieza musical perfecta para lo que quería que sonara en su cabeza.
En esta ocasión, el pirata reproduciría mentalmente una canción... Bizarra, en el sentido anglosajón de la palabra. ¿Era alegre y animada? A cascoporro, de eso no cabía duda. Pero también tenía un toque de sinsentido, absurdez y de incógnita que provocaba no entender muy bien el motivo de la canción que sonaba. Los dos minutos que duraban la pieza transcurrieron, volviendo a abrir los párpados.- Bueno, ¿qué? ¿Cómo ha ido esta vez, coleguis? - Preguntó, a esperas de conocer la respuesta de sus dos alumnos.
De esa manera, tocó mentalmente la siguiente pieza musical mientras sus dos amigos intentaban introducirse en la mente, o mejor dicho, en el alma del pelirrojo. Una vez acabó su performance y preguntó a sus alumnos como les había ido. El primero en responder fue Tobías quién, al igual que Sasha, preguntó por el estado de tan pocos ánimos que tenía el músico, sugiriendo que tocara algo más alegre. Garnet inclinó su cuello hacia su derecho, mientras se cruzaba de brazos y se ponía de morritos.- Vale que esté hecho unos jirones, pero en esta ocasión toque algo animado, ¿has fallado, Tobi? - Se preguntó en su cabeza, suspirando y atendiendo ahora a lo que tendría que decir ahora su compitruena. Igual sus desaliñadas emociones habían influido de alguna manera en su canción. Por su parte, Sasha comenzó a quejarse, para variar, del haki y del entrenamiento de Garnet.- ¿Me habré pasado mil skypieas? - Se planteó el pelirrojo cuando escuchó lo difícil que le estaba resultando a Sasha esta fase. Es verdad que el entrenamiento al que él se vio sometido no tenía nada que ver con el que les estaba haciendo pasar a los dos. La meditación de Kaelith, le permitió hacer una mejora más progresiva, aunque más lenta, respecto al aprendizaje del haki... ¿Debería enfocarlo desde ese punto de vista entonces? Era lo que circulaba a través de la mente del skypiean cuando, las siguientes palabras de la rubia, le hizo recobrar las esperanzas de que, realmente, iban por el buen camino al haber sido capaz de visualizar - lo que interpretó que era - el aura de Garnet. El pelirrojo chasqueó los dedos de su diestras, mientras sonreía de emoción.- ¡Has podido ver entonces mi aura, colegui! - Exclamó.- El menda sabe que esto es complicado de cojones, sí... Pero creo que es la forma más rápida para que aprendáis esto del haki, ¿es o no es? - Confesó, mirando hacia los dos alumnos, terminando por enfocarse en su compitruena.- Al menda le gustaría darte algún consejo, quitando que cierres los ojos...Te diría que pruebes a enfocarte en algún recuerdo bonito y chulo que tengas en tu perola, eso podría ayudarte a calmarte y potenciar tus capacidades extrasensoriales... - Aconsejó a la semioni, poniéndose de morritos, para acabar mirando a Tobías y cruzándose de brazos, arqueando su ceja izquierda.- ¿De verdad te ha parecido triste la canción o era trola? - Preguntó, para acabar con las manos descruzadas y apoyadas en su cogote.- Bah, da igual, perdonad coleguis, ya sabéis que el menda está algo de capa caída pero prefiero seguir con el entrenamiento por ahora, ¿es o no es? - Le restó importancia a su estado anímico, esperando por si alguno de los dos tenía algo más que decir antes de proseguir con el entrenamiento.
Una vez que, tanto Tobías como Sasha estaban preparados, Garnet chocó sus dos puños y adoptó de nuevo una posición para tocar su instrumento imaginario e inexistente.- Vamos allá, coleguis. -Dijo, para cerrar sus ojos y empezar a echar a volar su imaginación.- Más me vale ir con algo más animado esta vez. - Pensó, encontrando entonces la pieza musical perfecta para lo que quería que sonara en su cabeza.
En esta ocasión, el pirata reproduciría mentalmente una canción... Bizarra, en el sentido anglosajón de la palabra. ¿Era alegre y animada? A cascoporro, de eso no cabía duda. Pero también tenía un toque de sinsentido, absurdez y de incógnita que provocaba no entender muy bien el motivo de la canción que sonaba. Los dos minutos que duraban la pieza transcurrieron, volviendo a abrir los párpados.- Bueno, ¿qué? ¿Cómo ha ido esta vez, coleguis? - Preguntó, a esperas de conocer la respuesta de sus dos alumnos.
![[Imagen: Tb4Z3O3.png]](https://imgur.com/Tb4Z3O3.png)
