22-01-2025, 03:48 PM
Cuando Pumba saltó a mi mano empecé a subirla antes incluso de que aterrizase sobre mi palma, pero no esperaba que al hacerlo se fuera a convertir en una nube de polvo oscuro como la noche sin luna — ¿Pumba? — al momento la nube de polvo se reorganizó para dar forma de gorila calvo de nuevo a Pumba, yo llevé mi mano al pecho, aliviado por ver que no se había muerto o algo así, pero al hacerlo teñí mi ropa del negro que había quedado en mi mano, comenzando a sacudir mi ropa con la mano limpia para intentar quitarme el polvo de encima, — Que mierdoink, no tengo más ropa que esta, no puedo mancharla en mi primer día fuera de la isla… — Me sorprendió qué Pumba empezase a gritar a un caracol, ¿Por qué lo llamaba “Muñones”? Que poco considerado, los caracoles no tienen ni brazos ni piernas, pero no es motivo para insultarlos así. Para mi sorpresa el caracol respondió devolviendo el insulto a la madre de Pumba, — ¿Por qué estáis discutiendo? Seguro que se puede arreglar hablándolo, oink. — Me senté en el suelo húmedo y ligeramente pegajoso de la isla para estar más cerca de Pumba y del caracol parlante.
Pumba siguió hablando con el caracol, manteniendo una conversación sorprendente, sobre todo por la forma tan prehistórica que tenía el molusco. Antes de comenzar la negociación que estaba por venir Pumba se presentó como Kisuke Kageyama, capitán de un ejército revuelto o algo así, no presté mucha atención al nombre porque el que dio para sí mismo captó mi atención. — ¿Kisuke Kageyama? Que listo es Pumba, así no lo reconocerán y la sorpresa del cumpleaños no se chafará. — Pensé, cuando Timón me dijo que era un gorila calvo pensaba que sería alguien más bien bruto y tonto, pero me alegraba de que no fuera así y me equivocase, me alegraba tanto que no pude evitar roncar con la nariz un par de veces, y esto pareció llamar la atención de Pumba, que me miró y me ordenó volver al barco, aunque seguía poniéndome motes raros, para preparar la cama de Zorak y que esté lo más cómodo posible cuando volvería, — ¡Entendido! — exclamé alto y claro, poniéndome en pie, — El barco con el toro negro, ¿Si? Voy ahora mismo, capitán Kisuke. — acompañé de un guiño cómplice, siguiéndole el juego con su apodo. Dicho lo cual me giré para ubicar el barco y empecé a caminar hacia él, era sencillo el camino, desandar lo que había andado con Timón hacía escasos minutos, y una vez en el barco me pregunté a mí mismo, — ¿Y quién es Zorak? ¿Y cómo sé cuál es su cama..? — esas eran buenísimas preguntas, pero fue un horrible momento para tenerlas, ahora que Pumba no estaba aquí para responderlas, pero a falta de información mejor sería prepararlas todas y así no habría problema fuera quien fuera Zorak, aunque pensándolo bien debía ser el nombre en clave de Simba o Timón.
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