07-02-2025, 09:06 PM
Cuando llegamos a aquella isla no teníamos nada, tan solo la incertidumbre y un largo y confuso viaje por delante sin la presencia de nuestro capitán y sin un barco en el que navegar. Estábamos bastante perdidos, aunque todos tratábamos de reponernos. Este tiempo en Sabaody nos había venido muy bien. Habíamos podido pensar, descansar, entrenar para mejorar nuestras habilidades y fortalecernos, conocer gente... Pero, sobre todo, habíamos hecho todo lo posible para poder continuar con nuestro camino. Ahora teníamos un nuevo barco, era un buen comienzo, una manera de renacer. Seguíamos sin saber nada de Yamamura y, aunque hablábamos menos de él, continuábamos igual de preocupados. Ahora que ya teníamos una manera de avanzar, no dejaríamos pasar el tema. Pensaba seguir buscándole y preguntando por donde hiciese falta. Era un tipo demasiado llamativo, encima con recompensa y capitán de una banda pirata, no podía desaparecer de la faz de la tierra como si nada.
Terminé de limpiar mis katanas en mi nuevo camarote mientras pensaba en cuáles serían nuestros siguientes pasos. Aquel barco era increíble, mucho más grande y resistente. Habían hecho todos un trabajo increíble. Envainé las katanas, cogí mi chaqueta para ponérmela por encima de los hombros y me aseguré de llevar conmigo mi caja de puros. Oía bastante jaleo arriba, así que consideré que ya era el momento de hablar las cosas y preguntar a los demás qué les parecería partir cuanto antes. Especialmente tenía que hablar con Sasha, ya que había tenido un problema con su log pose. No sabía si había conseguido resolverlo o si todavía estaba atascada con ello. Sin aquel aparato no podríamos continuar, así que, ahora que teníamos un medio de transporte, era nuestra prioridad. Estábamos en un astillero de una isla con un tamaño considerable que no habíamos recorrido en profundidad por precaución, así que estaba bastante convencida de que alguien habría que pudiese solucionar nuestras dudas y nuestro problema. Tras colocarme la chaqueta, cogí mi bolso, donde llevaba los objetos más básicos, y salí del camarote para dirigirme a la cubierta con los demás. Era bastante probable que tuviésemos que hacer una última visita al pueblo por el asunto de Sasha, si es que no había sido capaz de resolverlo en este tiempo. Me constaba que todos habíamos estado bastante ocupados, por lo que era normal que le hubiese faltado algo de tiempo.
Cuando subí, me sorprendí una vez más del tamaño de aquel barco. No estaba acostumbrada a disponer de un espacio tan grande solo para nosotros. Yamamura estaría muy contento. Ya nos encargaríamos de encontrarle para enseñarle nuestro nuevo barco. Al primero que vi fue a Garnet. Para no verle convertido en aquel gato peludo gigante. No quería que llamáramos la atención, pero en todo este tiempo nadie nos había hecho ni puñetero caso, lo cual me había hecho adoptar una actitud un poco más flexible. Kenzo estaba cerca de él preguntándole algo. No quise molestarles, así que me dirigí a la barandilla del barco para apoyarme en ella, en la zona más cercana a los dos, justo frente a ambos. Me coloqué de espaldas, posando mis codos para mirar hacia ellos, pero sin prestar especial atención a su conversación. Me había parecido escuchar algo sobre Yamamura, pero sería lo mismo de siempre. La incertidumbre de no saber dónde se encontraba o por qué se había ido. Por el momento me centraría en nuestros planes más cercanos para ir cumpliendo objetivos poco a poco. Esperaría a localizar a todos en la cubierta para reunirles y que charlásemos.
Había estado bastante ocupada pensando y ordenando mis pertenencias, tanto que no me había percatado de que el frío ya había llegado. En momentos como estos agradecía mi chaqueta, pero no tanto mi falda. A pesar de llevar medias, eran demasiado finas como para suponer una diferencia entre llevarla y no llevarlas. Viendo a Garnet y su pelaje sedoso de gato, daban ganas de apoyarse en él y quedarse durmiendo, pero no olvidaba ni un solo momento que no podía tocar a ninguno de mis compañeros por su propio bien. Había intentado ocultar lo mejor posible mi nueva habilidad y creía haberlo conseguido, aunque no sabía cuánto tiempo me duraría la buena racha. También había intentado controlarla, pero parecía una misión imposible. Ahora que íbamos a pasar un tiempo a solas en el barco, esperaba poder aprender algo de los demás.
Terminé de limpiar mis katanas en mi nuevo camarote mientras pensaba en cuáles serían nuestros siguientes pasos. Aquel barco era increíble, mucho más grande y resistente. Habían hecho todos un trabajo increíble. Envainé las katanas, cogí mi chaqueta para ponérmela por encima de los hombros y me aseguré de llevar conmigo mi caja de puros. Oía bastante jaleo arriba, así que consideré que ya era el momento de hablar las cosas y preguntar a los demás qué les parecería partir cuanto antes. Especialmente tenía que hablar con Sasha, ya que había tenido un problema con su log pose. No sabía si había conseguido resolverlo o si todavía estaba atascada con ello. Sin aquel aparato no podríamos continuar, así que, ahora que teníamos un medio de transporte, era nuestra prioridad. Estábamos en un astillero de una isla con un tamaño considerable que no habíamos recorrido en profundidad por precaución, así que estaba bastante convencida de que alguien habría que pudiese solucionar nuestras dudas y nuestro problema. Tras colocarme la chaqueta, cogí mi bolso, donde llevaba los objetos más básicos, y salí del camarote para dirigirme a la cubierta con los demás. Era bastante probable que tuviésemos que hacer una última visita al pueblo por el asunto de Sasha, si es que no había sido capaz de resolverlo en este tiempo. Me constaba que todos habíamos estado bastante ocupados, por lo que era normal que le hubiese faltado algo de tiempo.
Cuando subí, me sorprendí una vez más del tamaño de aquel barco. No estaba acostumbrada a disponer de un espacio tan grande solo para nosotros. Yamamura estaría muy contento. Ya nos encargaríamos de encontrarle para enseñarle nuestro nuevo barco. Al primero que vi fue a Garnet. Para no verle convertido en aquel gato peludo gigante. No quería que llamáramos la atención, pero en todo este tiempo nadie nos había hecho ni puñetero caso, lo cual me había hecho adoptar una actitud un poco más flexible. Kenzo estaba cerca de él preguntándole algo. No quise molestarles, así que me dirigí a la barandilla del barco para apoyarme en ella, en la zona más cercana a los dos, justo frente a ambos. Me coloqué de espaldas, posando mis codos para mirar hacia ellos, pero sin prestar especial atención a su conversación. Me había parecido escuchar algo sobre Yamamura, pero sería lo mismo de siempre. La incertidumbre de no saber dónde se encontraba o por qué se había ido. Por el momento me centraría en nuestros planes más cercanos para ir cumpliendo objetivos poco a poco. Esperaría a localizar a todos en la cubierta para reunirles y que charlásemos.
Había estado bastante ocupada pensando y ordenando mis pertenencias, tanto que no me había percatado de que el frío ya había llegado. En momentos como estos agradecía mi chaqueta, pero no tanto mi falda. A pesar de llevar medias, eran demasiado finas como para suponer una diferencia entre llevarla y no llevarlas. Viendo a Garnet y su pelaje sedoso de gato, daban ganas de apoyarse en él y quedarse durmiendo, pero no olvidaba ni un solo momento que no podía tocar a ninguno de mis compañeros por su propio bien. Había intentado ocultar lo mejor posible mi nueva habilidad y creía haberlo conseguido, aunque no sabía cuánto tiempo me duraría la buena racha. También había intentado controlarla, pero parecía una misión imposible. Ahora que íbamos a pasar un tiempo a solas en el barco, esperaba poder aprender algo de los demás.
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![[Imagen: 8Rsjucn.png]](https://imgur.com/8Rsjucn.png)
