[EVENTO FASE 2] El mismo infierno (III) Alas Negras VS Patriota
#21
Sin quitarse de la mente el asedio a la casa de subastas, los Alas Negras se preparaban como podían después de enfrentarse a esa especie de máquina enviada - aparentemente - por la marina. En un acto que Garnet consideró de pura ternura, Sasha decidió darle también un botiquín al herido Kenzo, demostrando que, por mucha rivalidad que hubiera entre los dos miembros más jóvenes de la banda, la semioni comenzaba a portarse como toda una hermana mayor para el zagal, quién comenzó a alabar su transformación en esa especie de lagarto gigante.- Ya era de que se empezarán a llevar bien, cojones. - Por su parte, Tobías siguió en la línea de querer seguir llevándose el ser cibernético para estudiarlo y analizarlo más a fondo, a pesar de la posible contrariedad que podía suponer para el vaquero.- Cuenta con nosotros colegui, ¡tenemos tu espalda vigilada! ¿Es o no es? - Dejó claro - juntando las yemas de sus dedos índice y pulgar derecho, a la par que dejaba extendidos el resto de dedos - que, en la medida de lo posible, haría lo que fuera para cubrirle al peliazul y a su nuevo juguete. Por último, Jolyne, quién se acercó hasta el grupo - situándose detrás de Kenzo - y deshizo su invisibilidad, diciéndole al mocoso que su saliva era capaz de curar heridas de todo tipo.- ¡¿Saliva de Jolyne?! - Al escuchar aquello, Garnet abrió los ojos de par en par, corriendo como una exhalación - y rodeando al Patriota - hasta llegar al otro costado de la extraña y metálica entidad, colocándose justo junto a la camaleónica pelirrosa.- ¡Pueje pueje! ¡Escúpele al menda en todo el pechamen, por favor! - La perversión del pelirrojo - quién tenía los ojos en forma de corazón - salió a flote, mientras sacaba pecho en dirección a la francotiradora de los Alas Negras.

Sin embargo, en ese preciso momento, un alarmante número de auras empezaron a entrar en el radar de Garnet, tornándose serio y recuperando la compostura en un santiamén.- Viene peña, al loro coleguis. - Advirtió, aún sin saber si los que se estaban aproximando eran amigos o enemigos. Aunque por probabilidad, la cosa estaba bastante clara. Encima, que fueron tantos, no auguraba nada bueno. La multitud era tan grande, que era un sinsentido pararse a contar el número de personas que podían estar marchando hacia ellos al unísono.- Son más de 100, eso seguro... - No se la jugó demasiado. No tardó nada en salir a la luz la procedencia e identidad de aquellas misteriosas presencias perteneciendo a marines, como no podía ser de otra.- Tch, antes lo decimos y antes se acoplan. - Musitó, observando como más de medio millar de marines marchaban hacia su posición, manteniendo una formación rectangular y manteniendo una distancia respecto a los piratas de 15 metros.- Son ciento y la madre. - Probablemente, era la primera vez que había visto a tanto perro del gobierno aglomerado en un mismo lugar. Garnet no pudo evitar sonreír pues, en parte, su objetivo era ir a liarla a la casa de subastas para llamar la atención de la marina y cobrar su venganza por la captura de Yojimbo. Sin embargo, no parecía haber rastro de la división de Joe Joestar, no al menos de la pájara de Karlglass, quién era probablemente la más fácil de identificar de su escuadrón.- Bueh, algo es algo... - Intentó consolarse con el pequeño premio que tenían frente a ellos.

Una voz femenina irrumpió en la escena, realizando el típico protocolo de que estaban rodeados y que se estregaran sin resistencia, mientras se disponían a apuntarles con sus armas. No alcanzaba a verla bien, pero gracias a su Kenbunshoku Haki, le era posible discernir que, en la parte más trasera de la formación militar, había una presencia que predominaba sobre las demás, la que debía ser el líder de aquel numeroso escuadrón. En ese momento, buscando que los soldados bajaran la guardia, Garnet hizo el ademán de alzar sus brazos en señal de una aparente rendición, todo a la par que miraba uno a uno a sus amigos, hasta que terminó por esbozar una sonrisa y, en ese preciso instante, desapareció ante los ojos de aquellos que no contaran con los suficientes reflejos para percibir la agilidad del músico. Con tan sólo dar un paso, la bestia que llevaba en su interior, aquella bestia primigenia que salía a flote gracias a los poderes de su Akuma no Mi, le instaba a recorrer grandes distancias a gran velocidad como si del fulgor de una centella se tratara.

Lo que podía parecer de primeras como una aproximación hacia el pelotón de marines para darles una buena paliza, se distorsionó cuando, en vez de ir de frente hacia la horda, pasó de largo por su flanco izquierdo - yendo en diagonal respecto a la dirección en la que miraban los marines, y habiéndose desplazado unos 20 metros. En ese instante, y sin reducir ni un metro por segundo de su velocidad, cambió bruscamente de dirección, recorriendo otros 17 metros en otra trayectoria en diagonal pero, en esta ocasión hacia la persona que parecía ser la cabeza del escuadrón. Efectivamente, su plan desde un inicio no era acabar con los soldados marines. Sabía que sus amigos eran capaces de realizar eso por su cuenta. No, debía aprovechar su velocidad y capacidad sobrenatural de desplazamiento para ir directo a por su líder. A pesar de la gran celeridad de su pasos, conforme más se acercaba Garnet hacia la marine, más era capaz de distinguir sus facciones y, oh dios.- Es... - A 10 metros de ella, se reparó en su atuendo, nada que ver con el uniforme típico y aburrido de la marine, presentando un boina y vestido rojo granate que le daba aire auténtico y distinto a la mujer.- Es... - A 5 metros, siguió enfocándose en su figura, elegante pero con sutiles curvas que dejaban fluir las imaginaciones más lujuriosas y juguetonas de Garnet.- Es... - Y, cuando estaba a tres metros de distancia, finalizó en su rostro, prácticamente oculto tras ese flequillo de oscuros cabellos - que finalizaban en dos perfectas trenzas - y que le daba un halo de misterioso que no paraba de excitar al perverso músico.- ¡ESTÁ QUE TE CAGAS! - Gritó y exclamó en su interior por poder visualizar a una diosa como esa, tras lo cuál pivotó hacia su derecha - describiendo un arco en sentido antihorario -, hasta situarse a su espalda y abrazarla fuertemente a la altura de sus brazos, impidiendo su movimiento. Acababa de realizar su técnica secreta y suprema: el abrazo del amor. - Pueje pueje, nos íbamos a pirar a montar un buen jaleo a las subastas pero eh chati, ¿si quieres nos vamos tú y yo a pasar un buen rato, eh? - Aferraba su cuerpo hacia su pecho con fuerza aunque con delicadeza para no hacerle demasiado daño.- Al menda no le importaría que alguien como tú le encadenara y castigara como es debido, ¿es o no es? Pueje pueje... - La cordura de Garnet abandonó el chat. El único animal que es capaz de caer dos veces con la misma piedra, ese no es otro que Garnet Matlock. Parecía que no había aprendido de su frustante y terrible experiencia con Ikirami. Esperaba que, al menos, sus amigos le hicieran entrar en razón.

INFO
[Imagen: Tb4Z3O3.png]
  Responder
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 6616 - 34 = 6582
Energia: 4186 + 79 = 4265
Espiritu: 1929 + 0 = 1929


Mensajes en este tema
RE: [EVENTO FASE 2] El mismo infierno (III) Alas Negras VS Patriota - por Garnet D. Matlock - 28-02-2025, 01:27 AM

Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: 1 invitado(s)