11-02-2025, 02:35 AM
El frio en el patio de entrenamiento calaría los huesos a los mas friolentos. Por suerte, aun no era tan severo como para calar en los huesos a este Gyojin joven y saludable, o a mis compañeros de división (al menos eso imaginaba). Ellos, poco a poco fueron llegando de uno a uno al patio, primero Apolo (igual que aquella vez cuando entrenamos el Haki de Armamento) quien saludo a su manera (de hecho, casi que juraría que fue igual que aquella vez, vaya deja vu) seguido de Ryze quien se postro en el hombro de Karl a su ya habitual forma y, por último, pero no menos importante, James quien parece que aún no se entera de los rangos y su importancia, nada nuevo con ninguno después de estos meses sin vernos, al parecer.
Antes de que aparecieran los demás, contesté a la comodoro Karl quien me pedía evitar las formalidades y tratarle al igual que a los demás de la división (sin contar a Joe, pues aunque era nuestro líder apenas había tenido oportunidad de cruzar palabras con él) además que me felicitaba por mejorar mi Haki, cosa que por lo visto ella igual había logrado – “Con gusto, Karl, hemos tenido suerte al conocer a la contraalmirante Shiroka. Yo tengo curiosidad de cómo ira el día pues la última, y única, vez que estuvimos todos juntos fue cuando nos presentamos por primera vez James, Apolo y yo.” – dije mientras pasaba mi mano derecha por las púas de mi barbilla inclinando la cabeza ligeramente a la derecha complementando un gesto pensativo.
Uno por uno fui saludando a los que llegaban, imitando sus maneras, “Cawabunga Apolo, ¿qué tal has estado?” – dije al rubio en tono animado mientras estiraba la mano para estrechar la de mi amigo arenoso – “Hola a ti también, comodoro Ryze, se te ve bien, me alegro, Gowowo wowowo” – saludé a él/la pequeña(o) tontatta levantando la mano en señal amistosa – “Buenos días James, aun es de mañana, si” – contesté por último a James al llegar a reunirse con todos nosotros en el centro del patio de entrenamiento del cuartel de la marina.
Luego de la llegada de James una ola de graznidos irrumpió en el viento seguida por varias gaviotas que empezaban a repartir el periódico a diferentes zonas del cuartel en el que estábamos, una de ellas dejando caer el periódico cerca de donde nos encontrábamos en el patio de entrenamiento, a solo 2 metros a mi espalda por lo que me decidí a recogerlo para informar a los demás de las noticias que la mañana traía consigo. Tras echar una breve ojeada a los carteles de Wanted y pasarlos al resto de mis compañeros de división, abrí el periódico por todo el frente encontrándome directamente con una cara familiar para casi cualquier Gyojin del mundo.
Sin embargo, mi tranquilidad dio paso a un nerviosismo absoluto que hasta me hizo perder el control de mi Haki de Observación y deje de escuchar las conversaciones del resto de mis compañeros. Mis ojos pasaban frenéticamente del título que abría aquella historia del periódico a la imagen que le acompañaba una y otra vez sin poder creer aquella palabra, asumiendo la implicación que aquello traía, y con un miedo absoluto de seguir leyendo el resto de la historia. Un sudor frio – que parecía estar confabulado con el frio que traía el invierno – empezó a recorrer todo mi cuerpo y pude ver como mis puños arrugaban el periódico por las orillas de las que las tenía agarrado presa del pánico que aumentaba con cada palabra que leía.
“El reino Ryugu… el reino …el Ryugu… ellos …el …el reino…” – empecé a balbucear intentando informar a mis compañeros de división la noticia que no terminaba de digerir ni procesar por mas que hiciera un esfuerzo. Haciendo un esfuerzo que se podría catalogar como sobrehumano (¿sobregyojin?) recupere la compostura, respiré profundamente, y termine de dar la noticia que aún no podía creer. “El reino Ryugu se ha declarado independiente y se ha desligado del Gobierno Mundial, uniéndose a la revolución.”
Luego de retomar la compostura, y tras leer esta noticia que seguro será recordada en la historia de los de mi raza (para bien o para mal) por mucho tiempo, recorrí el periódico rápidamente para enterarme de las demás noticias. Una a una fui resumiendo cada noticia que consideraba importante e ignorando aquellas que sonaban mas a anuncio comercial que a noticia importante.
“Parece que Joe ha capturado al capitán de las Alas Negras, un tal Yojimbo, y le han ascendido a Vicealmirante. También se informa que trae una misión especial en su camino rumbo a Sabaody.” – dije mientras pasaba la pagina para leer la siguiente parte de la historia – “Ahora una tal Triana Tempesta, quien su Wanted esta entre los que les pasé, será la capitana.” – ¿cómo se enteraban de todas estas cosas la gente del periódico? Parecían tener información de todos, y bastante fresca al menos en lo que respecta a nosotros los marines – “Además, hay que estar pendiente de otro de los Wanted, un tal Kovashi quien ha reactivado su cartel de búsqueda al reaparecer en Sabaody, ¿alguno le conoce de algo?” – yo no le conocía de nada, pero la cantidad de crimines que se le atribuían eran de tener cuidado.
“Hay un par de noticias que igual les pueden llegar a interesar, aunque menos relevantes a Sabaody, como la apertura de un coliseo de pelea en el Nuevo Mundo o una convocatoria gubernamental para llenar posiciones en Impel Down u otras instituciones del gobierno. Noticias menos importantes es que el coco ha subido de precio o que la capitana Ikirami se ha cambiado el color de pelo, supongo.” – terminé de leer el periódico encogiéndome de hombros haciendo referencia a lo poco que me interesaba esta ultima noticia sobre aquella persona que nos había dejado varados a Apolo y a mi en aquella playa rosada de Momoiro. Aligerando mi agarre sobre aquella pieza de información en papel blanco y negro lo ofrecí al resto de mis compañeros en caso de que alguno quisiera leerlo por su cuenta.
Regresando al presente, consiguiendo retomar la compostura al completo y tras reactivar el Haki de Observación, escuche como Karl se animaba enormemente por el anuncio que había llegado por la megafonía del cuartel. Por fin había regresado Joe, ahora Vicealmirante, y al parecer no venía solo. Se nos había ordenado reunirnos en el patio para recibir a los nuevos llegados al cuartel por lo que seguí a Karl quien había marchado corriendo tras escuchar el anuncio. Al frente del cuartel habían anclado dos buques acorazados de los cuales empezaban a desfilar los marines que en ellos navegaban. De nuevo un deja vu llego a mi memoria, esta vez de aquel día que nosotros realizamos un ejercicio similar a nuestra llegada, solo que en el manglar equivocado.
Una figura destacaba de entre las demás de aquellos que empezaban a descender de los buques acorazados. Era el vicealmirante Joe, quien, haciendo gala de su nueva capa otorgada por su nuevo rango, llegaba triunfalmente al cuartel de Sabaody diciendo con una sonrisa de oreja a oreja que el “ya estaba aquí”, como haciendo alusión a que todo estaría bien dado que ahora él había llegado. Karl estaba mas emocionada que aquellos civiles que casi se le habían tirado encima a ella, Apolo y Ryze a nuestra llegada a Sabaody, me alegraba por ella la verdad, podía notar con el Haki como sus emociones demostraban un respeto hacia Joe y un alivio por su llegada que reflejaban perfectamente las palabras que había dirigido a Apolo hacia poco en el patio de entrenamiento donde nos reunimos inicialmente.
Enfocándome en los murmullos del resto de los marines que se encontraban junto con nosotros, pude captar un detalle de quien pronto se haría presente a nosotros. Al parecer la marina había decidido que la piratería y el saqueo terminaría el día de hoy en el archipiélago Sabaody y, tras aquella noticia sobre el reino Ryugu que prefería imaginar era una pesadilla pero no podía ignorar, no pude evitar sentir cierto alivio de saber que quizás tendría la oportunidad de descargar mi estrés y ansiedad pronto.
Si los rumores eran ciertos, un almirante había llegado junto con aquellos marines.
¡El almirante Gukuro está aquí!
Antes de que aparecieran los demás, contesté a la comodoro Karl quien me pedía evitar las formalidades y tratarle al igual que a los demás de la división (sin contar a Joe, pues aunque era nuestro líder apenas había tenido oportunidad de cruzar palabras con él) además que me felicitaba por mejorar mi Haki, cosa que por lo visto ella igual había logrado – “Con gusto, Karl, hemos tenido suerte al conocer a la contraalmirante Shiroka. Yo tengo curiosidad de cómo ira el día pues la última, y única, vez que estuvimos todos juntos fue cuando nos presentamos por primera vez James, Apolo y yo.” – dije mientras pasaba mi mano derecha por las púas de mi barbilla inclinando la cabeza ligeramente a la derecha complementando un gesto pensativo.
Uno por uno fui saludando a los que llegaban, imitando sus maneras, “Cawabunga Apolo, ¿qué tal has estado?” – dije al rubio en tono animado mientras estiraba la mano para estrechar la de mi amigo arenoso – “Hola a ti también, comodoro Ryze, se te ve bien, me alegro, Gowowo wowowo” – saludé a él/la pequeña(o) tontatta levantando la mano en señal amistosa – “Buenos días James, aun es de mañana, si” – contesté por último a James al llegar a reunirse con todos nosotros en el centro del patio de entrenamiento del cuartel de la marina.
Luego de la llegada de James una ola de graznidos irrumpió en el viento seguida por varias gaviotas que empezaban a repartir el periódico a diferentes zonas del cuartel en el que estábamos, una de ellas dejando caer el periódico cerca de donde nos encontrábamos en el patio de entrenamiento, a solo 2 metros a mi espalda por lo que me decidí a recogerlo para informar a los demás de las noticias que la mañana traía consigo. Tras echar una breve ojeada a los carteles de Wanted y pasarlos al resto de mis compañeros de división, abrí el periódico por todo el frente encontrándome directamente con una cara familiar para casi cualquier Gyojin del mundo.
Sin embargo, mi tranquilidad dio paso a un nerviosismo absoluto que hasta me hizo perder el control de mi Haki de Observación y deje de escuchar las conversaciones del resto de mis compañeros. Mis ojos pasaban frenéticamente del título que abría aquella historia del periódico a la imagen que le acompañaba una y otra vez sin poder creer aquella palabra, asumiendo la implicación que aquello traía, y con un miedo absoluto de seguir leyendo el resto de la historia. Un sudor frio – que parecía estar confabulado con el frio que traía el invierno – empezó a recorrer todo mi cuerpo y pude ver como mis puños arrugaban el periódico por las orillas de las que las tenía agarrado presa del pánico que aumentaba con cada palabra que leía.
“El reino Ryugu… el reino …el Ryugu… ellos …el …el reino…” – empecé a balbucear intentando informar a mis compañeros de división la noticia que no terminaba de digerir ni procesar por mas que hiciera un esfuerzo. Haciendo un esfuerzo que se podría catalogar como sobrehumano (¿sobregyojin?) recupere la compostura, respiré profundamente, y termine de dar la noticia que aún no podía creer. “El reino Ryugu se ha declarado independiente y se ha desligado del Gobierno Mundial, uniéndose a la revolución.”
Luego de retomar la compostura, y tras leer esta noticia que seguro será recordada en la historia de los de mi raza (para bien o para mal) por mucho tiempo, recorrí el periódico rápidamente para enterarme de las demás noticias. Una a una fui resumiendo cada noticia que consideraba importante e ignorando aquellas que sonaban mas a anuncio comercial que a noticia importante.
“Parece que Joe ha capturado al capitán de las Alas Negras, un tal Yojimbo, y le han ascendido a Vicealmirante. También se informa que trae una misión especial en su camino rumbo a Sabaody.” – dije mientras pasaba la pagina para leer la siguiente parte de la historia – “Ahora una tal Triana Tempesta, quien su Wanted esta entre los que les pasé, será la capitana.” – ¿cómo se enteraban de todas estas cosas la gente del periódico? Parecían tener información de todos, y bastante fresca al menos en lo que respecta a nosotros los marines – “Además, hay que estar pendiente de otro de los Wanted, un tal Kovashi quien ha reactivado su cartel de búsqueda al reaparecer en Sabaody, ¿alguno le conoce de algo?” – yo no le conocía de nada, pero la cantidad de crimines que se le atribuían eran de tener cuidado.
“Hay un par de noticias que igual les pueden llegar a interesar, aunque menos relevantes a Sabaody, como la apertura de un coliseo de pelea en el Nuevo Mundo o una convocatoria gubernamental para llenar posiciones en Impel Down u otras instituciones del gobierno. Noticias menos importantes es que el coco ha subido de precio o que la capitana Ikirami se ha cambiado el color de pelo, supongo.” – terminé de leer el periódico encogiéndome de hombros haciendo referencia a lo poco que me interesaba esta ultima noticia sobre aquella persona que nos había dejado varados a Apolo y a mi en aquella playa rosada de Momoiro. Aligerando mi agarre sobre aquella pieza de información en papel blanco y negro lo ofrecí al resto de mis compañeros en caso de que alguno quisiera leerlo por su cuenta.
Regresando al presente, consiguiendo retomar la compostura al completo y tras reactivar el Haki de Observación, escuche como Karl se animaba enormemente por el anuncio que había llegado por la megafonía del cuartel. Por fin había regresado Joe, ahora Vicealmirante, y al parecer no venía solo. Se nos había ordenado reunirnos en el patio para recibir a los nuevos llegados al cuartel por lo que seguí a Karl quien había marchado corriendo tras escuchar el anuncio. Al frente del cuartel habían anclado dos buques acorazados de los cuales empezaban a desfilar los marines que en ellos navegaban. De nuevo un deja vu llego a mi memoria, esta vez de aquel día que nosotros realizamos un ejercicio similar a nuestra llegada, solo que en el manglar equivocado.
Una figura destacaba de entre las demás de aquellos que empezaban a descender de los buques acorazados. Era el vicealmirante Joe, quien, haciendo gala de su nueva capa otorgada por su nuevo rango, llegaba triunfalmente al cuartel de Sabaody diciendo con una sonrisa de oreja a oreja que el “ya estaba aquí”, como haciendo alusión a que todo estaría bien dado que ahora él había llegado. Karl estaba mas emocionada que aquellos civiles que casi se le habían tirado encima a ella, Apolo y Ryze a nuestra llegada a Sabaody, me alegraba por ella la verdad, podía notar con el Haki como sus emociones demostraban un respeto hacia Joe y un alivio por su llegada que reflejaban perfectamente las palabras que había dirigido a Apolo hacia poco en el patio de entrenamiento donde nos reunimos inicialmente.
Enfocándome en los murmullos del resto de los marines que se encontraban junto con nosotros, pude captar un detalle de quien pronto se haría presente a nosotros. Al parecer la marina había decidido que la piratería y el saqueo terminaría el día de hoy en el archipiélago Sabaody y, tras aquella noticia sobre el reino Ryugu que prefería imaginar era una pesadilla pero no podía ignorar, no pude evitar sentir cierto alivio de saber que quizás tendría la oportunidad de descargar mi estrés y ansiedad pronto.
Si los rumores eran ciertos, un almirante había llegado junto con aquellos marines.
¡El almirante Gukuro está aquí!
Resumen
Haki
Inventario

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