24-01-2025, 11:16 AM
La explicación de Becca sobre su situación, sobre por qué estaban esos dos matones atosigándola en ese callejón apartado de la mano de Zarutsuki, dejó claro a Garnet que necesitaba ayuda más que urgente, ¿pero cómo podría tenderle la mano a la chica? Asegurarle protección no tendría ningún sentido teniendo en cuenta que, tarde o temprano, debería abandonar la isla. ¿De qué serviría que se escondiera detrás del skypiean si, cuando partiera, volvería a estar en las mismas? Siguiendo esa línea de pensamiento, se le ocurrió, quizás, darle un susto a los mandamases como el que les había dado a los dos deudores antes. Pero la conclusión era la misma, o incluso peor para la chiquilla pues, con lo vengativa que son ese tipo de personas, cuando no estuviera presente la tomarían con ella. Agravaría muchísimo el percal. Avisar a las autoridades ni se le pasó por la cabeza. Con la de corrupción que hay, no le extrañaría que estuviera compinchada o sobornada con esa mafia. Era una auténtica pérdida de tiempo.
Con todas esas cartas de la baraja descartadas, tan sólo le quedaba una opción a Garnet.- Al loro, colegui. - Llamó la atención de la chica, haciendo que pasara a mirar, aún con cara de pena, al skypiean.- Me fliparía darle tremendas toñas a esos hijos de puta por ti. - Afirmó, dando un puñetazo sobre la mesa con su mano derecha.- Pero cuando me fuera de aquí, ¿qué pasaría contigo, huh? - Preguntó, para que Becca se diera cuenta de que el músico no podía estar siempre velando por ella. La chica se quedó pensativa en ese instante, mientras Garnet giró su torso para mirar hacia la barra.- ¡Eh! ¡Pibón! ¡Un zumito de melocotón para mi colegui y un buen vaso de leche para el menda! Invita la casa, ¿es o no es? - Exclamó, alzando su zurda hacia la encargada para llamar su atención quién, sin mediar palabra y sin dirigir la mirada a Garnet, se levantó y empezó a preparar las bebidas que había comandado el cliente. El pelirrojo volvió a erguir su espalda.- Oye, pero que siesa es esta tía, ¿eh? Con lo buena que está. - Susurró - de mala manera, haciendo que la camarera escuchara las palabras de Garnet -, mientras señalaba con su pulgar derecho hacia sus espaldas.
- Igual que le hablen de esa manera no es de su agrado. - Sentenció, de manera cortante, y pasándosele la tristeza.- En cuanto a lo que has preguntado antes... Lo entiendo, sí, no serviría de nada si luego vienen a por mi y estoy indefensa. - Llegó rápida a la conclusión, haciendo que el pirata chasqueara los dedos de su diestra, para acabar señalándola con el índice de esa misma mano.- ¡Eso es, colegui! ¡Veo que lo has pillado! - Dijo con entusiasmo, pasando a señalarse a sí mismo.- Y es por eso que el menda te va a entrenar, todo lo que pueda hasta que me pire de esta isla, ¿te hace? - Sugirió Garnet, con una sonrisa llena de determinación. Si hacía a Becca lo suficientemente fuerte como para que pudiera defenderse y valerse por sí misma, la seguridad de la chica estaría más que garantizada. La adolescente, ante aquella declaración se quedó perpleja.- ¿Yo? ¿P-pelear? - Se preguntaba, mientras parpadeaba reiterada y rápidamente.- Empezaremos hoy mismo y no admitiré ninguna queja ni que te rajes y créeme, el menda es buen maestro puejeje. - Declaró, justo en el momento en el que Jade se acercó con el zumo y la leche.- Aquí tenéis. - Dijo, de forma escueta la peliverde.
En ese momento, y antes de que se volviera para la barra, Garnet tuvo que hacer de las suyas.- Escucha, pibón, que al menda se le había olvidado pedir una cosa. - Miraba con seducción a la mujer, poniendo morritos y arqueando sus cejas para hacerse el interesante. La cara de indiferencia que ponía Jade, bastaba para saber que no estaba funcionando.- ¿Te hace que pida una habitación en un motel para que nos demos un buen revolcón? - No se cortó ni un pelo, con las duras declaraciones del skypiean, declaraciones que Jade consideró ni contestar, pasando de largo de la marrana oferta de Garnet.- ¿Y este guarro me quiere enseñar a combatir? - Se preguntaba la adolescente, alucinando con el fugaz espectáculo que acababa de presenciar, y completamente escéptica sobre las verdades capacidades de Garnet.
Con todas esas cartas de la baraja descartadas, tan sólo le quedaba una opción a Garnet.- Al loro, colegui. - Llamó la atención de la chica, haciendo que pasara a mirar, aún con cara de pena, al skypiean.- Me fliparía darle tremendas toñas a esos hijos de puta por ti. - Afirmó, dando un puñetazo sobre la mesa con su mano derecha.- Pero cuando me fuera de aquí, ¿qué pasaría contigo, huh? - Preguntó, para que Becca se diera cuenta de que el músico no podía estar siempre velando por ella. La chica se quedó pensativa en ese instante, mientras Garnet giró su torso para mirar hacia la barra.- ¡Eh! ¡Pibón! ¡Un zumito de melocotón para mi colegui y un buen vaso de leche para el menda! Invita la casa, ¿es o no es? - Exclamó, alzando su zurda hacia la encargada para llamar su atención quién, sin mediar palabra y sin dirigir la mirada a Garnet, se levantó y empezó a preparar las bebidas que había comandado el cliente. El pelirrojo volvió a erguir su espalda.- Oye, pero que siesa es esta tía, ¿eh? Con lo buena que está. - Susurró - de mala manera, haciendo que la camarera escuchara las palabras de Garnet -, mientras señalaba con su pulgar derecho hacia sus espaldas.
- Igual que le hablen de esa manera no es de su agrado. - Sentenció, de manera cortante, y pasándosele la tristeza.- En cuanto a lo que has preguntado antes... Lo entiendo, sí, no serviría de nada si luego vienen a por mi y estoy indefensa. - Llegó rápida a la conclusión, haciendo que el pirata chasqueara los dedos de su diestra, para acabar señalándola con el índice de esa misma mano.- ¡Eso es, colegui! ¡Veo que lo has pillado! - Dijo con entusiasmo, pasando a señalarse a sí mismo.- Y es por eso que el menda te va a entrenar, todo lo que pueda hasta que me pire de esta isla, ¿te hace? - Sugirió Garnet, con una sonrisa llena de determinación. Si hacía a Becca lo suficientemente fuerte como para que pudiera defenderse y valerse por sí misma, la seguridad de la chica estaría más que garantizada. La adolescente, ante aquella declaración se quedó perpleja.- ¿Yo? ¿P-pelear? - Se preguntaba, mientras parpadeaba reiterada y rápidamente.- Empezaremos hoy mismo y no admitiré ninguna queja ni que te rajes y créeme, el menda es buen maestro puejeje. - Declaró, justo en el momento en el que Jade se acercó con el zumo y la leche.- Aquí tenéis. - Dijo, de forma escueta la peliverde.
En ese momento, y antes de que se volviera para la barra, Garnet tuvo que hacer de las suyas.- Escucha, pibón, que al menda se le había olvidado pedir una cosa. - Miraba con seducción a la mujer, poniendo morritos y arqueando sus cejas para hacerse el interesante. La cara de indiferencia que ponía Jade, bastaba para saber que no estaba funcionando.- ¿Te hace que pida una habitación en un motel para que nos demos un buen revolcón? - No se cortó ni un pelo, con las duras declaraciones del skypiean, declaraciones que Jade consideró ni contestar, pasando de largo de la marrana oferta de Garnet.- ¿Y este guarro me quiere enseñar a combatir? - Se preguntaba la adolescente, alucinando con el fugaz espectáculo que acababa de presenciar, y completamente escéptica sobre las verdades capacidades de Garnet.
![[Imagen: Tb4Z3O3.png]](https://imgur.com/Tb4Z3O3.png)
