[EVENTO FASE 2] El mismo infierno (III) División 17 VS Patriota
#27
Me detuve. Ryze se posicionó en frente de mí para comenzar a hablarle a Joe, al cual miré mientras las palabras de la tontatta sonaban. La cordura empezaba a rondar el equipo ya que se puso de mi lado, apoyando el hecho de que todo lo que había sucedido no podía caer sobre el vacío y tenía que tener repercusiones. Intentaba asimilar el momento ya que se me hacía extraño encontrar apoyo dentro del grupo, siempre me daba la sensación de que para ellos parecía un lunático que siempre hacía cosas extrañas, así que por un momento se agradecía sentir que no era yo el que estaba loco. Aunque fuese por una vez.

Por otro lado Joe le dedicó un rapapolvos a James, dándonos vía libre a poder castigarle de la forma que quisiésemos si volvía a alzarse contra nosotros, cosa que acepté de buen gusto y que a su vez pensaba si realmente Joe estaba pensando bien lo que decía, porque me lo iba a tomar al pie de la letra. Pese a ello lo que más me sorprendió fue el hecho de que afirmó que estaba intentando construir una familia. ¿Familia?, hacía años que no tenía una y ya casi no recordaba cómo se sentía el tenerla. De seguro que de serlo, Joe tendría el papel de padre que se fue a por tabaco y James... James quizás sería el hijo tonto.

No me dio tiempo a actuar cuando de repente una joven apareció, buscando a Joe. Por sus palabras parecía que se habían encontrado anteriormente y, como yo no sabía de qué iba todo aquello, simplemente me crucé de brazos mirando a ambos, intentando escuchar para enterarme de todo. Joe en un pasado había salvado tanto a esa joven como a su madre, cuando éstas intentaban entrar al Grand Line. Desconocía aquel incidente o qué fue lo que lo provocó pero dentro de esa División, podría decir que sabía más que nadie lo que era sentir cómo te separan de joven de tu madre y lo dura que se hacía la vida estando solo ante el mundo. Me prometí a mí mismo como Marine que trataría de evitar que más casos así pasasen por lo que pasé yo, así que aquella historia y los hechos que Joe llevó a cabo me agradaron. La joven nos dio las gracias mientras yo simplemente observaba en silencio el panorama y, tras llamarnos héroes y provocar la misma reacción en los civiles cercanos, apreté mi mandíbula contrariado provocando que los músculos de mi mandíbula y mis sienes se marcasen.

Quizás sí hubiésemos sido capaces de salvar a bastantes personas pero también es cierto que si no hubiésemos aparecido, todas estarían vivas. No me servía simplemente con una mayoría, para estar bien necesitaba la unanimidad y en aquella contienda sólo me sentí como un perro descontrolado corriendo de un lado a otro tratando de cazar a su presa. El vicealmirante y la joven se fundieron en un abrazo y, tras ello, ésta fue dirigiéndose hacia cada uno de nosotros para dedicarnos una sonrisa.

Cuando la tuve en frente no pude hacer más que agacharme y clavar mi rodilla derecha sobre el terreno resinoso de aquel manglar. Clavé mi mirada en los ojos de la joven y pude apreciar lo rojos que estaban, pues no paraba de llorar debido a la situación. Me quité mis guantes de combate, posé mis manos sobre los laterales de la cara de la adolescente y con ello noté algo de calidez pese al frío invierno en el que nos encontrábamos. — Lo siento — de todo corazón no podía decir mucho más — creo que el grupo te necesitaba más a ti que tú a nosotros, así que podríamos decir que la heroína eres tú. Por ahora yo lo único que puedo hacer es evitar que llores — y, tras mis palabras, pasé los dedos pulgares de ambas manos por debajo de los ojos de la joven, utilizando mis poderes de arena para hacer desaparecer sus lágrimas entre ellos, como si de un truco de magia se tratase — así mejor, ¿me sigues? — finalmente le dediqué una sonrisa sincera, tratando de mejorar la atmósfera del lugar.

Acto seguido Joe me dio la orden de llamar al cuartel, así que recogí mis guantes del suelo volviendo a ponérmelos y de mi pecho hice aparecer mi mochila de la cual saqué mi den den mushi. Me erguí y tras marcar el número del cuartel, di la orden — Comandante Apolo de la División Diecisiete, bla, bla, bla... solicito refuerzos inmediatos y primeros auxilios en el Manglar sesenta y nueve, hay medio centenar de muertos y sobre una treintena de heridos, órdenes del vicealmirante Joe. La cosa está fea así que moved el culo, ¡bora, simbora! — Finalicé gritando al receptor, no había tiempo que perder. Tras la llamada me acerqué a Joe por su espalda y posé mi mano derecha sobre su hombro izquierdo, apretando levemente para luego darle un par de palmadas. No dije nada, simplemente era un acto de aprobación después de haberme enterado de que en el pasado había salvado a aquella joven y a su madre. Pese a nuestras diferencias yo tampoco era un monstruo ni un ser injusto y enterarme de aquel suceso me había alegrado de forma genuina.

Después de guardar el den den mushi de vuelta en mi mochila, pude fijarme en cómo Fuguwu estaba curando a Ryze junto a una torre de material médico. Me acerqué a ellos y me agaché para estar más cerca de la tontatta, puesto que medía diez veces menos que yo. — Gracias por el apoyo de antes, me alegra saber que al menos en esta ocasión no estoy solo — una vez cerca y pudiendo ver las heridas en su piel, me llevé la mano a mi nuca, suspirando y frotándola dubitativo — se me ha vuelto a ir la mano con la arena... ¿verdad? — después del combate y ya con las pulsaciones más relajadas, podía pensar de forma más clara — lo siento, no era mi intención dañaros. Creo que la situación me sobrepasó y perdí el control — A pesar de mi alto control sobre mi akuma no mi, era muy complicado poder liberar mi poder y no dañar a los que estaban de mi lado.

Con la cosa calmada saqué una bolsa de queijadinhas junto a un zumo de piña de mi mochila. Volví a guardar ésta última dentro de mi cuerpo arenoso y comencé a comer mientras Joe siguió con las órdenes de la misión. Ahora nos tocaba ir a por los Alas Negras y, pese a que nos dijo que sabíamos de sobra quiénes eran, la única verdad absoluta ahora mismo era que yo no tenía ni la más remota idea de quiénes eran. En la isla previa a Sabaody había conocido a Garnet y a aquella joven similar a Karl. Se suponía que estábamos ahí para detener criminales y la sensación que me habían dado en persona estaba lejos de ser la definición de la propia palabra. Garnet sólo era un borrachuzo que con nosotros no se portó mal, sólo estaba dolido porque Ikirami le había traicionado (al igual que a mí, el mundo es un pañuelo) y en cuanto a aquella joven... no podía catalogar de criminal a alguien cuya preocupación fue simplemente la de querer merendar. Además no estaba la situación precisamente para que confiase en las órdenes de la Marina porque parecía que ni ellos mismos sabían qué cojones era un criminal, visto cómo actuó el Patriota. La orden de la misión me desagradó así que sólo pude poner cara de asco a la vez que tomaba un respiro con las queijadinhas y el zumo. Lo más justo sería valorar la situación en persona, creo yo... pero tras ello, Joe volvió a alejarse de nosotros y volvíamos a depender de nosotros mismos.


Resumen

Reacción a la orden final de Joe

Bélico

Gastos

Karmas aplicables

Inventario
  Responder
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 5232 + 0 = 5232
Energia: 2834 + 300 = 3134
Espiritu: 1086 + 0 = 1086


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RE: [EVENTO FASE 2] El mismo infierno (III) División 17 VS Patriota - por Apolo Bahía - 28-02-2025, 10:02 PM

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