12-02-2025, 02:05 PM
Leyenda
“Hoy parece que hace más frio de lo normal…” Pensé mientras saludaba a los demás, ya que notaba algo más de frio de lo normal aquellos días, en los cuales mi ropa habitual, junto a la capa negra con capucha, que había añadido a mi outfit había sido suficiente para apaliar la temperatura de aquellos días. Todos o casi todos me saludaron con normalidad, excepto el peliblanco con mechas azules Rapax Gin, que pese al principio saludarme con normalidad de repente cambio el gesto de su cara y con la mano empezó a señalar mi cuerpo de arriba abajo, lo que provoco que siguiese su mano y entonces, me diese cuenta que andaba en boxes.
“Mierda… otra vez me olvidé de vestirme… ahora entiendo porqué notaba algo de fresco…” Me dije después de observar mi cuerpo casi totalmente desnudo. Entonces igual que había aparecido, desaparecí de cubierta y volví hacía mi camarote, mientras a mi espalda escuchaba unos fuertes graznidos, los cuales me hicieron levantar la vista hacía el cielo y ver como pasaban una gran cantidad de aves mensajeras. “Vaya… ya llegaron las noticias de hoy… puntuales como siempre” Pensé divertido mientras seguía caminando con una sonrisa dibujada en mi cara. “Bueno espero que estos agarren el periódico, me gustaría leerlo después” Seguí pensando mientras llegaba a la puerta de mi camarote.
Cuando llegué al camarote inconscientemente me busqué la llave en los bolsillos del pantalón que no llevaba, lo que además de sentirme estúpido me dio un pequeño susto ya que de repente me di cuenta que no sabía donde estaba la llave. “Mierda… espero que dejase la puerta abierta… sino tendré que tirarla abajo” Me dije antes de agarrar la maneta de la puerta, no asustado, pero si algo preocupado de que esta no se abriese, y con un pequeño movimiento abrir la puerta. “Ufff… que suerte he tenido…” Pensé aliviado mientras pasaba a través de la puerta, entraba en mi camarote y cerraba la puerta detrás de mí.
Ya dentro del camarote me dirigí hacía el armario, donde estaba guardada toda mi ropa, lo abrí y empecé a sacar la ropa y ponérmela, primero la camiseta interior y los calcetines, después el pantalón y el jersey encima de la camiseta interior, seguidamente el cinturón y las protecciones superiores de hombro y pecho. Al colocármelo bien, me senté y me puse las botas atándomelas con cuidado, para finalmente levantarme coger la capa marrón oscuro, que me había comprado hacía una semana, y la máscara de ave colocármela las dos antes de salir del camarote.
Con mis ropajes ya puestos solo faltaba agarrar mi preciada katana, el den den mushi y el kit de medicina, ya que intuía que la reunión de la cubierta acabaría en una excursión por la isla. Así que agarré todo eso, colocando el den den mushi y el kit de medicina en los bolsillos del cinturón y atar la vaina de pluma sangrienta en este mismo. “Bueno creo que ya llevo todo puesto” Me dije mientras echaba un vistazo al camarote en busca de cualquier cosa que me olvidase, viendo encima de la mesa, la llave del camarote. “Ves, ya sabía que me faltaba algo” Pensé mientras me dirigía a la mesa agarraba la llave y salía del camarote, cerrando la puerta con llave detrás de mí. Por supuesto, me guardé la llave en otro de los bolsillos del cinturón antes de volver hacía cubierta.
Al llegar a cubierta, me encontré a todos en la misma posición que cuando me había ido, con la diferencia de que Korg portaba el periódico en las manos y Ashura portaba un papel, el cual parecía un wanted, en las manos y una cara de pocos amigos. El pequeño tirador estaba leyendo el periódico en voz alta. “Seguramente estará informando a los demás de las noticias” algo que no me importaba ya que prefería leerlas por mi mismo, mientras que el capitán estaba soltando todo tipo de quejas y blasfemas sobre algo o alguien, lo único que llegue a entender era algo sobre una purga. “¿Una purga de marines? ¿Dónde y cuándo?” Me dije mientras sonreía creyendo que había escuchado eso.
Mientras me acercaba al grupo el pequeño timonel había finalizado de leer el periódico y realizo un gesto con él, como ofreciéndolo a los demás, así que aproveché y alargando el brazo lo agarré, necesitaba leerlo y enterarme de las cosas por mi mismo. Así que, con el periódico en la mano, me acerqué a la barandilla de cubierta que daba hacía el agua y sentándome en esta me puse a leerlo detenidamente.
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