17-12-2024, 06:34 PM
La actitud conciliadora de Fuguwu era bastante apacible a la par que sorprendente, no podía ponerme en su piel ya que nunca había sufrido ningún tipo de discriminación por mi condición, más allá de comentarios clasistas en Ballywood (los cuales me daban completamente igual), pero sí tenía claro que yo no podría actuar de la misma forma que él. Que pidiese perdón sin haber hecho nada era algo que no me esperaba, parecía el único de esa taberna que aún confiaba en algún tipo de unión de grupo. Se ofreció incluso en invitar a Garnet a una bebida para ver si se calmaba y a su vez me preguntó si conocía la canción del gato volador. — La canción del gato volador... — miraba hacia el techo pensativo, recorriendo mis memorias en Samba y todos sus festivales, ya que allí acostumbrábamos a recibir a muchos músicos de todas partes del mundo que venían a alegrar nuestras fiestas— la verdad es que no me suena pero no sabía que también tenías habilidades musicales. Cántala y anima ésto ¡kakahaha!
Mi atención se desvió en cuanto comencé a escuchar los gritos de Karl, la cual hablaba con Garnet. Había empezado a llorar increpando a Ikirami, resulta que en el fondo era una persona egoísta que abandonaba a todo el mundo. Todo ésto lo iba acompañado con una sarta de insultos de todo tipo: meretriz de la calle vulpina de cabellos escarlatas fue lo primero. Lo acompañó junto a otra serie de adjetivos calificativos como que era una persona de pecho voluminoso que sobrevaloraba su ser... ¡y hasta tenía sífilis!. La verdad es que Karl se estaba quedando bastante a gusto, así que yo seguí dirigiéndome hacia Fuguwu — ¿Estás escuchando eso? — señalaba con mi pulgar hacia la escena, a mi espalda — resulta que a mí me golpearon sólo por pedir explicaciones porque Ikirami nos abandonó a nuestra suerte... ¡y ellos parece que la odian más todavía!. La verdad es que no entiendo nada de lo que pasa en este grupo — parecía que estaba rodeado de personas caóticas e inestables, no terminaba de entender nada de lo que hacían o decían.
Como si fuese obra de un mago hechizando a una persona con un truco, la comodoro se animó de repente, cambiando completamente su actitud. Estaba dispuesta a invitarnos a todos los presentes así que simplemente me dejé llevar por la situación, no pagar siempre estaba bien. Incluso quería retar a Garnet a ver quién podía beber más, la situación parecía que iba encaminada a que Fuguwu y yo tuviésemos que llevar a Karl en brazos entre los dos... porque dudo que Ryze pudiese cargarla.
Hablando del tontatta, no tardaría en volver a dirigirse hacia nosotros. El mago invisible que pululaba por la zona parece que también usó sus trucos en Ryze, ya que de golpe cambió su humor y actitud también. Por supuesto el órdago que nos lanzó a Fuguwu y a mí era un farol, así que empezó a disculparse. Mientras nos hablaba metí la mano en mi bolsillo derecho y empecé a hurgar. De él saqué un puñado de cacahuetes que dejé sobre la barra para acompañar mi zumo, mientras escuchaba los que nos tenía que decir. Su discurso iba enfocado a que de pequeño tuvo problemas con unos Gyojin y por eso actuaba raro con Fuguwu... mi compañero seguramente actuaría quitándole hierro al asunto pero yo no compraba esas palabras.... al fin y al cabo él no había hecho nada malo. Luego dirigió sus palabras hacia mí, con unas disculpas un tanto extrañas — ¿Un recluta nuevo llega y empieza a vacilar a toda la división? — comencé a pelar un cacahuete mientras hablaba— Lo único que hice fue pedir explicaciones al supuesto jefe sobre por qué su mano derecha, vuestra "mejor amiga" — hice el gesto de las comillas con los dedos, ya que visto el papelón de Karl, parecía que no eran tan amigas en el fondo— nos abandonó a nuestra suerte mientras yo me ahogaba. Todos tenemos lo nuestro, yo no pago mi rabia contra los Marines sólo porque por culpa de uno perdiese a mi madre... y eso es lo único que tenéis que saber de mí — No quería tampoco contar mis temas personales con gente que tampoco se lo había ganado, quizás sólo con Fuguwu. Lancé el cacahuete que había pelado hacia mi boca y me encogí de hombros, continuando con un tono de voz sin mucho interés— A mí no me sirve ver a alguien llorar para arreglar todo porque no sé hasta qué punto puede ser sincero o actuado, me valen los hechos... pero al menos ya es un avance, supongo.
Terminando de hablar, Garnet volvió a la barra. Se le veía más liberado después de la terapia improvisada que formaron Karl y él. Decía que podría haber tocado algún tema pero que no podía debido a que un marine reventó su laúd, cosa que me parecía una canallada. No entiendo por qué alguien rompería cosas de otra persona, no sé qué daño puede hacerle un laúd a alguien. En cuanto comenzó a beber recordé la competición que tenían Karl y él, así que alcé mi voz — ¿Ver quién bebe más? El alcohol no me gusta especialmente y aún así estoy seguro de que jamás podríais derrotarme a mí. Soy inevitable, ¿me seguís? — Me entrometí en la competición con una sonrisa amplia, era mi turno de hacer algo gracioso y quizás así podría ayudar a mejorar el ambiente de la taberna.
Mi atención se desvió en cuanto comencé a escuchar los gritos de Karl, la cual hablaba con Garnet. Había empezado a llorar increpando a Ikirami, resulta que en el fondo era una persona egoísta que abandonaba a todo el mundo. Todo ésto lo iba acompañado con una sarta de insultos de todo tipo: meretriz de la calle vulpina de cabellos escarlatas fue lo primero. Lo acompañó junto a otra serie de adjetivos calificativos como que era una persona de pecho voluminoso que sobrevaloraba su ser... ¡y hasta tenía sífilis!. La verdad es que Karl se estaba quedando bastante a gusto, así que yo seguí dirigiéndome hacia Fuguwu — ¿Estás escuchando eso? — señalaba con mi pulgar hacia la escena, a mi espalda — resulta que a mí me golpearon sólo por pedir explicaciones porque Ikirami nos abandonó a nuestra suerte... ¡y ellos parece que la odian más todavía!. La verdad es que no entiendo nada de lo que pasa en este grupo — parecía que estaba rodeado de personas caóticas e inestables, no terminaba de entender nada de lo que hacían o decían.
Como si fuese obra de un mago hechizando a una persona con un truco, la comodoro se animó de repente, cambiando completamente su actitud. Estaba dispuesta a invitarnos a todos los presentes así que simplemente me dejé llevar por la situación, no pagar siempre estaba bien. Incluso quería retar a Garnet a ver quién podía beber más, la situación parecía que iba encaminada a que Fuguwu y yo tuviésemos que llevar a Karl en brazos entre los dos... porque dudo que Ryze pudiese cargarla.
Hablando del tontatta, no tardaría en volver a dirigirse hacia nosotros. El mago invisible que pululaba por la zona parece que también usó sus trucos en Ryze, ya que de golpe cambió su humor y actitud también. Por supuesto el órdago que nos lanzó a Fuguwu y a mí era un farol, así que empezó a disculparse. Mientras nos hablaba metí la mano en mi bolsillo derecho y empecé a hurgar. De él saqué un puñado de cacahuetes que dejé sobre la barra para acompañar mi zumo, mientras escuchaba los que nos tenía que decir. Su discurso iba enfocado a que de pequeño tuvo problemas con unos Gyojin y por eso actuaba raro con Fuguwu... mi compañero seguramente actuaría quitándole hierro al asunto pero yo no compraba esas palabras.... al fin y al cabo él no había hecho nada malo. Luego dirigió sus palabras hacia mí, con unas disculpas un tanto extrañas — ¿Un recluta nuevo llega y empieza a vacilar a toda la división? — comencé a pelar un cacahuete mientras hablaba— Lo único que hice fue pedir explicaciones al supuesto jefe sobre por qué su mano derecha, vuestra "mejor amiga" — hice el gesto de las comillas con los dedos, ya que visto el papelón de Karl, parecía que no eran tan amigas en el fondo— nos abandonó a nuestra suerte mientras yo me ahogaba. Todos tenemos lo nuestro, yo no pago mi rabia contra los Marines sólo porque por culpa de uno perdiese a mi madre... y eso es lo único que tenéis que saber de mí — No quería tampoco contar mis temas personales con gente que tampoco se lo había ganado, quizás sólo con Fuguwu. Lancé el cacahuete que había pelado hacia mi boca y me encogí de hombros, continuando con un tono de voz sin mucho interés— A mí no me sirve ver a alguien llorar para arreglar todo porque no sé hasta qué punto puede ser sincero o actuado, me valen los hechos... pero al menos ya es un avance, supongo.
Terminando de hablar, Garnet volvió a la barra. Se le veía más liberado después de la terapia improvisada que formaron Karl y él. Decía que podría haber tocado algún tema pero que no podía debido a que un marine reventó su laúd, cosa que me parecía una canallada. No entiendo por qué alguien rompería cosas de otra persona, no sé qué daño puede hacerle un laúd a alguien. En cuanto comenzó a beber recordé la competición que tenían Karl y él, así que alcé mi voz — ¿Ver quién bebe más? El alcohol no me gusta especialmente y aún así estoy seguro de que jamás podríais derrotarme a mí. Soy inevitable, ¿me seguís? — Me entrometí en la competición con una sonrisa amplia, era mi turno de hacer algo gracioso y quizás así podría ayudar a mejorar el ambiente de la taberna.
Resumen
Karmas
Inventario
