21-01-2025, 10:30 AM
Garnet no tardó en entrar y tampoco dudo en aproximarse a mí y sentarse en la cama. Tampoco es que me importase, le daría permiso de todas maneras. Arrugue la nariz ligeramente cuando me preguntó qué tal estaba y me habló de Yamamura. Tal vez había malinterpretado el alcohol y los puros y había creído que me encontraba en un momento de debilidad. Yo estaba perfectamente. Esto tan solo era un pequeño contratiempo en nuestro viaje. ¿A quién le importaba haberse quedado sin capitán y sin rumbo fijo? Sin objetivos y sin planes. Tampoco es que Yamamura hubiese pensado mucho lo que quería hacer o hacia dónde quería dirigirse, pero ya que se había dedicado a reunir a un tropel de vagos y maleantes. Lo mínimo que podía hacer era quedarse para controlarlos. Encima, a su perdida también se sumaba la de Aspros. De nuestro viaje inicial tan solo me quedaba Jolyne y eso no era ningún consuelo. Por lo menos también teníamos a Kenzo, Tobias, Garnet y Sasha, si no fuese por ellos ya no quedaría nada de nuestra banda. Ahora todos debíamos ir en la misma dirección, luchar por un mismo objetivo, aunque tuviésemos nuestros propios sueños. Tan solo había hablado de eso con Yamamura y parcialmente con Jolyne y Aspros, pero todavía no les había preguntado a los demás y tal vez era el momento.
—Garnet. ¿Tú tienes sueños? ¿Qué haces en una banda pirata? —le dije mirándole fijamente e ignorando sus preguntas. Formábamos un grupo de lo más variopinto, pero tampoco me extrañaba tanto que cada uno hubiese decidido alejarse de su hogar para alcanzar sus metas. El caso era que Garnet me parecía un tipo muy animado, ¿por qué decidiría convertirse en un pirata? ¿Le quedó más remedio? ¿Buscaba acaso su libertad? Tal vez todo empezase con alguna escena de exhibicionismo y acabase siendo buscado por la marina. Desde hacía tiempo sentía curiosidad por las vidas de todos ellos, los detalles superficiales y los más profundos y ocultos. Ojalá existiese una revista o un programa del corazón que me desentrañase todos sus secretos. Me tendría que conformar con preguntar y esperar a que fuesen sinceros. Si queríamos decidir qué hacer y establecer una ruta, organizar planes, tenía que contar con toda la información posible. Yo tenía mis propios intereses, pero no iba a sobreponerlos a los de los demás. Si nos organizábamos, todos saldríamos contentos y nos podríamos apoyar mutuamente. El alcohol no me afectaba demasiado, pero esta vez me estaba volviendo un poco blanda.
Sabía cuáles eran las intenciones de Yamamura. Quería convertirse en el rey de los piratas. Pero, ¿cómo se hacía eso? Tan solo sabíamos que debíamos seguir los pasos del anterior rey de los piratas, hasta aquel que murió tras haber llegado a la última isla del mundo. Esa era una buena pista que seguir, pero sabes lo que debíamos hacer no significaba que fuese sencillo. Me faltaban demasiados datos. ¿Qué narices era esa isla? ¿Dónde se encontraba? ¿Cómo podíamos llegar? Por todo eso también era necesario que acabase hablando con Sasha, la que ahora nos guiaba. Además, por motivos personales también me interesaba llegar a ella. Seguramente a ellos también les interesará saber cómo había llegado yo aquí y qué era lo que pretendía con este viaje. Mis ojos se desviaron de forma rápida y durante un segundo hacia el cajón de mi mesita, en el que guardaba los periódicos que contenían noticias sobre mi familia. Tan solo Yamamura lo sabía y había accedido a ayudarme. Rápidamente le devolví la vista a Garnet para prestarle toda mi atención. Estaba genuinamente interesada, quería saberlo todo y esto era solo el principio de mi ronda de interrogatorios a toda la banda.
—Garnet. ¿Tú tienes sueños? ¿Qué haces en una banda pirata? —le dije mirándole fijamente e ignorando sus preguntas. Formábamos un grupo de lo más variopinto, pero tampoco me extrañaba tanto que cada uno hubiese decidido alejarse de su hogar para alcanzar sus metas. El caso era que Garnet me parecía un tipo muy animado, ¿por qué decidiría convertirse en un pirata? ¿Le quedó más remedio? ¿Buscaba acaso su libertad? Tal vez todo empezase con alguna escena de exhibicionismo y acabase siendo buscado por la marina. Desde hacía tiempo sentía curiosidad por las vidas de todos ellos, los detalles superficiales y los más profundos y ocultos. Ojalá existiese una revista o un programa del corazón que me desentrañase todos sus secretos. Me tendría que conformar con preguntar y esperar a que fuesen sinceros. Si queríamos decidir qué hacer y establecer una ruta, organizar planes, tenía que contar con toda la información posible. Yo tenía mis propios intereses, pero no iba a sobreponerlos a los de los demás. Si nos organizábamos, todos saldríamos contentos y nos podríamos apoyar mutuamente. El alcohol no me afectaba demasiado, pero esta vez me estaba volviendo un poco blanda.
Sabía cuáles eran las intenciones de Yamamura. Quería convertirse en el rey de los piratas. Pero, ¿cómo se hacía eso? Tan solo sabíamos que debíamos seguir los pasos del anterior rey de los piratas, hasta aquel que murió tras haber llegado a la última isla del mundo. Esa era una buena pista que seguir, pero sabes lo que debíamos hacer no significaba que fuese sencillo. Me faltaban demasiados datos. ¿Qué narices era esa isla? ¿Dónde se encontraba? ¿Cómo podíamos llegar? Por todo eso también era necesario que acabase hablando con Sasha, la que ahora nos guiaba. Además, por motivos personales también me interesaba llegar a ella. Seguramente a ellos también les interesará saber cómo había llegado yo aquí y qué era lo que pretendía con este viaje. Mis ojos se desviaron de forma rápida y durante un segundo hacia el cajón de mi mesita, en el que guardaba los periódicos que contenían noticias sobre mi familia. Tan solo Yamamura lo sabía y había accedido a ayudarme. Rápidamente le devolví la vista a Garnet para prestarle toda mi atención. Estaba genuinamente interesada, quería saberlo todo y esto era solo el principio de mi ronda de interrogatorios a toda la banda.
![[Imagen: 8Rsjucn.png]](https://imgur.com/8Rsjucn.png)
