02-02-2025, 01:34 AM
La audacia e insolencia eran dos características que definían a la perfección a Kenzo. Eso, o era cosa de la edad y de la más pura juventud. Después de bromear y comparar a Garnet con las mismas rocas que hasta hace nada estaba golpeando, además de hacer lo mismo con sus puños y las balas de cañón, el más joven de los Alas Negras, adoptó una pose que demostraba que estaba listo para combatir, quedando su flanco izquierdo más adelantado que el derecho y con ambas manos a la altura de su cabeza, estando la zurda sobre su mentón y la derecho sobre la sien.- Parece que Kenzo está más que ready... Ahora bien, ¿debería ir directo a darle o esperar a qué haga algo? - Reflexionó el pirata, con una amplia sonrisa en su rostro, intentando además discernir si era buena opción dar el 100% de su poder o, limitarse de alguna manera mientras le iba dando consejos para garantizar el aprendizaje del mocoso.
Sin embargo, el chico, igual ante la duda sobre como proceder con el entrenamiento, o bajo la intención de picar al pelirrojo alado, preguntó sobre el orden que tomarían a la hora de empezar la pelea que, para colmo, acabó con el joven llamándole viejo - aunque concretando y declarando que sería algo así como su maestro, cosa que en cierta parte le gustó a Garnet -. El skypiean arqueó la ceja izquierda ante el comentario.- ¿Huh? ¿Cómo que viejo? ¡Qué solo tengo 27 tacos, chaval! - Vociferó, poniendo los ojos en blanco y notándosele ligeramente molesto. Aún estaba en la flor de la vida, que un adolescente puberto te llamara de aquella manera, no era de ningún agrado. No obstante, entre todas las palabras de Kenzo, tenía razón en una cosa. No podía contenerse con él, por muy inferior que fuera, aparentemente al músico. Si no iba con todo, no sólo estaría insultando al benjamín, sino que sentiría que estaría limitando su aprendizaje.- ¡Que así sea, colegui! ¡El menda irá con todo! ¿Es o no es? - Exclamó, transformándose inmediatamente en su forma híbrida de Dientes de Sable. El volumen de sus músculos creció exponencialmente, hasta el punto de ganar una altura considerable hasta llegar a los 2,70 y pico metros. La mayor parte de su cuerpo se cubrió de un manto de pelo de color ocre, a la vez que de sus dedos salían unas afiladas garras y de su boca un par de colmillos de unos 20 centímetros de largo.
Nada más transformarse, y pisando con fuerza el suelo, Garnet se impulsó rápidamente hacia Kenzo, pero no en línea recta y de frente sino que, tal y como le gustaba atacar al pelirrojo, prefirió describir una trayectoria circular, consistente en un arco de cuarto de círculo de cuatro metros, que terminaría con el pelirrojo ubicado justo en el flanco izquierdo de Kenzo. Aprovechó que tenía una roca, justo al final de ese trayecto para - sin reducir ni un ápice de su velocidad - patearla con su pierna derecha de forma que, gracias al impulso de esta acción, pudiera cambiar inmediatamente la dirección para orientarse hacia el mocoso. Cuatro metros le seguían separando, cuatro metros que se redujeron en un abrir de ojos, en los que Garnet contrajo su brazo derecho para, cuando tuvo a su alcance a Kenzo, lo desató, en un potente puñetazo que fue directo a su sien izquierda, parte que estaba descubierta. Después del puñetazo - que funcionó más a modo de saludo que otra cosa -, Garnet se paró y retrocedió hasta quedar a dos metros del chiquillo.- El menda no tiene ni idea de si estabas tramando algo antes... - Se paró, con la intención de darle alguna directriz.- Pero, primero, quién da la hostia primero, ataca dos veces... - Extendió su mano derecha, con todos los dedos recogidos salvo el índice.- Y segundo, no esperes que tu rival te ataque siempre de frente, ¿es o no es? -
Sin embargo, el chico, igual ante la duda sobre como proceder con el entrenamiento, o bajo la intención de picar al pelirrojo alado, preguntó sobre el orden que tomarían a la hora de empezar la pelea que, para colmo, acabó con el joven llamándole viejo - aunque concretando y declarando que sería algo así como su maestro, cosa que en cierta parte le gustó a Garnet -. El skypiean arqueó la ceja izquierda ante el comentario.- ¿Huh? ¿Cómo que viejo? ¡Qué solo tengo 27 tacos, chaval! - Vociferó, poniendo los ojos en blanco y notándosele ligeramente molesto. Aún estaba en la flor de la vida, que un adolescente puberto te llamara de aquella manera, no era de ningún agrado. No obstante, entre todas las palabras de Kenzo, tenía razón en una cosa. No podía contenerse con él, por muy inferior que fuera, aparentemente al músico. Si no iba con todo, no sólo estaría insultando al benjamín, sino que sentiría que estaría limitando su aprendizaje.- ¡Que así sea, colegui! ¡El menda irá con todo! ¿Es o no es? - Exclamó, transformándose inmediatamente en su forma híbrida de Dientes de Sable. El volumen de sus músculos creció exponencialmente, hasta el punto de ganar una altura considerable hasta llegar a los 2,70 y pico metros. La mayor parte de su cuerpo se cubrió de un manto de pelo de color ocre, a la vez que de sus dedos salían unas afiladas garras y de su boca un par de colmillos de unos 20 centímetros de largo.
Nada más transformarse, y pisando con fuerza el suelo, Garnet se impulsó rápidamente hacia Kenzo, pero no en línea recta y de frente sino que, tal y como le gustaba atacar al pelirrojo, prefirió describir una trayectoria circular, consistente en un arco de cuarto de círculo de cuatro metros, que terminaría con el pelirrojo ubicado justo en el flanco izquierdo de Kenzo. Aprovechó que tenía una roca, justo al final de ese trayecto para - sin reducir ni un ápice de su velocidad - patearla con su pierna derecha de forma que, gracias al impulso de esta acción, pudiera cambiar inmediatamente la dirección para orientarse hacia el mocoso. Cuatro metros le seguían separando, cuatro metros que se redujeron en un abrir de ojos, en los que Garnet contrajo su brazo derecho para, cuando tuvo a su alcance a Kenzo, lo desató, en un potente puñetazo que fue directo a su sien izquierda, parte que estaba descubierta. Después del puñetazo - que funcionó más a modo de saludo que otra cosa -, Garnet se paró y retrocedió hasta quedar a dos metros del chiquillo.- El menda no tiene ni idea de si estabas tramando algo antes... - Se paró, con la intención de darle alguna directriz.- Pero, primero, quién da la hostia primero, ataca dos veces... - Extendió su mano derecha, con todos los dedos recogidos salvo el índice.- Y segundo, no esperes que tu rival te ataque siempre de frente, ¿es o no es? -
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![[Imagen: Tb4Z3O3.png]](https://imgur.com/Tb4Z3O3.png)
