16-02-2025, 09:21 PM
Ya les conocía lo suficiente a todos como para saber que ninguno se opondría a mi plan. Nadie se había quedado indiferente con las noticias y todos pretendían buscar venganza, pero, sobre todo, reafirmarnos como banda pirata y demostrar que no iban a poder acabar con nosotros. Si no salíamos vivos de esta, significaría que no estábamos preparados para la vida que habíamos elegido y no íbamos a poder hacer nada para salvar a nuestro capitán. Nos habían metido en un callejón sin salida y pensábamos derribar la pared, aunque fuese a puñetazos. Garnet trató de animarnos con una canción. Nunca venía mal algo así. Puede que en otras circunstancias pensase que tan solo estaba haciendo el payaso, pero ahora mismo todos necesitábamos, aunque fuese, un poco de ánimos.
Aunque no sabíamos hacia dónde dirigirnos, el músico tomó las riendas. Sería tan sencillo como preguntar, así que al bajar del barco se aproximó a dos mujeres para pedir indicaciones. No sabía qué narices les estaría contando, pero estaba tardando más de la cuenta. Cuando volvió con una marca roja en su cara entendí todo. Resoplé cuando comenzó a justificarse, aunque por lo menos se había vuelto con la información que necesitábamos. Parecía confiar en Sasha para llegar, y ella misma en sus propias capacidades, así que seguramente llegaríamos con bastante facilidad. Garnet parecía bastante colaborativo. Sasha estaba dispuesta a arrasar con toda la isla si fuese necesario. Tobías, a pesar de las circunstancias, estaba manteniendo la calma, pero sin mostrarse dispuesto a que pasen por encima de nosotros. Jolyne estaba como siempre, igual de empanada, pero con la misma buena disposición que el primer día. Por lo menos no se había quedado encerrada con la gallina y se había venido con nosotros. El que más me preocupaba era Kenzo. No sabía si sería por su carácter o porque estaba en una edad muy mala, pero parecía que era el que peor se había tomado la noticia de Yamamura. A ninguno nos había hecho gracia, sin embargo, si tuviese que apostar a que alguno iba a cometer una locura, no dudaría en apostar por él. Encima, que se llevase tan mal con Sasha empeoraba la situación.
Mientras caminábamos dirigiéndonos hacia el manglar 50, me acerqué a él para poner una mano sobre su hombro. —Oye, Kenzo. Tú eres muy importante para Yamamura y ahora te necesita más que nunca. Tenemos que hacer algo para salvarle, pero primero tenemos que mostrarle al mundo, lo que opinamos de lo que han hecho con él. Lo que vamos a hacer es muy peligroso, pero no me preocupo por ti, porque sé lo fuerte que eres, pero no quiero que hagas tonterías. Hasta el hombre más fuerte del mundo puede cometer errores si se deja llevar demasiado y si te pasa algo no vas a poder venir a por Yamamura cuando vayamos todos, así que demuéstrale a esos marines de lo que eres capaz, aunque sin correr riesgos innecesarios, o en lugar de llorar por el encarcelamiento de tu capitán él tendrá que llorar por tu muerte.
Aunque no sabíamos hacia dónde dirigirnos, el músico tomó las riendas. Sería tan sencillo como preguntar, así que al bajar del barco se aproximó a dos mujeres para pedir indicaciones. No sabía qué narices les estaría contando, pero estaba tardando más de la cuenta. Cuando volvió con una marca roja en su cara entendí todo. Resoplé cuando comenzó a justificarse, aunque por lo menos se había vuelto con la información que necesitábamos. Parecía confiar en Sasha para llegar, y ella misma en sus propias capacidades, así que seguramente llegaríamos con bastante facilidad. Garnet parecía bastante colaborativo. Sasha estaba dispuesta a arrasar con toda la isla si fuese necesario. Tobías, a pesar de las circunstancias, estaba manteniendo la calma, pero sin mostrarse dispuesto a que pasen por encima de nosotros. Jolyne estaba como siempre, igual de empanada, pero con la misma buena disposición que el primer día. Por lo menos no se había quedado encerrada con la gallina y se había venido con nosotros. El que más me preocupaba era Kenzo. No sabía si sería por su carácter o porque estaba en una edad muy mala, pero parecía que era el que peor se había tomado la noticia de Yamamura. A ninguno nos había hecho gracia, sin embargo, si tuviese que apostar a que alguno iba a cometer una locura, no dudaría en apostar por él. Encima, que se llevase tan mal con Sasha empeoraba la situación.
Mientras caminábamos dirigiéndonos hacia el manglar 50, me acerqué a él para poner una mano sobre su hombro. —Oye, Kenzo. Tú eres muy importante para Yamamura y ahora te necesita más que nunca. Tenemos que hacer algo para salvarle, pero primero tenemos que mostrarle al mundo, lo que opinamos de lo que han hecho con él. Lo que vamos a hacer es muy peligroso, pero no me preocupo por ti, porque sé lo fuerte que eres, pero no quiero que hagas tonterías. Hasta el hombre más fuerte del mundo puede cometer errores si se deja llevar demasiado y si te pasa algo no vas a poder venir a por Yamamura cuando vayamos todos, así que demuéstrale a esos marines de lo que eres capaz, aunque sin correr riesgos innecesarios, o en lugar de llorar por el encarcelamiento de tu capitán él tendrá que llorar por tu muerte.
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![[Imagen: 8Rsjucn.png]](https://imgur.com/8Rsjucn.png)
