17-01-2025, 04:06 AM
Todo el tumulto y la turba de personas enloquecidas por poder obtener una akuma no mi empezó a sucumbir ante la potente presión espiritual del líder del gremio de cazadores, que había decidido atajar su particular batalla en la puja con un movimiento brusco pero discreto. Con la explosión de su Haoshoku, todos los presentes ajenos a su empresa a excepción de tres personas cayeron inconscientes al suelo. Esas cuatro personas se trataban ni más ni menos que de el tendero, uno de los dos marines y una mujer que apareció cuando fueron cayendo los cuerpos. Esta mujer tenía el pelo rosa y un poco más largo que los hombros. Un único ojo de color dorado y con un parche tapando el otro ojo, sin cicatrices ni heridas aparentes. Vestía ropa militar, una camiseta de mangas de tirante de color negra a juego con sus botas altas, y un pantalón ancho de color tierra. Estaba acuclillada y mostraba estar en una muy buena forma física, y miraba fijamente a Sohem con su único ojo algo entornado y tan curiosa como sospechando. De hecho, hasta se permitió girar levemente la cabeza un poco.
- Qu... ¿qué ha pasado? - preguntó temblando de miedo el tendero, mirando a todas partes, recibiendo una negativa con la cabeza del Marine, que estaba incrédulo también ante lo sucedido, y entonces ambos se fijaron en el trío de cazadores de recompensas - Co... ¿cómo dice? - preguntó algo anonadado aun, y miró en derredor los cuerpos echando espuma por la boca - La.. la puja... ¡la puja! - y parece que volvió en si, aunque con algo de temor en su mirada, sintiendo incomodidad al mirar al enmascarado - ¿Cinco millones dice? - y se aclaró la garganta, tratando de recuperar la compostura y mirando hacia Viktor, quien parecía el más presentable de los dos con más presencia - Esta es la Bōru Bōru No Mi - y señaló con su bastón hacia el cartel - Una akuma no mi con la capacidad de 'comprimir' cualquier cosa en un pequeño objeto similar a una canica - siguió explicando - Es muy práctica porque el peso de lo que comprime disminuye hasta el de una canica convencional y las hace muy fáciles de transportar - continuó y dio un par de toques con el bastón hacia su cofre - Se dice que puede comprimir hasta a seres vivos, pero sólo puede hacerlo al contacto y usando las manos - matizó, y entonces miró al Marine y tragó saliva. Estaba realmente nervioso.
Apartó el pie del cofre y con otro toque más con el bastón, este se abrió, revelando una akuma no mi del tamaño de una pelota de tenis, completamente dorada y plagada de espirales con un único brote tímido diferenciado del clásico brote de otras tantas frutas más genéricas. En ese momento el marine empuñó con más fuerza su arma, como demostrando que estaba preparado para tomar acción si alguien hacía alguna tontería, y el mercader prosiguió - Ya han visto la fruta y les he dado toda la información que poseo - dijo usando el bastón para volver a cerrar la akuma no mi y colocando de nuevo el pie encima del cofre, sintiendo que así tenía el control de la situación - ¿Quieren ustedes cerrar el trato? - preguntó, y carraspeó su garganta mirando de nuevo en todas direcciones - Cinco millones de berries a la una... - dijo alzando un dedo - Cinco millones de berries a las dos... - y levantó el dedo siguiente - Ci... cinco millones de berries... ¿a las tres...? - dijo con un tono más de duda que de confirmación, esperando la respuesta de los allí presentes, mientras la mujer continuaba mirando a Sohem fíjamente.
- Qu... ¿qué ha pasado? - preguntó temblando de miedo el tendero, mirando a todas partes, recibiendo una negativa con la cabeza del Marine, que estaba incrédulo también ante lo sucedido, y entonces ambos se fijaron en el trío de cazadores de recompensas - Co... ¿cómo dice? - preguntó algo anonadado aun, y miró en derredor los cuerpos echando espuma por la boca - La.. la puja... ¡la puja! - y parece que volvió en si, aunque con algo de temor en su mirada, sintiendo incomodidad al mirar al enmascarado - ¿Cinco millones dice? - y se aclaró la garganta, tratando de recuperar la compostura y mirando hacia Viktor, quien parecía el más presentable de los dos con más presencia - Esta es la Bōru Bōru No Mi - y señaló con su bastón hacia el cartel - Una akuma no mi con la capacidad de 'comprimir' cualquier cosa en un pequeño objeto similar a una canica - siguió explicando - Es muy práctica porque el peso de lo que comprime disminuye hasta el de una canica convencional y las hace muy fáciles de transportar - continuó y dio un par de toques con el bastón hacia su cofre - Se dice que puede comprimir hasta a seres vivos, pero sólo puede hacerlo al contacto y usando las manos - matizó, y entonces miró al Marine y tragó saliva. Estaba realmente nervioso.
Apartó el pie del cofre y con otro toque más con el bastón, este se abrió, revelando una akuma no mi del tamaño de una pelota de tenis, completamente dorada y plagada de espirales con un único brote tímido diferenciado del clásico brote de otras tantas frutas más genéricas. En ese momento el marine empuñó con más fuerza su arma, como demostrando que estaba preparado para tomar acción si alguien hacía alguna tontería, y el mercader prosiguió - Ya han visto la fruta y les he dado toda la información que poseo - dijo usando el bastón para volver a cerrar la akuma no mi y colocando de nuevo el pie encima del cofre, sintiendo que así tenía el control de la situación - ¿Quieren ustedes cerrar el trato? - preguntó, y carraspeó su garganta mirando de nuevo en todas direcciones - Cinco millones de berries a la una... - dijo alzando un dedo - Cinco millones de berries a las dos... - y levantó el dedo siguiente - Ci... cinco millones de berries... ¿a las tres...? - dijo con un tono más de duda que de confirmación, esperando la respuesta de los allí presentes, mientras la mujer continuaba mirando a Sohem fíjamente.
Información
Viktor
Apariencia de la chica
Apariencia de la Akuma no mi

![[Imagen: 31qt8K1.png]](https://i.imgur.com/31qt8K1.png)
![[Imagen: 0SG8mum.png]](https://i.imgur.com/0SG8mum.png)