19-02-2025, 12:57 AM
(Última modificación: 19-02-2025, 11:48 AM por Garnet D. Matlock.
Razón: He añadido la primera pasiva de mi fruta
)
[personajeinvalido=1574]
Sin más preámbulos, los Alas Negras, guiados por su sed de venganza, destrucción y, sobre todo, gracias a las dotes de orientación de Sasha, abandonaron el Solar Karma para dirigirse rumbo a la primera casa de subastas que pillaran, con la intención de montar un buen percal. Afortunadamente, no sólo Kenzo - gracias a las propias palabras de Garnet y de Triana - parecía haberse calmado y relajado ante su idea suicida de ir él sólo a rescatar a Yojimbo sino que, Jolyne, decidió salir de su camarote para unirse a la fiesta que iban a montar todos ellos, sin saber muy bien que era lo que había pasado. Tobías y Sasha intentaron explicarle lo que había sucedido con el lunarian, siendo lo más conciso y breves que podían en su mensaje: el mundo - más concretamente la marina - iba a conocer lo que significaba meterse con uno de la tripulación.- Hay que darles una buena a esos marines por jugar sucio con Yojimbo, ¿es o no es? - Comentó a Jolyne, con el ceño fruncido y una sonrisa llena de picardía en su rostro.
Liderados por la semioni - que en todo momento encabezaba el grupo manteniendo un margen de tres metros respecto a la línea imaginaria que conformaban Garnet, Jolyne y Tobías -, tras un paseo extrañamente tranquilo, para el jaleo y esperpento que representaba cada integrante de la banda, finalmente llegaron al sitio que aquellas dos mujeres habían indicado al skypiean: el manglar 50. Gracias a su haki, el pelirrojo podía sentir que era un lugar lleno de bastante vida, quedando reflejado en algunas edificaciones tales como un hotel de 4 estrellas o un bloque de unas tres plantas. Desde luego, que desde su estancia en el Archipiélago, no le cabía la menor duda de que Sabaody era, cuanto menos, un lugar que siempre solía estar concurrido.- Parece que ya estamos en el sitio, ¿es o no - Pero antes de que pudiera acabar su característica muletilla, un estruendo sacudió la zona, estruendo que vino acompañado con el derrumbamiento y colapso de los dos edificios recientemente mencionados.- ¡Pero qué! - Exclamó, observando la dantesca escena, a la par que seguía sintiendo como muchas de las auras que sentía allí dentro se empezaban a debilitar o hasta a apagar. Garnet, aunque se quedó parado viendo que estaba fuera de la zona de peligro, se cubrió parte de la cara con ambos brazos, mientras escuchaba a su compitruena preguntar si estaban todos bien.- ¡Todo bien por aquí! ¿Y vosotros? - Respondía, apartando los brazos de su cara, y girándose para ver como todos los integrantes estaban sanos y salvos salvo Triana, cosa de la que Sasha se dio cuenta la primera.- ¡Mierda! ¡TRIANAAAA! - Maldijo para después gritar su nombre a los cuatro vientos aunque, para su fortuna, el Kenbunshoku Haki le permitió identificar el aura de la mujer rubia tras los escombros, quedándose más tranquilo al sentir que al menos se encontraba bien.- ¡Peña! Mami salami está bi... - Quiso hacerles saber a todos el estado de la capitana en funciones - aprovechando que no estaba presente la espadachina para usar ese sobrenombre -, cuando otro estruendo metálico, como si algo pesado hubiera impactado forzosamente contra el suelo, resonó a unos 15 metros frente a Garnet, captando por completo su atención.- ¿¡Qué cojones!? - Preguntó el músico, al ver como un ser de piel azulada, de unos 6 metros de altura y repleta de una especie de placas metálicas, empezó a acercarse al grupo, al mismo tiempo que veía como su compitruena se transformaba en la forma híbrida de su lagarto. Si se había transformado, eso significaba que su hermanita consideraba que esa entidad era una amenaza, y lo que decía su hermanita, iba a la misa del rock and roll.- Tch, si el menda no se equivoca va a por... - Observó con detenimiento la trayectoria y movimiento de aquel ser - una vez había recorrido unos 2 metros - que, junto a las posiciones de sus amigos que rastreaba en todo de momento por el Kenbunshoku - estando, en el mismo frente, Jolyne tres metros a su derecha, Tobías a seis metros también a su derecha-, no cabía duda de que su objetivo era Tobías.
- Hijo puta... - Volvió a maldecir hacia sus adentros pero, sabiendo que entre medias de su desplazamiento se encontraba su compitruena, sabía que podía confiar en ella para proteger al vaquero del ataque. Sonrió de forma ladeada y, tras haber recorrido aquel individuo 1 metros más- y estando ya transformado desde que salieron del Solar Karma en su forma híbrida -, salió corriendo a una velocidad vertiginosa en un sprint en línea recta y hacia delante, llegando a recorrer un total de unos 9 metros, tras lo cuál y sin reducir el ritmo, pivotó hasta moverse otros 4 metros a su derecha, terminando por orientar su cuerpo hacia dónde estaba el potencial enemigo, quién estaba en esos momentos a algo más de 6 metros de él.- ¡Tobías, Jolyne! ¡A cubierto! ¿Es o no es? - Si bien era cierto que había roto la formación y, había dejado desprotegidos a los miembros que atacaban más a larga distancia, todavía quedaba el joven pero valiente Kenzo cubriéndoles las espaldas.
En el momento en el que gritó aquello, Sasha le había arreado con su Star Run en todo su pecho y hombros, con tanta fuerza que, inevitablemente, el individuo empezó a caerse hacia atrás, dando Garnet un par de pasos para que no cayera sobre él, mientras flexionó su brazo derecho, cargando su diestra y cerrando sus dedos de forma que tan sólo sobresalían sus articulaciones interfalángicas. Antes de que cayera por completo hacia el suelo, en el momento en el que su cabeza estaba a la altura y alcance para ser golpeada, liberó su brazo con toda fuerza y celeridad para golpearle en su sien derecha.- ¡ORRYAAAA! - Gritó en el momento del impacto, observando detenidamente, desde arriba, como terminaba de caer, ahora sí, hacia el suelo y boca arriba.- ¿Y tú que coño eres? - Preguntó, al mismo tiempo que Sasha se cuestionaba lo mismo, de distinta manera, retrocediendo sin quitarle los ojos de encima hasta quedar a 2 metros por detrás de su cabeza y a unos 6 metros de distancia de la adolescente. En ese preciso instante, pareció que la rubia se percató de algo que captó toda la atención del pelirrojo, al nombrar a los marines.- ¿Marines? - Preguntó, señalando con su índice derecho a la entidad.- ¿Esa cosa? - Incidió, chocando su puño derecho en su palma izquierda, comenzando a crujirse los nudillos de la primera mano.- Habrá que machacarlo entonces, ¿es o no es? - Sentenció, con una sonrisa macabra que rozaba la satisfacción y que se reflejaba en esos imponentes, afilados y largos colmillos, además de en su mirada casi perdida en el robot que les había invadido. La paliza a los marines iba a empezar antes de lo previsto y debían acabar pronto con él para buscar reunirse con Triana.
Sin más preámbulos, los Alas Negras, guiados por su sed de venganza, destrucción y, sobre todo, gracias a las dotes de orientación de Sasha, abandonaron el Solar Karma para dirigirse rumbo a la primera casa de subastas que pillaran, con la intención de montar un buen percal. Afortunadamente, no sólo Kenzo - gracias a las propias palabras de Garnet y de Triana - parecía haberse calmado y relajado ante su idea suicida de ir él sólo a rescatar a Yojimbo sino que, Jolyne, decidió salir de su camarote para unirse a la fiesta que iban a montar todos ellos, sin saber muy bien que era lo que había pasado. Tobías y Sasha intentaron explicarle lo que había sucedido con el lunarian, siendo lo más conciso y breves que podían en su mensaje: el mundo - más concretamente la marina - iba a conocer lo que significaba meterse con uno de la tripulación.- Hay que darles una buena a esos marines por jugar sucio con Yojimbo, ¿es o no es? - Comentó a Jolyne, con el ceño fruncido y una sonrisa llena de picardía en su rostro.
Liderados por la semioni - que en todo momento encabezaba el grupo manteniendo un margen de tres metros respecto a la línea imaginaria que conformaban Garnet, Jolyne y Tobías -, tras un paseo extrañamente tranquilo, para el jaleo y esperpento que representaba cada integrante de la banda, finalmente llegaron al sitio que aquellas dos mujeres habían indicado al skypiean: el manglar 50. Gracias a su haki, el pelirrojo podía sentir que era un lugar lleno de bastante vida, quedando reflejado en algunas edificaciones tales como un hotel de 4 estrellas o un bloque de unas tres plantas. Desde luego, que desde su estancia en el Archipiélago, no le cabía la menor duda de que Sabaody era, cuanto menos, un lugar que siempre solía estar concurrido.- Parece que ya estamos en el sitio, ¿es o no - Pero antes de que pudiera acabar su característica muletilla, un estruendo sacudió la zona, estruendo que vino acompañado con el derrumbamiento y colapso de los dos edificios recientemente mencionados.- ¡Pero qué! - Exclamó, observando la dantesca escena, a la par que seguía sintiendo como muchas de las auras que sentía allí dentro se empezaban a debilitar o hasta a apagar. Garnet, aunque se quedó parado viendo que estaba fuera de la zona de peligro, se cubrió parte de la cara con ambos brazos, mientras escuchaba a su compitruena preguntar si estaban todos bien.- ¡Todo bien por aquí! ¿Y vosotros? - Respondía, apartando los brazos de su cara, y girándose para ver como todos los integrantes estaban sanos y salvos salvo Triana, cosa de la que Sasha se dio cuenta la primera.- ¡Mierda! ¡TRIANAAAA! - Maldijo para después gritar su nombre a los cuatro vientos aunque, para su fortuna, el Kenbunshoku Haki le permitió identificar el aura de la mujer rubia tras los escombros, quedándose más tranquilo al sentir que al menos se encontraba bien.- ¡Peña! Mami salami está bi... - Quiso hacerles saber a todos el estado de la capitana en funciones - aprovechando que no estaba presente la espadachina para usar ese sobrenombre -, cuando otro estruendo metálico, como si algo pesado hubiera impactado forzosamente contra el suelo, resonó a unos 15 metros frente a Garnet, captando por completo su atención.- ¿¡Qué cojones!? - Preguntó el músico, al ver como un ser de piel azulada, de unos 6 metros de altura y repleta de una especie de placas metálicas, empezó a acercarse al grupo, al mismo tiempo que veía como su compitruena se transformaba en la forma híbrida de su lagarto. Si se había transformado, eso significaba que su hermanita consideraba que esa entidad era una amenaza, y lo que decía su hermanita, iba a la misa del rock and roll.- Tch, si el menda no se equivoca va a por... - Observó con detenimiento la trayectoria y movimiento de aquel ser - una vez había recorrido unos 2 metros - que, junto a las posiciones de sus amigos que rastreaba en todo de momento por el Kenbunshoku - estando, en el mismo frente, Jolyne tres metros a su derecha, Tobías a seis metros también a su derecha-, no cabía duda de que su objetivo era Tobías.
- Hijo puta... - Volvió a maldecir hacia sus adentros pero, sabiendo que entre medias de su desplazamiento se encontraba su compitruena, sabía que podía confiar en ella para proteger al vaquero del ataque. Sonrió de forma ladeada y, tras haber recorrido aquel individuo 1 metros más- y estando ya transformado desde que salieron del Solar Karma en su forma híbrida -, salió corriendo a una velocidad vertiginosa en un sprint en línea recta y hacia delante, llegando a recorrer un total de unos 9 metros, tras lo cuál y sin reducir el ritmo, pivotó hasta moverse otros 4 metros a su derecha, terminando por orientar su cuerpo hacia dónde estaba el potencial enemigo, quién estaba en esos momentos a algo más de 6 metros de él.- ¡Tobías, Jolyne! ¡A cubierto! ¿Es o no es? - Si bien era cierto que había roto la formación y, había dejado desprotegidos a los miembros que atacaban más a larga distancia, todavía quedaba el joven pero valiente Kenzo cubriéndoles las espaldas.
En el momento en el que gritó aquello, Sasha le había arreado con su Star Run en todo su pecho y hombros, con tanta fuerza que, inevitablemente, el individuo empezó a caerse hacia atrás, dando Garnet un par de pasos para que no cayera sobre él, mientras flexionó su brazo derecho, cargando su diestra y cerrando sus dedos de forma que tan sólo sobresalían sus articulaciones interfalángicas. Antes de que cayera por completo hacia el suelo, en el momento en el que su cabeza estaba a la altura y alcance para ser golpeada, liberó su brazo con toda fuerza y celeridad para golpearle en su sien derecha.- ¡ORRYAAAA! - Gritó en el momento del impacto, observando detenidamente, desde arriba, como terminaba de caer, ahora sí, hacia el suelo y boca arriba.- ¿Y tú que coño eres? - Preguntó, al mismo tiempo que Sasha se cuestionaba lo mismo, de distinta manera, retrocediendo sin quitarle los ojos de encima hasta quedar a 2 metros por detrás de su cabeza y a unos 6 metros de distancia de la adolescente. En ese preciso instante, pareció que la rubia se percató de algo que captó toda la atención del pelirrojo, al nombrar a los marines.- ¿Marines? - Preguntó, señalando con su índice derecho a la entidad.- ¿Esa cosa? - Incidió, chocando su puño derecho en su palma izquierda, comenzando a crujirse los nudillos de la primera mano.- Habrá que machacarlo entonces, ¿es o no es? - Sentenció, con una sonrisa macabra que rozaba la satisfacción y que se reflejaba en esos imponentes, afilados y largos colmillos, además de en su mirada casi perdida en el robot que les había invadido. La paliza a los marines iba a empezar antes de lo previsto y debían acabar pronto con él para buscar reunirse con Triana.
INFO
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