06-01-2025, 02:45 PM
Los cotilleos corren más rápido que la pólvora. La noticia de la destrucción de la base de la ciudad había sido... Como decirlo, la comidilla del último mes en la isla. Aunque el gobierno no había dado nombres de los criminales que habíamos perpetrado dicha masacre y matanza, la gente se sentía insegura, pues todavía no sabían si nos habíamos ido, ¿seguíamos entre ellos o nos habíamos marchado?. Durante este tiempo había pasado de vez en cuando a ver el mausoleo que habíamos dejado tras nuestra incursión: los boquetes de los muros, las piedras amontonadas sobre la base subterránea, la gente trabajando para sacar la pila de muertos que había amontonada en el piso de las celdas. La gente me observaba, quizá, porque tenía una espada clavada en la espalda, quizá, porque media 4 metros y medio, o quizá, porque soy más feo que una herida gangrenada. Sinceramente, me la sudaba de tales maneras que mis cojones perdían las características humeantes de lo empapados que se quedaban. Les había dado a los rufianes que tengo como banda días libres para que hicieran lo que les diera en gana. Solo uno tenía una orden: Ben. Le había enviado a probar al chavalín moreno, si Ben decidía que venía con nosotros, estaba bien, ahora si se lo comía... Pues bueno, no sabría decir qué sabor tendría. Por la piel tenía pinta de estar pasado, pero luego se le veía joven y en buenos años, así que a saber, igual sabía a Coca Cola, como fuera, estaba esperando ansioso el resultado de la evaluación.
Por mis partes de tamaño considerable, yo hoy tenía otra misión. Se supone que el puto enano sabía navegar un barco. Sinceramente, toda la gente que decide navegar un barco para mi acaba muerta o desparecida... Esperemos que este, dadas sus escasas dimensiones, pueda escapar del yugo de esa maldición.
Hoy me había despertado pronto. Había obligado a todos los maleantes a que me dieran una parte del dinero que tenían, les iba a comprar un regalo. Salí de una de las tascas que había a las afueras de la ciudad, el tipo no hacía preguntas y sinceramente, me hacía unos buenos descuentos por cada noche que pasábamos allí, supongo que, si amenazas a alguien con quitarle la vida este te compensa con algo que considera del mismo valor que esta misma, así que... Pues eso que de puta madre.
Desde que Nicolasa, Nicolina, Nicolas o el puto grano que tengo entre el tronco de la polla y los cojones había decidido dejarme en paz, me sentía más... Calmado. Elevaba menos la voz, estaba menos irascible... Quizá que un puto coco parlante me dejara en paz y el incidente con Lily en la base me habían ayudado a... ¿Cómo decirlo? ¿Calmar un poco mi mala hostia? Soy una persona honesta, así que tampoco voy a negar la realidad, sé que toda esa podredumbre y rabia sigue ahí, pero sin alguien que este buscándola a cada puto segundo es mucho más sencilla de controlar.
Me encontraba parado en el mismo punto en el que hace bastante tiempo ya habíamos llegado a aquella isla, la madera del muelle rechinaba bajo mis pies y la gente susurraba más que de costumbre al verme mientras pasaban, a veces entendía mi nombre salir de su bocas, Ashura. Es un buen nombre, suena afilado como mis golpes e igual de letal. Observaba el mar en el mismo lugar en el que vi la Rémora por última vez. Eso me hizo pensar en Maeve... Nunca le pregunté a Eaa que tipo de persona había sido, espero que hubiera sido sádica, cruel y terrible y qué... Pues que no le tuviera mucho aprecio al apero negro ese que tenía por barco, de todos modos, si volvía de entre la muerte para maldecirme me enfrentaría a ella en un combate de capitanes, de echo, le daría el honor de volver a morir otra vez. Luego pensé en Eaa. Una ráfaga de viento azoto mis ropas rotas, ahora cada vez más manchadas de tonos rojizos y cenicientos, debía meterme al agua en algún momento, pero si fuera así, no portaría la sangre de mis enemigos conmigo. Cada muerte de un hombre se agarra a tus tobillos y llega un momento en el que al entrar en una habitación toda la gente que has matado entra contigo, es en cierto modo, reconfortante y quita un poco el sentimiento de soledad que llega a encontrar uno. Sinceramente esperaba que Eaa estuviera bien, la verdad que no me preocupaba mucho, siempre que la matasen podría volver a resucitar, además, es amiga de todo el puto mundo ¿Quien cojones iba a querer matarla si no fuera yo?
El tiempo pasaba y yo seguía allí parado, el sol estaba llegando a su meridiano, había salido pronto para cavilar un poco, pero el puto insecto se estaba pasando de castaño oscuro, ¿Dónde cojones estaba? Empecé a traquetear con los dedos en el filo de mi katana. Korg no lo sabía, pero poder navegar un barco lo convertía en una persona demasiado valiosa para mi, una persona que pueda navegar un barco y un barco era algo que llevaba buscando años desde que aquel viejo pescador me había dejado encerrado en la puta selva. Además, le había citado a él por una razón en especifico. Hoy, íbamos a comprar un puto barco, bueno, depende de como me diera, lo robaríamos, aunque seguramente lo compraríamos, para robarlo necesitaba que estuvieran todos y salir por patas de aquel puto peñasco, pero, no era la ocasión, así qué, me tocaría comprar el puto barco. De todos modos, el negocio y las negociaciones son un arte que se me dan bastante bien así qué... Solo necesitaba que llegara ese puto enano de mierda y eligiera el puto barco que quería navegar para mí.
- Como tarde más de 3 pensamientos... - Me vi diciendo - Le corto la puta cola - acabé diciendo y luego, escupí al mar.
Por mis partes de tamaño considerable, yo hoy tenía otra misión. Se supone que el puto enano sabía navegar un barco. Sinceramente, toda la gente que decide navegar un barco para mi acaba muerta o desparecida... Esperemos que este, dadas sus escasas dimensiones, pueda escapar del yugo de esa maldición.
Hoy me había despertado pronto. Había obligado a todos los maleantes a que me dieran una parte del dinero que tenían, les iba a comprar un regalo. Salí de una de las tascas que había a las afueras de la ciudad, el tipo no hacía preguntas y sinceramente, me hacía unos buenos descuentos por cada noche que pasábamos allí, supongo que, si amenazas a alguien con quitarle la vida este te compensa con algo que considera del mismo valor que esta misma, así que... Pues eso que de puta madre.
Desde que Nicolasa, Nicolina, Nicolas o el puto grano que tengo entre el tronco de la polla y los cojones había decidido dejarme en paz, me sentía más... Calmado. Elevaba menos la voz, estaba menos irascible... Quizá que un puto coco parlante me dejara en paz y el incidente con Lily en la base me habían ayudado a... ¿Cómo decirlo? ¿Calmar un poco mi mala hostia? Soy una persona honesta, así que tampoco voy a negar la realidad, sé que toda esa podredumbre y rabia sigue ahí, pero sin alguien que este buscándola a cada puto segundo es mucho más sencilla de controlar.
Me encontraba parado en el mismo punto en el que hace bastante tiempo ya habíamos llegado a aquella isla, la madera del muelle rechinaba bajo mis pies y la gente susurraba más que de costumbre al verme mientras pasaban, a veces entendía mi nombre salir de su bocas, Ashura. Es un buen nombre, suena afilado como mis golpes e igual de letal. Observaba el mar en el mismo lugar en el que vi la Rémora por última vez. Eso me hizo pensar en Maeve... Nunca le pregunté a Eaa que tipo de persona había sido, espero que hubiera sido sádica, cruel y terrible y qué... Pues que no le tuviera mucho aprecio al apero negro ese que tenía por barco, de todos modos, si volvía de entre la muerte para maldecirme me enfrentaría a ella en un combate de capitanes, de echo, le daría el honor de volver a morir otra vez. Luego pensé en Eaa. Una ráfaga de viento azoto mis ropas rotas, ahora cada vez más manchadas de tonos rojizos y cenicientos, debía meterme al agua en algún momento, pero si fuera así, no portaría la sangre de mis enemigos conmigo. Cada muerte de un hombre se agarra a tus tobillos y llega un momento en el que al entrar en una habitación toda la gente que has matado entra contigo, es en cierto modo, reconfortante y quita un poco el sentimiento de soledad que llega a encontrar uno. Sinceramente esperaba que Eaa estuviera bien, la verdad que no me preocupaba mucho, siempre que la matasen podría volver a resucitar, además, es amiga de todo el puto mundo ¿Quien cojones iba a querer matarla si no fuera yo?
El tiempo pasaba y yo seguía allí parado, el sol estaba llegando a su meridiano, había salido pronto para cavilar un poco, pero el puto insecto se estaba pasando de castaño oscuro, ¿Dónde cojones estaba? Empecé a traquetear con los dedos en el filo de mi katana. Korg no lo sabía, pero poder navegar un barco lo convertía en una persona demasiado valiosa para mi, una persona que pueda navegar un barco y un barco era algo que llevaba buscando años desde que aquel viejo pescador me había dejado encerrado en la puta selva. Además, le había citado a él por una razón en especifico. Hoy, íbamos a comprar un puto barco, bueno, depende de como me diera, lo robaríamos, aunque seguramente lo compraríamos, para robarlo necesitaba que estuvieran todos y salir por patas de aquel puto peñasco, pero, no era la ocasión, así qué, me tocaría comprar el puto barco. De todos modos, el negocio y las negociaciones son un arte que se me dan bastante bien así qué... Solo necesitaba que llegara ese puto enano de mierda y eligiera el puto barco que quería navegar para mí.
- Como tarde más de 3 pensamientos... - Me vi diciendo - Le corto la puta cola - acabé diciendo y luego, escupí al mar.
datos de interes
Bélico
ASHURA - INVENTARIO
![[Imagen: 51pnN8x.png]](https://imgur.com/51pnN8x.png)
