18-01-2025, 10:01 PM
(Última modificación: 18-01-2025, 10:29 PM por Voz Seductora.
Razón: Actualizo que Tobias le da también el sombrero a Emerald
)
Las interacciones fueron variopintas y muy diversas. Todos querían interactuar con Emerald, y reaccionar a su propia historia, pero al final los hechos acontecieron de una forma medida y sencilla. Triana Tempesta aceptó la fruta de manos de Emerald, sintiendo el poder latiendo en su interior, con una irresistible sensación de consumismo proveniente de ella. Una pasión ardiente emanaba de la fruta e invitaba a la ahora líder en funciones de la banda de los Alas Negras a hacerse una con ese poder. Mientras tanto, Emerald rechazó la propuesta de reemplazar su bulto por el que Sasha le ofrecía - ¿Por qué iba a querer parecer que porto algo y ser más sospechosa? - se limitó a preguntar, algo incrédula ante la proposición - con buenas intenciones - de la semi-oni rubia. No tenía sentido librarse de ir escondiendo un fardo y parecer alguien que portaba algo secreto, para reemplazarlo por otra cosa y seguir pareciendo sospechosa, como tampoco lo tendría cansarse portando un árbol con sus manos, por más pequeño que fuera, así que se limitó a adelantar su mano entre ella y el obsequio de Sasha, y a negar con la cabeza sonriendo. Ahora que Triana cargaba la fruta - en su bolsa, además - con ella, el peso de la mirilla en la nuca desapareció por un momento de Emerald, quien pareció respirar aliviada. Y ese sentimiento se incrementó con el ofrecimiento de Tobías, quien le otorgó su poncho y sombrero para que pudiera cubrirse con ellos y tratar de pasar más desapercibida - pues su descripción sería lo que estaría rondando entre la información de sus captores - consiguiendo sacarle una sonrisa honesta a la mujer, quien se divirtió con el relato y la forma de ser de Kenzo y la respuesta de Jolyne. Le parecían dos mentes más distraídas, pero divertidas. Ambos algo ajenos a la propia realidad.
- Muchas gracias... gracias a todos - dijo reconfortada y empezó a llorar - Cuando os vi... bueno, desembarcar, o lo que haya sido eso... sentí que erais mi única esperanza - confesó con sinceridad absoluta - No sabía si ibais a creerme o no, pero prefería dejar la fruta y correr en caso de que fuerais malos conmigo, a arriesgarme a seguir sola - añadió y se enjugó las lágrimas con la parte más baja del poncho - Los astilleros están en el último manglar, el setenta y nueve - dijo, señalando en una dirección y comenzando a andar - Por suerte estamos bastante cerca, y ese distrito tiene hospedaje... pero seguramente esté vigilado. Habrá que ser discretos - advirtió a los presentes y comenzó a caminar junto con sus nuevos amigos.
- Muchas gracias... gracias a todos - dijo reconfortada y empezó a llorar - Cuando os vi... bueno, desembarcar, o lo que haya sido eso... sentí que erais mi única esperanza - confesó con sinceridad absoluta - No sabía si ibais a creerme o no, pero prefería dejar la fruta y correr en caso de que fuerais malos conmigo, a arriesgarme a seguir sola - añadió y se enjugó las lágrimas con la parte más baja del poncho - Los astilleros están en el último manglar, el setenta y nueve - dijo, señalando en una dirección y comenzando a andar - Por suerte estamos bastante cerca, y ese distrito tiene hospedaje... pero seguramente esté vigilado. Habrá que ser discretos - advirtió a los presentes y comenzó a caminar junto con sus nuevos amigos.
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