19-01-2025, 01:59 PM
En cuanto Timón entró en la marea de gente también lo perdí de vista, de nada servía ser tan alto como una atalaya si mi vista no era lo suficientemente buena como para poder predecir el peligro o encontrar a gente, volvía a repetir los errores del pasado, y de la misma manera que hacía años volvía a quedarme solo, tal vez ese fuera mi destino, vivir solo, repudiado por todos y perdiendo a cualquiera mostrase el mínimo interés en conocerme. No aparté los ojos de la turba de gente mientras mis propios pensamientos e inseguridades me devoraban, este no era el camino del guerrero que Shupo me enseñó, junté palma contra palma, el ruido provocado por el choque de mis manos resonó más de lo que me habría gustado, aunque llegados a este punto, hacer el mayor escándalo posible sería bien recibido, no tenía enemigos y, en el mejor de los casos, Timón, Pumba o Simba me encontrarían, volví a repetir el gesto de palmeo una segunda vez, esta vez haciéndolo sonar incluso más alto, y mirando si alguien en la turba que paraba a mirarme era alguno de los minks que había conocido, pero era demasiado fugaz, estaban demasiado metidos en su propia bronca como para prestar atención a mis palmadas, pero un rayo de esperanza se abrió paso entre la gente igual que el sol se cuela entre las nubes de tormenta para anunciar el final del vendaval, Pumba me había encontrado.
Me agaché para tenderle la mano mientras me explicó su plan, al parecer Simba podía cuidarse por sí mismo, por lo que la prioridad era encontrar a Timón, — ¡Puedes contar conmigo! Sube a mi mano, te traeré hasta mi hombro y nos pondremos en marcha, oink. — una vez subió a mi mano comencé a alzarlo para dejarlo a la altura de mi hombro derecho, mencionó que iba a llamar a Timón, pero en vez de hacerlo a gritos, que era lo que yo esperaba, sacó un caracolito chiquitito, como uno que había encontrado hacía años en mi isla, pensé que podría ser mi mascota, pero no reaccionaba a nada, a veces decía “puru puru” pero nada más. — ¿Qué es eso? Yo tengo uno pero creo que el mío está roto, noink hace nada. — Pregunté, disminuyendo mi tono a medida que la frase avanzaba para no molestar a Pumba, era más importante encontrar a Timón y luego buscar a Simba para poder darle la sorpresa de cumpleaños a su amigo.
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