10-02-2025, 02:03 PM
Conforme un trasformado en felino Garnet seguía corriendo alrededor del palo mayor y entrando en calor - con cuidado de no arañar la superficie de madera tras la advertencia de su compitruena -, una risa ajena lo sacó de su trance deportivo, parando en seco cuando estaba a unos tres metros de la barandilla de babor, quedando el pelirrojo orientado hacia popa.- ¿Huh? - Pudo ver en ese momento al mocoso - que ya no era tan mocoso - de Kenzo quien, con su característica insolencia, bromeó con calentarle a hostias para quitarle el frío.- Si fueras todavía una tía macizorra el menda te dejaba, pero cuidado con lo que sueltas, colegui, ¿es o no es? - Espetó, a modo de amenaza, mientras pasaba a su forma híbrida, ganando ahora una considerable complexión y volumen, a costa de perder algo de pelaje en ciertas zonas de su cuerpo. A la vez que el frío calaba en las partes descubiertas de su cuerpo, también Garnet notaba como la vena de su frente se hinchaba al escuchar tal falta de respeto y observando como el zagal de los Alas Negras se sentaba en la base del mástil, apoyando su espalda contra el palo.
El pelirrojo se acercó hasta él - hasta quedar a un metro de él y a cuatro de la barandilla de babor, dándole la espalda -, con la intención de darle un pequeño puño de amor cuando, la pregunta que le formuló el adolescente hizo que detuviera dicha idea. Al parecer, Kenzo todavía andaba preocupado por la situación de Yojimbo, confesando que le echaba de menos además. Y no era para menos, todos le echaban bastante en falta, y no tenían ni idea de que había sido de él. Pero una cosa estaba clara: seguía vivito y coleando, segurísimo.- Al loro, colegui. - Se puso de cuclillas, para estar un poco más a la altura de Kenzo.- Todos andamos algo preocupados por Yoji, para que engañarte. - Confesó el estado actual de todos pasando, a continuación, a esbozar una sonrisa.- Pero, ¿tú crees que al futuro Rey de los Piratas le podría pasar algo? Seguro que está de juerga en un concurso de comer coles o algo así, ¿es o no es? PUAJAJJA - Intentó calmar y relajar el ambiente.- Pero la próxima vez suéltanos antes si estás rayado, ¿es o no es? - Finalizó, para volverse a poner completamente de pie escuchando, en ese momento, la voz de Sasha a sus espaldas.
Garnet se giró hacia la barandilla viendo, para su sorpresa, no sólo a su compitruena sino también a Triana - quedando la espadachina a la derecha de Sasha, desde la perspectiva de Garnet -, dirigiéndose a paso lento - y abrazándose a sí mismo para reducir el frío - hacia ellas, escuchando como la semioni declaraba que el barco estaba listo para zarpar, además de haber conseguido averiguar su próximo destino, siendo este una isla llamada Gyojin.- ¡E-esa es mi compitruena! Gah gah, ¡GARNET! - Estornudó, girando su cabeza hacia su derecha para no llenar de mocos a ninguna de las dos rubias.- Pues entonces podemos pirarnos cuando os de la gana... - Dijo, volviendo a dirigir su mirada hacia las dos, centrándose ahora en la vicecapitana de la banda, y teniendo la necesidad de soltar información sobre algo que le había estado carcomiendo desde que había salido a cubierta.- Y no sé si tenéis el haki, pero hay algunas auras bastante potentes y que dan mal rollo cerca de aquí, ¿es o no es? - Explicó, mirando también a Tobías - quién había salido ya a cubierta -, esbozando una sonrisa incómoda a la par que desafiante, al ver que había gente verdaderamente fuerte allá dónde ellos.
Había notado que había varias auras bastante identificables pero, destacando - a parte de las suyas -, cuatro de ellas. La primera de ellas, era de un color plateado, tirando a un azul que brillaba con fuerza pero que, a su vez, denotaba cierto descontrol en sus fluctuaciones. Cercana a esta aura, había otra, esta de color morada y que irradiaba una sed de sangre y matanza inigualable. Por último, ajenas a estas dos primeras, había dos que, en cuanto a fuerza, podían estar perfectamente parejas, sobresaliendo aún así una cuya presencia era increíble, siendo de color rosa y transmitiendo una sensación de completa incomodidad. En contraste con esta, la otra se caracterizaba por expresar una profunda calma y serenidad, poseyendo un tono azulado, como el frío de aquella mañana. No tenía ni idea a quiénes pertenecían aquellos espíritus pero, tenerlos vigilados, sin lugar a dudas, era un aspecto cuanto menos importante. De sólo sentir la última aura, el cuerpo de Garnet volvió a congelarse por inercia.- A-andaaa Trianaa, dale un p-poquito de calor al menda que estoy que me c-congelo. - Puso morritos acercando ambas manos descaradamente hacia la mujer pero sin llegar a establecer contacto, buscando que con su fruta le irradiara algo de calor.
En ese momento, el graznido de las gaviotas invadió la escena, haciendo que el pelirrojo dirigiera su atención hacia el cielo.- ¿No será..? - Efectivamente, se trataba de la gaviota del puñetero Intha, a saber que clase de difamaciones había en aquella nueva edición.- ¡PERIÓDICO! - El ave descendió hasta la posición de Triana, apoyándose en la barandilla - a su izquierda - con la intención de cederle el periódico.- ¡Para el carro! - Apartó sus manos de la mujer para agarrar antes que ella la gaceta.- ¡Recuerda que estás que ardes, colegui! Así nos dejas sin papelucho, ¿es o no es? - Comentó, agachándose levemente - para que pudieran ver bien todos -, mientras se ponía entre Triana y Sasha - dándoles la espalda y estando algo más calentito -, abriendo el periódico para que lo vieran y esperando a que el resto - a quienes le interesara - se uniera para leer la nueva edición.- ¿Vendrá algo de info de Yoji? - Pensó mientras algunos papeles de la última página del noticiario frente a ellos. Siendo estos nada más y nada menos que una serie de carteles de recompensa.- ¡Coño! - Exclamó al ver la cara de Triana.- ¡Te han subido la recompensa! PUAJAJAJA ¿Es o no es? - Soltó una carcajada mientras apreciaba los 430 millones que valía ahora la cabeza de su vicecapitana. Echó otro vistazo a los demás por si había alguno suyo pero por desgracia no fue el caso. Sin embargo, si que vio el wanted de alguien que le sonaba particularmente, el que Triana enseñó, tanto a Sasha como a Garnet - por si su apellido generaba ya dudas -, que se trataba de su hermano.- Vaya, está también tu bro. - Dijo con cierta pena, al no saber como se lo podía tomar la mujer. Gracias a su charla con Don Bambú aquella noticia no le pillaba por sorpresa ver el wanted de Kovashi quien valía ahora 400 millones. Aún así, ver al revolucionario con ese parche, en ese estado, y sabiendo que tenía una clara sed de venganza no era plato de buen gusto, sobre todo por la inconmensurable deuda que tenía con él.
El músico dejó algo más de tiempo a que procesaran la información de aquellos carteles cuando abrió el periódico, siendo Garnet tan antisistema, por la última página del mismo, la cuál hablaba sobre la paz de los mares del Blue, anunciaba una oferta de un bar al igual que una convocatoria para no sé qué de Impel Down.- Eh, con los de Triana ahora valdrías 432 millones, ¿es o no es? PUAJAJJA - Comentó al ver la noticia de los cocos y haciendo una obvia y burda referencia al busto de la mujer. Pero quién ríe último ríe mejor.
Esperó a que todos leyeran la página para pasar a la siguiente cuando, indiferentemente del resto de noticias, la imagen de la última captó por completo la atención del músico.- ¿IKIRAMI? - Gritó, sorprendido, sobre todo al ver que en la foto salía con el pelo negro.- Está hasta buenísima de morena... Joder... - Apretaba con fuerza los pliegues del papel, mientras leía la noticia, que databa sobre la situación de la marine, la cuál estaba en una etapa oscura, de cambios, experimentación y, sobre todo, soledad, haciendo canónica, de cierta forma, la ruptura que tanto tiempo ha se llevaba mascando.- ¿Soledad? ¡Soledad mi polla! ¿Dónde ha quedado todo el amor, Iki? ¿Huh? - La rabia se empezaba a apoderar de Garnet, un Garnet que, estando ya agachado, no pudo evitar terminar de dejarse caer sobre sus rodillas, pasando a mirar hacia el cielo.
Bramó a los cielos, con las lágrimas saltadas, a punto de arrancar las páginas del periódico como se arrancaría de cuajo su camisa en caso de llevarla, pero conteniéndose al quedar todavía dos o tres páginas por leer. Durante algunos segundos, se quedó en silencio, buscando tranquilizar su respiración ante la repentina imagen de la marinee ex-pelirroja para, a continuación, terminar por volver a pararse sobre sus pies, quedando nuevamente agachado.- Perdonad, peña, se me ha ido la flapa... - Se disculpó, rechinando los dientas.- Una cosa menos, al menos, ¿es o no es? - Añadió, con una clara disconformidad, pasando a la siguiente página una vez todos lo vieran procedente.
Y nada más pasar a la siguiente, estaba la noticia que explicaba la "vuelta a la vida" del antiguo camarada de Don Bambú. Si no hubiera hablado con el mink, el shock que habría recibido al leerla, habría sido mayúsculo. Sin embargo, fue la siguiente la que captó la mirada del skypiean gatuno. No era tanto que hubiera un Coliseo enorme en cierta república, sino quienes lo organizaban.- ¿Tempesta? - Se cuestionó Garnet, ante la importancia que parecía tener la familia de su amiga. Ya le había comentado que eran unos marines con cierto prestigio, pero no sabía que podía llegar a tanto. Entre esto, y el wanted de su hermano, no sabía como se podía sentir Triana.- Molaría colarse en ese tinglao y montar tremendo jaleo para que le cierren el chiringuito, ¿es o no es? - Bromeó, con la intención de quitarle hierro al asunto.
Nuevamente, cuando todos habían leído lo que consideraran oportuno, el pelirrojo volvió a pasar la página, encontrándose en esta ocasión con la figura de Triana.- ¡Coño otra vez tú! - Se sorprendió al ver a la vicecapitana en primera plana, en una noticia que la describía como la persona al mando por la ausencia de Yojimbo.- Parece que esta edición está enchochado contigo, ¿es o no es?- Dijo con sorna, no pudiendo evitar darle vueltas a la primera frase de esa misma noticia.- En adición a lo que comentamos en la página anterior... - Repitió, internamente, pensando en que, quizás, en la siguiente página estaban las respuestas que estaban buscando, el paradero actual de Yojimbo y el por qué decidió seguir durante una temporada por su cuenta. Sabiendo lo que podía esperarles la siguiente página, Garnet no prestó atención al resto de noticias, tragando saliva y esperando, más que nunca, a que todos estuvieran preparados.
Cuando la ocasión se dio, la pasó, encontrándose con un titular que, sin dudas, resultaría como recibir un chorro de agua fría sobre la espalda.- Cae Yojimbo... - Leyó el título, mientras las manos le temblaban tanto de frío, como al ver la figura de su capitán, recordándole su trauma en el que vio a Nekah morir frente a sus ojos, como por la noticia en sí. Aún con todo, Garnet continuó leyendo el contenido de la misma, en la que se detalla que el lunarian perdió en un enfrentamiento contra el Héroe de los Cabos Gemelos, Joe Joestar, tras lo cuál, el pirata fue enviado a Impel Down.- Joe Joestar... - Rechinó los dientes, pudiendo notar como su pulso se aceleraba y su vista se empezaba a emborronar de la ira al ver al que se trataba del superior de Karl, Ryze y anteriormente de Sephi e Iki. ¿Cómo había podido pasar eso? ¿Cómo habían llegado a perder Yojimbo contra aquel hombre? ¿Habría usado alguna clase de truco sucio para ganar a su capitán? - Tuvo que ser eso, sí... - Se convenció a sí mismo, al no haber otra posible opción. Para más inri, más adelante, se explicaba que Joe llegaría a Sabaody y escoltado, en una misión especial para acabar con la piratería del archipiélago. Sin importarle la noticia que habría en la siguiente página, el músico lanzó el periódico al suelo, desplazándose rápidamente, y con los ojos llorosos, hacia la base del mástil, dándole la espalda a todos.
De pura furia y rabia, y sin poder evitar que una lágrima descendiera por su ojo derecho, Garnet exhaló un rugido hacia el cielo, que se perdió en la inmensidad del azul y en el alboroto que empezó a formarse próximo a los Astilleros momentos después de que saliera la nueva edición de Intha. Aún no podía concebir aquella información. Debía hacer algo al respecto, debían hacer algo por su capitán, por el que sería el futuro rey de los piratas. Si el que había apresado a Yojimbo iba a estar en el propio archipiélago, sólo había que ir tras él, raptarlo y hacerle llorar por su vida hasta que liberaran a su capitán. A él y a toda su división si era necesario. Garnet se giró 180 grados, quedando frente a todos, a un metro de distancia del palo mayor. Pensar en lanzarse a lo loco era lo fácil, y lo haría sin dudar de tratarse de él solo... Pero, ¿y si eso ponía en peligro la vida de sus amigos? ¿Y si el ir de frente como cabras locas les llevaba a sufrir un destino igual o incluso peor que Yojimbo? Eran fuertes, sí, pero Yojimbo también lo era y el resultado era el que era. Necesitaban pensar bien el modo de proceder y el skypiean, por la razón que fuera, no era la persona indicada para ello en ese momento.- ¿Qué haremos, peña? - Preguntó a todos.- ¿Qué haremos, Triana? - Incidió en el papel de líder que poseía ahora la mujer.- A mi me gustaría darle para el palo a algunos marines, pero la noticia es la que es, y puede ser peligroso. - Añadió, con los ojos llorosos y apretando con fuerza sus puños.- El menda no quiere perder a nadie más, ¿es o no es? - Finalizó, frunciendo el ceño y apretando sus dientes a más no poder. El miedo de que volviera a pasar una tragedia como ocurrió con los Shogun Gari, nunca dejaba de estar latente.
El pelirrojo se acercó hasta él - hasta quedar a un metro de él y a cuatro de la barandilla de babor, dándole la espalda -, con la intención de darle un pequeño puño de amor cuando, la pregunta que le formuló el adolescente hizo que detuviera dicha idea. Al parecer, Kenzo todavía andaba preocupado por la situación de Yojimbo, confesando que le echaba de menos además. Y no era para menos, todos le echaban bastante en falta, y no tenían ni idea de que había sido de él. Pero una cosa estaba clara: seguía vivito y coleando, segurísimo.- Al loro, colegui. - Se puso de cuclillas, para estar un poco más a la altura de Kenzo.- Todos andamos algo preocupados por Yoji, para que engañarte. - Confesó el estado actual de todos pasando, a continuación, a esbozar una sonrisa.- Pero, ¿tú crees que al futuro Rey de los Piratas le podría pasar algo? Seguro que está de juerga en un concurso de comer coles o algo así, ¿es o no es? PUAJAJJA - Intentó calmar y relajar el ambiente.- Pero la próxima vez suéltanos antes si estás rayado, ¿es o no es? - Finalizó, para volverse a poner completamente de pie escuchando, en ese momento, la voz de Sasha a sus espaldas.
Garnet se giró hacia la barandilla viendo, para su sorpresa, no sólo a su compitruena sino también a Triana - quedando la espadachina a la derecha de Sasha, desde la perspectiva de Garnet -, dirigiéndose a paso lento - y abrazándose a sí mismo para reducir el frío - hacia ellas, escuchando como la semioni declaraba que el barco estaba listo para zarpar, además de haber conseguido averiguar su próximo destino, siendo este una isla llamada Gyojin.- ¡E-esa es mi compitruena! Gah gah, ¡GARNET! - Estornudó, girando su cabeza hacia su derecha para no llenar de mocos a ninguna de las dos rubias.- Pues entonces podemos pirarnos cuando os de la gana... - Dijo, volviendo a dirigir su mirada hacia las dos, centrándose ahora en la vicecapitana de la banda, y teniendo la necesidad de soltar información sobre algo que le había estado carcomiendo desde que había salido a cubierta.- Y no sé si tenéis el haki, pero hay algunas auras bastante potentes y que dan mal rollo cerca de aquí, ¿es o no es? - Explicó, mirando también a Tobías - quién había salido ya a cubierta -, esbozando una sonrisa incómoda a la par que desafiante, al ver que había gente verdaderamente fuerte allá dónde ellos.
Había notado que había varias auras bastante identificables pero, destacando - a parte de las suyas -, cuatro de ellas. La primera de ellas, era de un color plateado, tirando a un azul que brillaba con fuerza pero que, a su vez, denotaba cierto descontrol en sus fluctuaciones. Cercana a esta aura, había otra, esta de color morada y que irradiaba una sed de sangre y matanza inigualable. Por último, ajenas a estas dos primeras, había dos que, en cuanto a fuerza, podían estar perfectamente parejas, sobresaliendo aún así una cuya presencia era increíble, siendo de color rosa y transmitiendo una sensación de completa incomodidad. En contraste con esta, la otra se caracterizaba por expresar una profunda calma y serenidad, poseyendo un tono azulado, como el frío de aquella mañana. No tenía ni idea a quiénes pertenecían aquellos espíritus pero, tenerlos vigilados, sin lugar a dudas, era un aspecto cuanto menos importante. De sólo sentir la última aura, el cuerpo de Garnet volvió a congelarse por inercia.- A-andaaa Trianaa, dale un p-poquito de calor al menda que estoy que me c-congelo. - Puso morritos acercando ambas manos descaradamente hacia la mujer pero sin llegar a establecer contacto, buscando que con su fruta le irradiara algo de calor.
En ese momento, el graznido de las gaviotas invadió la escena, haciendo que el pelirrojo dirigiera su atención hacia el cielo.- ¿No será..? - Efectivamente, se trataba de la gaviota del puñetero Intha, a saber que clase de difamaciones había en aquella nueva edición.- ¡PERIÓDICO! - El ave descendió hasta la posición de Triana, apoyándose en la barandilla - a su izquierda - con la intención de cederle el periódico.- ¡Para el carro! - Apartó sus manos de la mujer para agarrar antes que ella la gaceta.- ¡Recuerda que estás que ardes, colegui! Así nos dejas sin papelucho, ¿es o no es? - Comentó, agachándose levemente - para que pudieran ver bien todos -, mientras se ponía entre Triana y Sasha - dándoles la espalda y estando algo más calentito -, abriendo el periódico para que lo vieran y esperando a que el resto - a quienes le interesara - se uniera para leer la nueva edición.- ¿Vendrá algo de info de Yoji? - Pensó mientras algunos papeles de la última página del noticiario frente a ellos. Siendo estos nada más y nada menos que una serie de carteles de recompensa.- ¡Coño! - Exclamó al ver la cara de Triana.- ¡Te han subido la recompensa! PUAJAJAJA ¿Es o no es? - Soltó una carcajada mientras apreciaba los 430 millones que valía ahora la cabeza de su vicecapitana. Echó otro vistazo a los demás por si había alguno suyo pero por desgracia no fue el caso. Sin embargo, si que vio el wanted de alguien que le sonaba particularmente, el que Triana enseñó, tanto a Sasha como a Garnet - por si su apellido generaba ya dudas -, que se trataba de su hermano.- Vaya, está también tu bro. - Dijo con cierta pena, al no saber como se lo podía tomar la mujer. Gracias a su charla con Don Bambú aquella noticia no le pillaba por sorpresa ver el wanted de Kovashi quien valía ahora 400 millones. Aún así, ver al revolucionario con ese parche, en ese estado, y sabiendo que tenía una clara sed de venganza no era plato de buen gusto, sobre todo por la inconmensurable deuda que tenía con él.
El músico dejó algo más de tiempo a que procesaran la información de aquellos carteles cuando abrió el periódico, siendo Garnet tan antisistema, por la última página del mismo, la cuál hablaba sobre la paz de los mares del Blue, anunciaba una oferta de un bar al igual que una convocatoria para no sé qué de Impel Down.- Eh, con los de Triana ahora valdrías 432 millones, ¿es o no es? PUAJAJJA - Comentó al ver la noticia de los cocos y haciendo una obvia y burda referencia al busto de la mujer. Pero quién ríe último ríe mejor.
Esperó a que todos leyeran la página para pasar a la siguiente cuando, indiferentemente del resto de noticias, la imagen de la última captó por completo la atención del músico.- ¿IKIRAMI? - Gritó, sorprendido, sobre todo al ver que en la foto salía con el pelo negro.- Está hasta buenísima de morena... Joder... - Apretaba con fuerza los pliegues del papel, mientras leía la noticia, que databa sobre la situación de la marine, la cuál estaba en una etapa oscura, de cambios, experimentación y, sobre todo, soledad, haciendo canónica, de cierta forma, la ruptura que tanto tiempo ha se llevaba mascando.- ¿Soledad? ¡Soledad mi polla! ¿Dónde ha quedado todo el amor, Iki? ¿Huh? - La rabia se empezaba a apoderar de Garnet, un Garnet que, estando ya agachado, no pudo evitar terminar de dejarse caer sobre sus rodillas, pasando a mirar hacia el cielo.
- ¡¡PUÑETAAAAAAAAAAA!! -
Bramó a los cielos, con las lágrimas saltadas, a punto de arrancar las páginas del periódico como se arrancaría de cuajo su camisa en caso de llevarla, pero conteniéndose al quedar todavía dos o tres páginas por leer. Durante algunos segundos, se quedó en silencio, buscando tranquilizar su respiración ante la repentina imagen de la marinee ex-pelirroja para, a continuación, terminar por volver a pararse sobre sus pies, quedando nuevamente agachado.- Perdonad, peña, se me ha ido la flapa... - Se disculpó, rechinando los dientas.- Una cosa menos, al menos, ¿es o no es? - Añadió, con una clara disconformidad, pasando a la siguiente página una vez todos lo vieran procedente.
Y nada más pasar a la siguiente, estaba la noticia que explicaba la "vuelta a la vida" del antiguo camarada de Don Bambú. Si no hubiera hablado con el mink, el shock que habría recibido al leerla, habría sido mayúsculo. Sin embargo, fue la siguiente la que captó la mirada del skypiean gatuno. No era tanto que hubiera un Coliseo enorme en cierta república, sino quienes lo organizaban.- ¿Tempesta? - Se cuestionó Garnet, ante la importancia que parecía tener la familia de su amiga. Ya le había comentado que eran unos marines con cierto prestigio, pero no sabía que podía llegar a tanto. Entre esto, y el wanted de su hermano, no sabía como se podía sentir Triana.- Molaría colarse en ese tinglao y montar tremendo jaleo para que le cierren el chiringuito, ¿es o no es? - Bromeó, con la intención de quitarle hierro al asunto.
Nuevamente, cuando todos habían leído lo que consideraran oportuno, el pelirrojo volvió a pasar la página, encontrándose en esta ocasión con la figura de Triana.- ¡Coño otra vez tú! - Se sorprendió al ver a la vicecapitana en primera plana, en una noticia que la describía como la persona al mando por la ausencia de Yojimbo.- Parece que esta edición está enchochado contigo, ¿es o no es?- Dijo con sorna, no pudiendo evitar darle vueltas a la primera frase de esa misma noticia.- En adición a lo que comentamos en la página anterior... - Repitió, internamente, pensando en que, quizás, en la siguiente página estaban las respuestas que estaban buscando, el paradero actual de Yojimbo y el por qué decidió seguir durante una temporada por su cuenta. Sabiendo lo que podía esperarles la siguiente página, Garnet no prestó atención al resto de noticias, tragando saliva y esperando, más que nunca, a que todos estuvieran preparados.
Cuando la ocasión se dio, la pasó, encontrándose con un titular que, sin dudas, resultaría como recibir un chorro de agua fría sobre la espalda.- Cae Yojimbo... - Leyó el título, mientras las manos le temblaban tanto de frío, como al ver la figura de su capitán, recordándole su trauma en el que vio a Nekah morir frente a sus ojos, como por la noticia en sí. Aún con todo, Garnet continuó leyendo el contenido de la misma, en la que se detalla que el lunarian perdió en un enfrentamiento contra el Héroe de los Cabos Gemelos, Joe Joestar, tras lo cuál, el pirata fue enviado a Impel Down.- Joe Joestar... - Rechinó los dientes, pudiendo notar como su pulso se aceleraba y su vista se empezaba a emborronar de la ira al ver al que se trataba del superior de Karl, Ryze y anteriormente de Sephi e Iki. ¿Cómo había podido pasar eso? ¿Cómo habían llegado a perder Yojimbo contra aquel hombre? ¿Habría usado alguna clase de truco sucio para ganar a su capitán? - Tuvo que ser eso, sí... - Se convenció a sí mismo, al no haber otra posible opción. Para más inri, más adelante, se explicaba que Joe llegaría a Sabaody y escoltado, en una misión especial para acabar con la piratería del archipiélago. Sin importarle la noticia que habría en la siguiente página, el músico lanzó el periódico al suelo, desplazándose rápidamente, y con los ojos llorosos, hacia la base del mástil, dándole la espalda a todos.
- GROAAAAAAAAAAAAAAAARRRR -
De pura furia y rabia, y sin poder evitar que una lágrima descendiera por su ojo derecho, Garnet exhaló un rugido hacia el cielo, que se perdió en la inmensidad del azul y en el alboroto que empezó a formarse próximo a los Astilleros momentos después de que saliera la nueva edición de Intha. Aún no podía concebir aquella información. Debía hacer algo al respecto, debían hacer algo por su capitán, por el que sería el futuro rey de los piratas. Si el que había apresado a Yojimbo iba a estar en el propio archipiélago, sólo había que ir tras él, raptarlo y hacerle llorar por su vida hasta que liberaran a su capitán. A él y a toda su división si era necesario. Garnet se giró 180 grados, quedando frente a todos, a un metro de distancia del palo mayor. Pensar en lanzarse a lo loco era lo fácil, y lo haría sin dudar de tratarse de él solo... Pero, ¿y si eso ponía en peligro la vida de sus amigos? ¿Y si el ir de frente como cabras locas les llevaba a sufrir un destino igual o incluso peor que Yojimbo? Eran fuertes, sí, pero Yojimbo también lo era y el resultado era el que era. Necesitaban pensar bien el modo de proceder y el skypiean, por la razón que fuera, no era la persona indicada para ello en ese momento.- ¿Qué haremos, peña? - Preguntó a todos.- ¿Qué haremos, Triana? - Incidió en el papel de líder que poseía ahora la mujer.- A mi me gustaría darle para el palo a algunos marines, pero la noticia es la que es, y puede ser peligroso. - Añadió, con los ojos llorosos y apretando con fuerza sus puños.- El menda no quiere perder a nadie más, ¿es o no es? - Finalizó, frunciendo el ceño y apretando sus dientes a más no poder. El miedo de que volviera a pasar una tragedia como ocurrió con los Shogun Gari, nunca dejaba de estar latente.
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![[Imagen: Tb4Z3O3.png]](https://imgur.com/Tb4Z3O3.png)
