[EVENTO FASE 2] El mismo infierno - Manglar 7 - Tango de la Sultana
#2
Los días despojados de la luz solar, el aire limpio, la purificante brisa marina y la propia naturaleza habían quedado finalmente atrás y, junto a esos días pasados, un Garnet moría para volver a renacer y resurgir de sus cenizas. Su estancia en Isla Chika, si bien había sido cuanto menos tranquila en cuanto a fechorías e incidentes se trataba, había supuesto un punto de inflexión para el pelirrojo y, si bien había conseguido superar todos los males que le acechaban en su mente y alma gracias a sus amigos y el pedazo regalo que había recibido por parte de su hermano Tobías, había algo, o mejor dicho alguien, cuya ausencia era más que notoria. Sin la presencia de Yojimbo entre ellos, y habiendo desaparecido dejando tras de sí tan solo una nota, los piratas de los Alas Negras no tuvieron otra opción que seguir hacia delante, haciendo caso al contenido del trozo de papel que les dejó a sus camaradas. De esta manera, y con la esperanza de que, quizás, Yojimbo siguiera en Isla Chika, dejaron el barco de los dos que en mejores condiciones estaba anclado mientras, el resto de la tripulación, partían en el ya deteriorado - pero aún así emblemático - Tango de la Sultana, bajo el mando de la vicecapitana Triana y las habilidades de timonel de Sasha.

Los días en alta mar, con rumbo a su siguiente destino, pasaron y transcurrieron sin ninguna clase de percance, al menos en los dos primeros tercios del trayecto pues, divisando ya una gran silueta en el horizonte, el agresivo oleaje empezaba a resquebrajar, paulatinamente, los tablones de madera del casco. Los destrozos que estaba sufriendo el Tango de la Sultana, causaron que, chorros de agua marina, empezaran a asediar el interior de la carabela, convirtiéndose la llegada a la siguiente isla en un contrarreloj.- ¡Mierda, joder! - Se quejaba internamente el pelirrojo, mientras iba sacando todo el agua que podía de la bodega con cubos, para que el barco, al menos llegara a buen puerto. Probablemente, si no hubiera sido por Sasha, con un barco en tan mal estado, habrían naufragado en mitad del mar, siendo pasto de las criaturas marinas que residían en el vasto y extenso océano.

Pero afortunadamente, gracias a los esfuerzos de todos, y a las aptitudes de la semioni frente al timón, consiguieron arribar a la isla - o mejor dicho, archipiélago -. Habiendo entrado por una especie de río o canal que los llevó a una porción de tierra, plagada de césped y - lo más impresionante de todo - enormes árboles que tocaban hasta las mismísimas nubes, estando ya a escasos metros el Tango de la Sultana de la orilla, como si su última voluntad como navío hubiera sido llevarlos sanos y salvos hasta la siguiente isla, este cedió, comenzando a partirse y a hundirse lentamente.- ¡EH, PEÑA! ¡RÁPIDO HAY QUE SALIR CAGANDO LECHES DE AQUÍ! ¿ES O NO ES? - Vociferó Garnet - quién llevaba unas gafas de sol con forma de estrella, una sudadera negra con capucha de cuero, unos pantalones vaqueros y sus guantes y punteras molonas - repasando que llevara encima todas sus pertenencias más esenciales para, seguidamente, dar un salto hacia el islote.

Habiendo pisado "tierra" firme - y estando a unos tres metros de la orilla - el skypiean, empezó apreciar mejor las características que ofrecían aquel singular lugar siendo, al igual que el resto de islas en las que había estado, únicas a su manera. Tal y como habían admirado a lo lejos, aquel sitio estaba plagado de árboles gigantescos pero, no sólo eso, sino que cada uno de los árboles parecía tener inscritos un número fijándose que, el que había en su porción de tierra, correspondía el número siete.- ¿Qué cojones significará esto? - Se preguntó, cruzándose de brazos e inclinando su cabeza hacia la derecha, en señal de curiosidad.- Bah... Da igual... - Restó importancia a sus pensamientos, al escuchar lo que parecía el estallido de una burbuja.- ¿Pero qué..? - Giró su cabeza hacia su derecha - estando previamente dándole la espalda al barco - observando como, del césped que crecía en el suelo, emergían una serie de burbujas de gran tamaño, que ascendían desafiando las leyes de la gravedad para, en el momento en el que llegaban a cierta altura, explotar. Al ser testigo de este espectáculo, Garnet no pudo evitar soltar un silbido.- ¿Dónde cojones estamos? - Preguntó al aire, para girarse y orientarse hacia la posición del posición del barco.- ¿Estáis todos bien, coleguis? - Se preocupó por los suyos, viendo como la carabela, cada vez más, se hundía sin salvación. La sultana había bailado su último tango, en pos de salvar a los Alas Negras.- Esto va por ti, Sultana... Gracias por todo... - Pensó, mientras sacaba de su estuche a su nuevo instrumento, Sabertones y encendía su amplificador, para tocarle una canción que despidiera al emblemático barco.


Era posible que Garnet, Tobías, Sasha y Kenzo hubieran pasado tanto tiempo en ese navío pero, quizás, era posible que la vicecapitana y tiradora de los Alas Negras no pudieran evitar estar tristes por la pérdida de lo que había sido su hogar. Esperaba al menos que, con cada nota que surgían de los virtuosos dedos de Garnet, los dos miembros más longevos de la tripulación, pudieron revivir todos los momentos que pasaron junto a su barco y, del mismo modo, esperaba que, el Tango de la Sultana, pudiera sentir la gratitud que salía del mismísimo alma del músico.

Una vez finalizó su réquiem, el músico se colgó su guitarra eléctrica a su espalda junto a su zurrón dónde llevaba sus demás útiles. No sabía como estaría el ambiente de cargado pero necesitaba animarlo. Aunque sabía que necesitarían otro barco, no quería sacar el tema por si las moscas.- Bueno, ¿os hace que demos un voltio por aquí o qué? - Preguntó a todos, posando su pulgar e índice derecho sobre la patilla derecha de sus gafas de sol, para bajárselas hasta que su visión se oscureció.- A mi me molaría dar un concierto de puta madre, la verdad, ¡quiero sacar a pasear al mostro! - Exclamó, extendiéndole el puño hacia Tobías y guiñándole el ojo derecho - que fue tapado por las lentes - para voltearse y empezar a caminar hacia la isla.- Ah, y una cosa... - Se detuvo.- Los que podáis, activar el haki de observación, dadle duro... - Sugirió, sin dar media vuelta.- Igual así podemos rastrear a Yojimbo, ¿es o no es? - Concluyó, volviendo a iniciar su andada, activando en el proceso su haki de observación hasta el máximo alcance que podía, mientras en sus palabras resonaban las siguientes palabras.- "Qz 3m€0nh4@rd ..." - Recitó las palabras de la nota de Yojimbo.- ¿Pero qué cojones quería decir? ¿Era verdad eso de que estaba alelao' perdio'..? -  Empezó a divagar, exhalando un suspiro a continuación.- Bah, da igual... Espero que estés bien, capitán. - Dijo mentalmente, esperanzado, en que Yojimbo no estuviera sufriendo ningún percance más allá de, quizás, estar enfrentándose a un hipotético campeón mundial del dominó.

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[Imagen: Tb4Z3O3.png]
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RE: [EVENTO FASE 2] El mismo infierno - Manglar 7 - Tango de la Sultana - por Garnet D. Matlock - 12-01-2025, 12:49 PM

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