[EVENTO FASE 2] El mismo infierno - Manglar 7 - Tango de la Sultana
#9
Como no podía ser de otra manera, el carácter explosivo de la semioni salió a la luz al no estar conforme con nada de lo que estaba ocurriendo y, no era para menos. Con el Frog Guild a miles de kilómetros, el Tango hundiéndose y sin capitán, pareciera como si una clase de mal augurio estuviera persiguiendo a los Alas Negras. Al menos la gigantesca adolescente supo saber en que sitio se encontraban, siendo este el Archipiélago Sabaody. En ese momento, y después de que Garnet lanzara su propuesta, al pelirrojo no se le escapó el comentario que soltó Kenzo sobre Sasha, haciendo que éste detuviera su caminata y se volteara, sin moverse del sitio, hacia el mocoso.- ¡¿HUUUH?! ¿Cómo que "pardilla"? - Hizo una mueca e hizo ademán de dirigirse hacia donde él mismo estaba, hasta que Triana tomó el turno de palabra.

Las palabras llenas de cordura y sabiduría de la implacable mujer hizo que se detuviera y la escuchara con atención. A pesar de las pérdidas que había sufrido - y sobre todo ella, teniendo en cuenta su cargo -, la actitud de la doctora de los Alas Negras era simplemente envidiable, llegando a ser ella misma la que propuso conseguir un nuevo barco para seguir navegando y, de paso, desentrañar el misterio que recaía sobre el Log Pose de Sasha.- El menda se ha preocupado por nada. - Pensó, metiéndose las manos en los bolsillos de sus vaqueros, mientras observaba como la dama de hierro caminaba hacia él.- Se pone tan cañón y molona en este tipo de situaciones. - Admiró a quién ahora llevaba las riendas de la banda, más con respeto que con lujuria, por una vez en su vida. En contraposición, miró con enojo a quién había faltado el respeto a Sasha.- ¡Y QUÉ SEA LA ÚLTIMA VEZ QUE LE DICES ALGO ASÍ A MI HERMANITA O TE METO PUÑO SO' MOCOSO! ¿ES O NO ES? - Vociferó desde la distancia al mocoso, esperando que aquella fuera la última vez que se metía con su compitruena, para exhalar un profundo suspiro, con el objetivo de calmarse y volver al tema que importaba, para volver a fijar su vista al interior del islote.

- Pues Triana lo ha dejado todo más que mascado, hora de hacerse con un nuevo yate y a andarse con ojo con los perros falderos, ¿es o no es? - Reafirmó tanto el discurso de Triana como el anterior comentario de Tobías sobre ese periódico que leyó tiempo atrás, sacando su siniestra de su bolsillo y alzándola al aire. La cabeza, en ese momento no dejaba de darle vueltas, si iba a haber una aglomeración de marines, ¿sería posible que fuera a estar ella? De solo pensar en esa posibilidad, y de volver a encontrársela de repente, el estómago se le hizo un nudo.- Preferiría encontrarme con la pájara de fuego, la verdad. - Quiso descartar aquella en su cabeza lo máximo posible pero claro, la probabilidad no era cero, y eso le producía cierta ansiedad.

En ese momento, una voz femenina lo sacó del trance en el que estaba, haciendo que Garnet se percatara de que un aura se aproximaba hacia dónde estaba la tripulación pirata.- ¿Quién diablos... - Comenzó a maldecir, dirigiendo su mirada hacia el origen de aquella voz y presencia, encontrándose con un bellezón sin parangón.- ...uuuewwwww? - Intentó seguir con la pregunta, pero la boca que se le desencajó tanto al admirar a la mujer que se le hizo imposible pronunciar adecuadamente. Conforme más se acercaba, más posible le era al músico apreciar todos los atributos físicos de ese pibón, y ni siquiera las oscuras lentes de sus gafas le impedía disfrutar y deleitarse de esa divina visión que estaba presenciando, destacando su rizado y sedoso pero alborotado pelo negro como el tizón, que hacía resaltar su morena piel. Con los ojos transformados en corazones, siguió recorriendo su mirada hacia abajo, siendo testigo de la increíble figura que se escondía tras ese vestido blanco y lila, no dándose ni cuenta de que la chica iba descalza.

Estaba tan absorto en la apariencia de la mujer que había sido incapaz de escuchar las primeras palabras de la joven, reaccionando el skypiean cuando mencionó tener una clase de problema y requerir de protección para ir a los astilleros.- ¿Protección? - Parpadeó consecutivamente hasta que sus ojos volvieron a la normalidad, siendo testigo ahora de como la mujer jugueteaba con un mechón de su pelo. Aquella imagen no hacía otra cosa que embriagar más a Garnet, cuyas mejillas empezaban a sonrojarse. Por si fuera poco, esa sonrisa llena de picardía que esbozó al teorizar que ellos mismo necesitarían ir allí, lo encandiló aún más, sacando sus manos de los bolsillos y llevándoselas a sus propias mejillas, presionando con fuerza sus dedos contra ellas.- Es fuego... - Comentaba mentalmente mientras sentía como algo, una llama, se le encendía en su interior. En ese preciso momento, y tras declarar que les pagaría como era debido, sacó de su espalda un saco, con algo del tamaño de un ¿melón? en su interior. Por como sonaba al menearlo y por las palabas de la mujer, no parecía que hubieran berries dentro de la bolsa. Pero ahora mismo, el dinero era lo de menos para Garnet. Cuando se presentó bajo el nombre de Emerald la mujer que se hallaba a 10 metros del pelirrojo, al pirata se le encendió una bombilla.- ¿Emerald? Esta es la mía. - Comenzó a recortar distancias con la mujer con aparente calma y sosiego.


- Así que Emerald, ¿huh? - Dijo, con sus brazos extendidos hacia los lados, cuando estaba a 8 metros de la mujer.- El menda se llama Garnet, Garnet Matlock. - Se señaló así mismo con su dedo pulgar derecho, estando ya a 6 metros.- La que será la mayor superestrella del mundo, ¿es o no es? - Sonrió con determinación, mostrando su blanca dentadura, separándoles tan sólo 4 metros.- ¿Sabes que nuestros nombres son dos piedras preciosas? Curioso, ¿es o no es? - Añadió, recortando otros 3 metros más, deteniéndose en ese preciso momento y quedándose frente a la bella mujer. El viejo Gronn habría estado orgulloso del skypiean por sacar aquella ocurriencia.- ¿No te dice algo que es cosa del destino que nos hayamos encontrado, muñeca? - Preguntó, usando el pulgar de su diestra para, apoyarlo en la parte inferior de la patilla derecha de sus gafas de sol, alzándolas levemente - y dejarlas reposar sobre su frente - para dejar ver sus verdes ojos, fijándose con más detenimiento y claridad en el rostro esculpido por los mismísimos skypiean de la joven y, por encima de todo, en sus ojos de esmeralda.

- Wow... - Soltó, impresionado, al ver la preciosidad de esos dos luceros que se asemejaban a dos joyas fingiendo, seguidamente, que tosía a su puño derecho.- ¡Relaja Garnet! Si pierdes el mental, no pillas cacho fijo. - Se dijo a sí mismo.- El caso es que que no hay ningún problema y te ayudaremos en tu vaina. - Declaró, agitando sus manos hacia los lados, para después girarse hacia el resto, pero sobre todo mirando a Triana pues era quien llevaba los pantalones.- ¿Es o no es, coleguis? - Pidió permiso, después de todo el numerito, para volver a clavar sus pupilas en el bello rostro de Emerald.- A ellos puedes regalarle lo que hay en esa bolsa... - Señaló con su índice izquierdo al saco.- Pero, eh, ¿te hace darme una cena a cambio? - Pasó a señalarse con ese mismo dedo a sí mismo, tembloroso. Cada segundo que se pasaba cerca de Emerald y apreciando sus facciones, más sentía que iba a perder el control y compostura.- Y-y lo que surja pueje pueje... - Babeaba con una cara llena de perversión, mientras sus fosas nasales se dilataban y contraían. En el fondo, esperaba que sus amigos salvaran a la pobre mujer de las marranadas de Garnet. Estaba tan metido en Emerald, que ni siquiera había podido echar un vistazo a su aura con el haki de observación.

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[Imagen: Tb4Z3O3.png]
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RE: [EVENTO FASE 2] El mismo infierno - Manglar 7 - Tango de la Sultana - por Garnet D. Matlock - 14-01-2025, 03:17 PM

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