29-12-2024, 10:35 PM
El cansancio empieza a hacer mella, al menos en mi. Realmente solo han sido un par de carreras rápidas y unos golpes al aire, pero lo de exteriorizar la voluntad se me hace cansado, pesado. El poder maniobrar con el Stand debe de ser un recurso para momentos clave, no para estar todo el día con él, al contrario que el Hamon. Sin duda consume mi espíritu como ninguna otra cosa en la vida.
Por otro lado, mi respuesta es contestada. Pero no como algo banal, sino como si hubiera hecho la pregunta clave en el momento apropiado. La Comodoro deja claro que existen diferentes versiones del Waki o de sus formas de uso. Que si expulsas tú Stand, eres capaz de localizar a otros individuos y leer su alma, entender su espíritu de alguna forma. Ver sus intenciones. Me resulta súper interesante. No puedo esperar a dominar semejante técnica. Es como si un sonar intercediera a tu favor, adelantándose a tus reflejos y estímulos, y encima poder descifrar el pensamiento del oponente. Su miedo, su dolor, su mentira... Ese Stand de Observación es sin duda super interesante para un tramposo como yo.
No hay tiempo para pausas. Con la respuesta, la entrenadora no cesa en hacer su trabajo, y aunque flipe con nosotros, sigue con la idea fija de seguir explotando nuestro potencial al 100%. Nos pide que no dejemos de golpear, de atacar con nuestros golpes y de expresar el Stand en cada uno de ellos. Y así nos ponemos todos, manos a la obra. De qué sirve ejecutar mil técnicas si no dominas una. Y esta es la que debo dominar yo. Control de Stand. Puro y absoluto. El poder de enfrentar a los demonios. Y eso se consigue con el Jab Cross más épico y destino de la historia de las poses.
Por otro lado, mi respuesta es contestada. Pero no como algo banal, sino como si hubiera hecho la pregunta clave en el momento apropiado. La Comodoro deja claro que existen diferentes versiones del Waki o de sus formas de uso. Que si expulsas tú Stand, eres capaz de localizar a otros individuos y leer su alma, entender su espíritu de alguna forma. Ver sus intenciones. Me resulta súper interesante. No puedo esperar a dominar semejante técnica. Es como si un sonar intercediera a tu favor, adelantándose a tus reflejos y estímulos, y encima poder descifrar el pensamiento del oponente. Su miedo, su dolor, su mentira... Ese Stand de Observación es sin duda super interesante para un tramposo como yo.
No hay tiempo para pausas. Con la respuesta, la entrenadora no cesa en hacer su trabajo, y aunque flipe con nosotros, sigue con la idea fija de seguir explotando nuestro potencial al 100%. Nos pide que no dejemos de golpear, de atacar con nuestros golpes y de expresar el Stand en cada uno de ellos. Y así nos ponemos todos, manos a la obra. De qué sirve ejecutar mil técnicas si no dominas una. Y esta es la que debo dominar yo. Control de Stand. Puro y absoluto. El poder de enfrentar a los demonios. Y eso se consigue con el Jab Cross más épico y destino de la historia de las poses.
