20-12-2024, 11:34 PM
(Última modificación: 21-12-2024, 01:31 AM por James Brando.)
Ya es tarde. Llevamos días aquí y todo se hace medianamente aburrido. Supongo que es lo que tiene el orden y la ley, que a veces hay servicios que molan y que proponen acción y otros servicios de pala y papeleo. Todo extremadamente tedioso. Al menos estoy aprovechando para dominar al completo mi arsenal bélico y voy aprendiendo de todos los integrantes de la división, de unos más que de otros, pero poco a poco. En la cima a lo más alto del poder y servidumbre del Gobierno Mundial, hay que hacer aliados. Soy lo suficientemente fuerte como para llegar solo, pero lo suficientemente inteligente como para preferir amigos a mi lado.
La noche está por caer, y decido entonces salir en busca de compañía y esforzarme un poco en lo social. Siempre ha sido complicado para mí, y tampoco muy prioritario. Voy de un lado a otro intentando encontrar a los nuevos reclutas, o tal vez a Ryze, con quien apenas he interactuado y me parece intrigante. Pero fallo totalmente a la hora de encontrarlos. Fallo, hasta que un subalterno comenta que vió a Fuguwu irse del campamento. Supuse entonces que, al ser nuestro día libre, podría haberse ido a tomar algo a algún rincón. Y con él, el resto. Eso explicaría porque no hay nadie ya por aquí. -Con suerte los alcanzarás, jovencito.- me dice. -Se ha marchado hace poco.-
Con el espíritu más esperanzado, recojo mis utensilios mínimos para abandonar el campamento (que ya sabemos lo que pasó la última vez) y abandono el recinto con la esperanza de encontrarlos en alguna plaza o bar o lugar de entretenimiento. -Con suerte, no pasaré la noche solo...-
Voy paseando por la ciudad subterránea, siempre mirando las calles y orientándome. En caso de perdida, sabría cómo volver. A la derecha de mi cadera, un pequeño saquito con mis aparejos de comunicación, por si en este fétido lugar me encuentro con opositores a la Marina y requiero de refuerzos.
El suburbio siempre me ha llamado la atención. Aunque detesto la idea de beber, siempre he sido un gran aficionado al alcohol. Me gustan sus aromas y sus matices, pero me avergüenzo de ello y prefiero llevarlo en secreto. Así que siempre he bebido en sitios así. Más apartados del lujo y de las buenas gentes. En sitios así, a nadie le suele importar quien eres. Solo les importa el dinero que sueltas. Y cuando menos me lo espero, sorpresa. Un olor a playa y piña inconfundible llega a mi olfato felino. Es Apolo, no cabe duda. Me alegro, pues por fin había conseguido encontrar a, al menos, uno de mis compañeros. *Snif snif* -¿De donde viene ese olorcillo?- susurro, averiguando el origen del rastro. El aroma llega desde la calle paralela a la misma, saliendo de un ventanuco. Para llegar a la entrada del edificio, debo cruzar un callejón por el lateral del local, ya que me encuentro en la parte de atrás del establecimiento.
Me voy adentrando al callejón, vacío por completo excepto por un moribundo sin techo, que apenas presenta conocimiento. Está ahí, tirado en un lado, tapado con cartones e iluminado por el ventanuco del bar, que deja huir luz, olor y ruidos. Antes de llegar a cruzar el callejón y pasar por esa ventana, me quedo parado al oír el escándalo que están montando. Puedo identificar a Karl a voces y, con suerte, al resto de la pandilla. La vergüenza se apodera de mi, al pensar que, quizás, si todos han quedado en el bar sin avisar, poco quieren saber de mi o no estoy directamente invitado.
Con sigilo, miro por un hueco del marco de la ventana, oculto por la pared lateral del establecimiento. Es un bar... Y todos están tomando. ¿Pero quién es el tipo que no puedo identificar? No cabe duda. El responsable de la caída de Finn Slingerlad. Uno de los capataces de los Shogun Gary. Y según los informes más recientes, uno de los criminales responsables de la derrota de los Zodiacool... Garnet Matlock.
-Maldicion, ¿que hace este tipo aquí?- pienso, absolutamente sorprendido. Mi sentimiento de vergüenza se convierte en incertidumbre de un segundo al otro. -¿Porqué toda la puta división está bebiendo con este criminal de talla mundial? ¿Acaso no leen los periódicos o los informes?- no entro en mi de mi asombro. Oculto, mirando desde la rendija del marco, apenas puedo escuchar lo que dicen. Solo veo como festejan, ríen y beben. Incluso Fuguwu, el noble y perfecto marine, está alzando su copa y disfrutando de la compañía. -¿Están hechizados?¿He de salvarles?¿Es Garnet un doble agente? Podría serlo... Pero... ¿Y si es al revés...?- los pensamientos vuelan fugaces de un lado a otro de mi cerebro, buscando respuestas a una infinidad de preguntas que se pierden en micras de segundos. Todo hasta que entro en razón en un instante. -Calma James. Recuerda tu papel en esta historia... Tú destino...- rápidamente meto la mano en el bolsito, sacando tres caracoles. Uno blanco, y un par estándar. Uno para hablar y otro para grabar. Encendidos los 3, coloco sutilmente el den den visual en la cornisa de la venta que da al callejón del bar, dejando solo ver desde dentro dos ojitos minúsculos y prácticamente imperceptibles. Por otro lado, más escondido si cabe, me coloco yo para empezar a comunicar.
-Sargento James Brando al habla. Repito para confirmar. Sargento James Brando al habla. Recluta especial de la división 21. Comunico para Ñokuyasu de Momoiro. Comunico para Ñokuyasu de Momoiro y el equipo de radio e información.- voy susurrando, pero vocalizando correctamente y repitiendo, a la vez que transmito imagen. -Envio imagen de alta seguridad para los altos cargos del Gobierno Mundial. La Comodoro Karl, La Comodoro Ryze, el Contramaestre Fuguwu y el Comandante Apolo , repito, Karglass Firebirth, Ryze Tengen, Fuguwu y Apolo Bahía...- cojo aire entonces. Sé que al hacer esto estoy traicionando la confianza de los que ahora son mis camaradas... Pero entonces suelto aire. Mi deber está con el Gobierno Mundial y con la justicia. Sea quien sea el que caiga e implique a quien implique. -Están de divertimento con el criminal Garnet Matlock. El criminal Garnet Matlock está con ellos de divertimento. Las imágenes lo confirman.-
Vuelvo a echar un ojo atento y sigiloso a ver si están ahí. Por supuesto. No entiendo las intenciones de nadie ni la razón de porque ese tipo no está enjaulado o directamente muerto. Parece que vayan a cantar o algo... Debería intervenir.
-Que esta transmisión llegue a las altas esferas de forma urgente y absoluta. Espero órdenes y confirmación para intervenir. Cambio.-
El mensaje ahí está. Ñokuyasu y los demás lo tienen en el registro y ahora solo hace falta que llegue más arriba. Tienen imagen y confirmación. Solo me queda esperar aquí, oculto. Entender que está pasando. Por suerte, solo será una mala interpretación mía. Una misión encubierta de la que no me han informado. Pero como no sea así... Solo sé que ese pirata, va a salir entre rejas de este lugar... 11 metros y una pared. Nada más nos separa
La noche está por caer, y decido entonces salir en busca de compañía y esforzarme un poco en lo social. Siempre ha sido complicado para mí, y tampoco muy prioritario. Voy de un lado a otro intentando encontrar a los nuevos reclutas, o tal vez a Ryze, con quien apenas he interactuado y me parece intrigante. Pero fallo totalmente a la hora de encontrarlos. Fallo, hasta que un subalterno comenta que vió a Fuguwu irse del campamento. Supuse entonces que, al ser nuestro día libre, podría haberse ido a tomar algo a algún rincón. Y con él, el resto. Eso explicaría porque no hay nadie ya por aquí. -Con suerte los alcanzarás, jovencito.- me dice. -Se ha marchado hace poco.-
Con el espíritu más esperanzado, recojo mis utensilios mínimos para abandonar el campamento (que ya sabemos lo que pasó la última vez) y abandono el recinto con la esperanza de encontrarlos en alguna plaza o bar o lugar de entretenimiento. -Con suerte, no pasaré la noche solo...-
Voy paseando por la ciudad subterránea, siempre mirando las calles y orientándome. En caso de perdida, sabría cómo volver. A la derecha de mi cadera, un pequeño saquito con mis aparejos de comunicación, por si en este fétido lugar me encuentro con opositores a la Marina y requiero de refuerzos.
El suburbio siempre me ha llamado la atención. Aunque detesto la idea de beber, siempre he sido un gran aficionado al alcohol. Me gustan sus aromas y sus matices, pero me avergüenzo de ello y prefiero llevarlo en secreto. Así que siempre he bebido en sitios así. Más apartados del lujo y de las buenas gentes. En sitios así, a nadie le suele importar quien eres. Solo les importa el dinero que sueltas. Y cuando menos me lo espero, sorpresa. Un olor a playa y piña inconfundible llega a mi olfato felino. Es Apolo, no cabe duda. Me alegro, pues por fin había conseguido encontrar a, al menos, uno de mis compañeros. *Snif snif* -¿De donde viene ese olorcillo?- susurro, averiguando el origen del rastro. El aroma llega desde la calle paralela a la misma, saliendo de un ventanuco. Para llegar a la entrada del edificio, debo cruzar un callejón por el lateral del local, ya que me encuentro en la parte de atrás del establecimiento.
Me voy adentrando al callejón, vacío por completo excepto por un moribundo sin techo, que apenas presenta conocimiento. Está ahí, tirado en un lado, tapado con cartones e iluminado por el ventanuco del bar, que deja huir luz, olor y ruidos. Antes de llegar a cruzar el callejón y pasar por esa ventana, me quedo parado al oír el escándalo que están montando. Puedo identificar a Karl a voces y, con suerte, al resto de la pandilla. La vergüenza se apodera de mi, al pensar que, quizás, si todos han quedado en el bar sin avisar, poco quieren saber de mi o no estoy directamente invitado.
Con sigilo, miro por un hueco del marco de la ventana, oculto por la pared lateral del establecimiento. Es un bar... Y todos están tomando. ¿Pero quién es el tipo que no puedo identificar? No cabe duda. El responsable de la caída de Finn Slingerlad. Uno de los capataces de los Shogun Gary. Y según los informes más recientes, uno de los criminales responsables de la derrota de los Zodiacool... Garnet Matlock.
-Maldicion, ¿que hace este tipo aquí?- pienso, absolutamente sorprendido. Mi sentimiento de vergüenza se convierte en incertidumbre de un segundo al otro. -¿Porqué toda la puta división está bebiendo con este criminal de talla mundial? ¿Acaso no leen los periódicos o los informes?- no entro en mi de mi asombro. Oculto, mirando desde la rendija del marco, apenas puedo escuchar lo que dicen. Solo veo como festejan, ríen y beben. Incluso Fuguwu, el noble y perfecto marine, está alzando su copa y disfrutando de la compañía. -¿Están hechizados?¿He de salvarles?¿Es Garnet un doble agente? Podría serlo... Pero... ¿Y si es al revés...?- los pensamientos vuelan fugaces de un lado a otro de mi cerebro, buscando respuestas a una infinidad de preguntas que se pierden en micras de segundos. Todo hasta que entro en razón en un instante. -Calma James. Recuerda tu papel en esta historia... Tú destino...- rápidamente meto la mano en el bolsito, sacando tres caracoles. Uno blanco, y un par estándar. Uno para hablar y otro para grabar. Encendidos los 3, coloco sutilmente el den den visual en la cornisa de la venta que da al callejón del bar, dejando solo ver desde dentro dos ojitos minúsculos y prácticamente imperceptibles. Por otro lado, más escondido si cabe, me coloco yo para empezar a comunicar.
-Sargento James Brando al habla. Repito para confirmar. Sargento James Brando al habla. Recluta especial de la división 21. Comunico para Ñokuyasu de Momoiro. Comunico para Ñokuyasu de Momoiro y el equipo de radio e información.- voy susurrando, pero vocalizando correctamente y repitiendo, a la vez que transmito imagen. -Envio imagen de alta seguridad para los altos cargos del Gobierno Mundial. La Comodoro Karl, La Comodoro Ryze, el Contramaestre Fuguwu y el Comandante Apolo , repito, Karglass Firebirth, Ryze Tengen, Fuguwu y Apolo Bahía...- cojo aire entonces. Sé que al hacer esto estoy traicionando la confianza de los que ahora son mis camaradas... Pero entonces suelto aire. Mi deber está con el Gobierno Mundial y con la justicia. Sea quien sea el que caiga e implique a quien implique. -Están de divertimento con el criminal Garnet Matlock. El criminal Garnet Matlock está con ellos de divertimento. Las imágenes lo confirman.-
Vuelvo a echar un ojo atento y sigiloso a ver si están ahí. Por supuesto. No entiendo las intenciones de nadie ni la razón de porque ese tipo no está enjaulado o directamente muerto. Parece que vayan a cantar o algo... Debería intervenir.
-Que esta transmisión llegue a las altas esferas de forma urgente y absoluta. Espero órdenes y confirmación para intervenir. Cambio.-
El mensaje ahí está. Ñokuyasu y los demás lo tienen en el registro y ahora solo hace falta que llegue más arriba. Tienen imagen y confirmación. Solo me queda esperar aquí, oculto. Entender que está pasando. Por suerte, solo será una mala interpretación mía. Una misión encubierta de la que no me han informado. Pero como no sea así... Solo sé que ese pirata, va a salir entre rejas de este lugar... 11 metros y una pared. Nada más nos separa
Aclaraciones
Argumentos de infiltración importantes
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