[EVENTO FASE 2] El mismo infierno - Manglar 7 - Tango de la Sultana
#17
El resto de la banda no se demoró en presentarse o tratar de hablar con aquella desconocida. Creía que en cualquier momento retiraría su oferta y saldría huyendo al ver la banda de palurdos con la que se había topado, pero, en lugar de eso, pareció aceptar los extraños saludos y desvaríos de mis compañeros con bastante paciencia. Sí que tenía que estar desesperada. Por su apreciación sobre nuestros nombres, me percaté de que no nos conocía tanto como había imaginado. Creí que al habernos reconocido sabría nuestros nombres, pero había sido una suposición fallida mía. Tal vez sí que fuese una chica normal y corriente a la que tan solo se sonábamos de vista. No veía conveniente aclarar nada sobre la ausencia de nuestro capitán, pero cuando acabase de hablar sí que consideraba presentarme como era debido.

A medida que aclaraba la situación, parecía más sincera. Cuando mencionó que había escapado de una familia de unos Tenryubito alcé las cejas sin poder ocultar mi sorpresa. Esto era, sin duda, lo que menos me esperaba y la historia empeoraba por momentos. Aquella mujer era la esclava de una de las familias más importantes del mundo. Su intención era venderla en una de las sedes más grandes, situada justo en esta misma isla. Ya era mala suerte para nosotros. Para colmo, no se había limitado a huir, sino que les había robado lo que guardaba en la bosa. Al mostrárnoslo, también dejó a la vista la marca en su muslo que demostraba que su historia era real. La marca de los esclavos. Para finalizar con un gran broche trágico de oro, lo que había robado era, nada más y nada menos, que una fruta del diablo que estaba buscando en persona una de las hijas del padre de la familia. Ese sería nuestro pago, aunque parecía más bien una maldición. A estas alturas, ya apenas me quedaban dudas sobre su historia. La decisión que había que tomar no era si creer o no a la mujer, sino si ayudarla a pesar de las posibles terribles consecuencias.

Me tendió la fruta con lágrimas en los ojos. Antes de que pudiese responder, Garnet se me adelantó para aceptar sin dudar ni un segundo. Ya había aceptado, pero ahora la situación era completamente distinta. Sinceramente, no me importaba el pago. Lo que le habían hecho me parecía deleznable y me moría de ganas por despegar las cabezas de sus pomposos cuellos a todos los responsables, lo haría con gusto completamente gratis, pero si aceptaba las vidas de todos los miembros de la banda estarían también en peligro. Me apostaba lo que fuese a que ninguno de ellos, a excepción, tal vez, de Tobías, era consciente de lo que suponía ayudar a la mujer y oponerse a familias tan poderosas y a un sistema tan instaurado en nuestra sociedad y del que muchas de esas familias dependían. Quería explicárselo, pero no conduciría a ninguna parte. Estaba convencida de que la respuesta de todos sería la misma y querrían aceptar el trato de Emerald para ayudarla. Yo no iba a ser quien se opusiese, todos eran ya mayorcitos para tomar sus propias decisiones. Además, no podíamos olvidar en ningún momento que formábamos parte de Los Alas Negras y, aunque Yamamura no estuviese con nosotros, pensaba hacer que se cumpliese su voluntad. Lucharíamos por su gran sueño, un mundo libre. Ni él ni los demás necesitaban conocer quiénes eran los Tenryubito para saber que eran unos completos imbéciles malnacidos a los que había que parar los pies. Por el momento, no teníamos la fuerza ni los medios, pero todo podía comenzar por salvar a Emerald. Romperemos sus cadenas y le devolveremos las alas.

Llevé ambas manos hacia la fruta que me tendía para aceptarla. Era una bomba de relojería para aquel que la llevase encima. —Digo lo mismo que Garnet. Como que me llamo Triana Tempesta que vas a subir a ese barco de pasajeros y te vas a largar de aquí sin que nadie te ponga las manos encima. Todos lo haremos posible. Pero, por Dios, que nadie vea esto o nos convertiremos en el blanco de mucha más gente. Y tápate o algo, que vamos provocando. ¿Alguien tiene una chaqueta de sobra o algo con lo que cubrirle la cara?— dije refiriéndome a la extraña fruta y cogiéndola para ocultarla en el bolsillo derecho de mi chaqueta. Inconscientemente llevé mi mano también a mi otro bolsillo superior para sentir mi caja de puros en él. La iba a necesitar. —Si Garnet va por delante yo iré en medio con Kenzo y Sasha detrás, con Jolyne y Tobías.

Tampoco nos íbamos a separar demasiado. Era una suerte que Garnet no hubiese detectado a nadie a nuestro alrededor. Era demasiado pronto y sabía que él estaría atento, así que de momento no había usado mi haki. Tal vez Sasha o Tobías sí podían responder a su pregunta sobre si habían sentido algo a nuestro alrededor. No sabía que podíamos esperar a partir de ahora, así que establecer una estrategia era complicado y más aún en un lugar desconocido y completamente abierto. Confiaba mucho en la fuerza de Garnet y Sasha, así que lo más seguro sería que se posicionasen delante y detrás de Emerald. También confiaba en la habilidad de Jolyne y Tobías y sabía que lo que mejor les vendría sería estar alejados del peligro para cubrirnos a distancia. No conocía todavía de lo que Kenzo era capaz, pero si le tenía conmigo podía vigilarle y tampoco estaba de más tener a otra persona cerca de la chica. 

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[Imagen: 8Rsjucn.png]

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Con cada movimiento de mis espadas, escribo mi leyenda en las páginas del tiempo, cada paso que doy es un trueno en el estruendo de la batalla. Aparta de mi camino, o lo lamentarás.

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RE: [EVENTO FASE 2] El mismo infierno - Manglar 7 - Tango de la Sultana - por Triana Tempesta - 17-01-2025, 08:03 PM

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