23-02-2025, 08:57 PM
Y tras la bajada de guardia del pelirrojo, Kenzo recibía otro demoledor golpe, más potente que el anterior que le había propinado, en su hombro. Si bien era cierto que el chico no había recibido muchos golpes, también era verdad que los pocos que había encajado formaban parte del letal arsenal de Garnet. Y a pesar de ello, el mocoso aún seguía en pie. No hacía falta usar su haki de observación para saber que empezaba a estar agotado y dolorido del entrenamiento... Pero del mismo modo, también podía sentir como su determinación afloraba, y crecía en los momentos más críticos y bajo tensión. Con esa mirada que se clavaba en el pelirrojo, podía notarlo a la perfección.- Que sigas queriendo dar guerra... Pueje, ¡nada mal, colegui! - Dijo hacia sus adentros, aún con su sonrisa vigente ante la grata sorpresa que le estaba dando el joven Kenzo. Fueron en esos momentos, que Garnet comprendió finalmente que fue lo que vio Yojimbo en ese niño que se encontró aleatoriamente en Momoiro. Aquella férrea voluntad que tenía para luchar frente a la adversidad, aquella convicción para crecerse frente a un enemigo que le superaba con creces y ser el mejor. Sí, no podía evitar que le recordara a él mismo en parte. Y por eso quería ver en primera línea hasta dónde podía llegar el potencial de Kenzo.
Mientras seguía sumido en sus pensamientos, Kenzo mantuvo la compostura y se dispuso a no dar tregua al combate. El skypiean podía ver fácilmente sus movimientos, pero eso no le impedía al mocoso de dar lo mejor de sí e intentar hacer alguna jugarreta para despistarle. Aún con la contusión que debería tener en su hombro izquierdo, se propuso a asestarle un puñetazo con su siniestra que, al final, resultó en una finta.- Así que era eso... - Pensó Garnet, al ver claramente que la trayectoria de su brazo no tenía el propósito de golpearle sino que, con un brusco pero sutil giro de cadera, pasó a intentar golpearle con su puño derecho con el Ryuken, la que parecía ser su mejor técnica.- !!! - Sin decir nada, pudo notar ligeramente como había algo distinto con aquel ataque, abriendo los ojos de par en par.- ¡Averigüémoslo! - Se dijo a sí mismo, buscando hacer lo mismo que realizó cuando le lanzó esa misma técnica anteriormente. Siendo capaz de ver su puñetazo a la perfección, con suma velocidad, flexionó ligeramente sus piernas para poder ponerse a la altura de Kenzo y, seguidamente, lanzar un derechazo que tendría como objetivo colisionar con el ataque del querubín de la tripulación. Al impactar, un torrente de aire, como si una pequeña explosión de aire hubiera emergido entre los puños de los contendientes, sacudió los pelirrojos cabellos de Garnet, quién buscaba anteponerse ante el ataque del chico.- Ya te digo... ¡Es más fuerte que antes! - Dijo, con motivación el hombre tigre, viendo como efectivamente Kenzo era capaz de crecer y mejorar en la propia batalla, terminando de ceder ante su impacto, llegando a retroceder un par de metros.
Ante aquella nueva colisión, Garnet sentía como su puño se enrojecía, notándolo ligeramente hinchado a la par que su corazón iba a mil por hora. Cada latido de su órgano le pedía e imploraba más dopamina y adrenalina. Necesitaba seguir peleando, que la batalla no se acabara y que aquel chico en el que no tenía demasiadas expectativas le siguiera sorprendiendo con su crecimiento. Quería ver que hacía ahora ante cualquier tipo de situación, como respondía ante los diferentes obstáculos que se le pusieran en el camino.- Muy bien... - Y en ese momento, el músico se lanzó como una exhalación, recortando los pocos metros que se había separado de Kenzo hasta quedar a escasos centímetros del chico, aprovechando la cercanía para acercar su cola hasta él y enroscarla alrededor de su cuerpo, a la altura de sus brazos y por debajo de su pecho, apresándolo por esa parte y, por tanto, no dejándole opción de usar sus brazos mientras su cola siguiera envolviéndole.- No te voy a engañar, colegui... - Empezó a hablar, conforme levantaba su cola, de forma que los pies de Kenzo se separaban de la superficie.- El menda empieza a olerse que fue lo que vio Yojimbo de ti, ¿es o no es? - Dijo con seriedad mientras chocaba su puño derecho en la palma de su mano izquierda, empezando a crujirse los nudillos de esta primera.- Ahora bien, ¿qué es lo que haces en esta situación, huh? - Le preguntó Garnet, intentando separar al joven lo más que podía de su cuerpo quedando éste - al no ser su cola demasiado longeva - a escasos centímetros de su abdomen. Confiaba en que Kenzo no se dejaría presionar y amedrentar estando en una posición así.
Mientras seguía sumido en sus pensamientos, Kenzo mantuvo la compostura y se dispuso a no dar tregua al combate. El skypiean podía ver fácilmente sus movimientos, pero eso no le impedía al mocoso de dar lo mejor de sí e intentar hacer alguna jugarreta para despistarle. Aún con la contusión que debería tener en su hombro izquierdo, se propuso a asestarle un puñetazo con su siniestra que, al final, resultó en una finta.- Así que era eso... - Pensó Garnet, al ver claramente que la trayectoria de su brazo no tenía el propósito de golpearle sino que, con un brusco pero sutil giro de cadera, pasó a intentar golpearle con su puño derecho con el Ryuken, la que parecía ser su mejor técnica.- !!! - Sin decir nada, pudo notar ligeramente como había algo distinto con aquel ataque, abriendo los ojos de par en par.- ¡Averigüémoslo! - Se dijo a sí mismo, buscando hacer lo mismo que realizó cuando le lanzó esa misma técnica anteriormente. Siendo capaz de ver su puñetazo a la perfección, con suma velocidad, flexionó ligeramente sus piernas para poder ponerse a la altura de Kenzo y, seguidamente, lanzar un derechazo que tendría como objetivo colisionar con el ataque del querubín de la tripulación. Al impactar, un torrente de aire, como si una pequeña explosión de aire hubiera emergido entre los puños de los contendientes, sacudió los pelirrojos cabellos de Garnet, quién buscaba anteponerse ante el ataque del chico.- Ya te digo... ¡Es más fuerte que antes! - Dijo, con motivación el hombre tigre, viendo como efectivamente Kenzo era capaz de crecer y mejorar en la propia batalla, terminando de ceder ante su impacto, llegando a retroceder un par de metros.
Ante aquella nueva colisión, Garnet sentía como su puño se enrojecía, notándolo ligeramente hinchado a la par que su corazón iba a mil por hora. Cada latido de su órgano le pedía e imploraba más dopamina y adrenalina. Necesitaba seguir peleando, que la batalla no se acabara y que aquel chico en el que no tenía demasiadas expectativas le siguiera sorprendiendo con su crecimiento. Quería ver que hacía ahora ante cualquier tipo de situación, como respondía ante los diferentes obstáculos que se le pusieran en el camino.- Muy bien... - Y en ese momento, el músico se lanzó como una exhalación, recortando los pocos metros que se había separado de Kenzo hasta quedar a escasos centímetros del chico, aprovechando la cercanía para acercar su cola hasta él y enroscarla alrededor de su cuerpo, a la altura de sus brazos y por debajo de su pecho, apresándolo por esa parte y, por tanto, no dejándole opción de usar sus brazos mientras su cola siguiera envolviéndole.- No te voy a engañar, colegui... - Empezó a hablar, conforme levantaba su cola, de forma que los pies de Kenzo se separaban de la superficie.- El menda empieza a olerse que fue lo que vio Yojimbo de ti, ¿es o no es? - Dijo con seriedad mientras chocaba su puño derecho en la palma de su mano izquierda, empezando a crujirse los nudillos de esta primera.- Ahora bien, ¿qué es lo que haces en esta situación, huh? - Le preguntó Garnet, intentando separar al joven lo más que podía de su cuerpo quedando éste - al no ser su cola demasiado longeva - a escasos centímetros de su abdomen. Confiaba en que Kenzo no se dejaría presionar y amedrentar estando en una posición así.
INFO
![[Imagen: Tb4Z3O3.png]](https://imgur.com/Tb4Z3O3.png)
