RE: [EVENTO FASE 2] El mismo infierno (IV) Manglar 40
#4
Aquel hombre, cuyo nombre había estado continuamente en boca de algunos miembros de los Alas Negras, se paraba frente al músico de dicha tripulación con una presencia que, obviando el color, forma y tamaño de su haki, imponía por si sola. Junto al uniforme militar que portaba, de un tono verde oscuro tirando casi a la negritud, llevaba por encima un llamativo y peludo abrigo de color morado que le dotaba de un inexplicable aire de grandeza y liderazgo. Añadido a eso, estaba esa máscara con sendos orificios que le envolvía en un halo de misterio a la par que eliminaba casi cualquier rastro de humanidad y empatizar con él. Al no poder observar sus facciones, rostro y expresiones, era como si estuviera frente a una máquina, justo como las que los Alas Negras habían destrozado anteriormente. Sin embargo, esa sensación se desvaneció en el interior de Garnet cuando Sohem habló tras afirmar su identidad. Toda la falta de expresividad que sentía al ver aquel inerte cascarón, implosionó al notar en su chasquido y tono lo sorprendentemente molesto que parecía estar y el explosivo carácter que demostraba poseer su aura.

Efectivamente, el cazador reconoció no saber la identidad de Garnet. Ya solo no conocer quién era la futura mayor superestrella de todo el mundo molesto ligeramente al pelirrojo, pero si a eso se le añadía que también le llamó mal por su nombre, le irritó más de lo que le gustaba reconocer. No pudo evitar pensar en la pájara esa de la marina, al asociar el hábito de confundir los nombres con la semioni. Pero, molestia, orgullo y egocentrismo aparte, le sorprendía que un cazarrecompensas no tuviera estudiado a sus posibles fuentes de ingresos, y aún más si formaban parte de la misma banda que la que se suponía que era su amiga. Pero no era tiempo de darle vueltas a asuntos innecesarios, lo que imperaba ahora era la razón por la que se había aproximado al hombre enmascarado.

Incrédulo, hasta el punto de interrumpir su frase anterior, Sohem preguntó, retóricamente, lo que le acababa de proponer el skypiean. Aunque el mensaje había sido claro, no estaba de más darle una pequeña reafirmación asintiéndole, de este modo, con la cabeza. En el breve tiempo en el que el enmascarado accedía o no a batirse en un combate con él, Garnet podía notar como el corazón le latía con fuerza y como sus pupilas se dilataban y contraían continuamente, sin perder de vista en ningún momento al humano de metro setenta. Ante la incertidumbre del devenir de aquel acontecimiento, no podía evitar estar nervioso, pues no tenía ni idea de como iba a salir tras aquella pelea. Y tras un silencio, que para el músico se hizo perpetuamente eterno, la respuesta por parte de Sohem se dio en un monosílabo, una respuesta que invitaba al pelirrojo a dar inicio a la batalla. De golpe, todo el remolino de sensaciones que tenía en su interior desaparecieron, quedando remanente tan sólo aquella emoción inicial de autosuperación, pues no había tiempo para vacilar. Y de manera inmediata tras escuchar la palabra del cazdor, haciendo caso a sus instintos más primarios, Garnet concentró todas sus fuerzas en las yemas de los dedos de sus pies y, con impulso efímero, se lanzó directo a por él.


Con un oponente de esa talla, no valía con ir a medias tintas, ni mucho menos. Ni siquiera valía dar el 100% de sus capacidades, sino que debía hacer acopio de todas sus fuerzas para tomar el ritmo de la pelea. La celeridad que le dotaba la extinta transformación al pirata era de por sí asombrosa, pero la agilidad de Yojimbo superaba con creces la suya y, contra la capacidad bélica de Sohem, no valió para nada. Era por ello que puso todo su ser, en cada músculo de sus piernas para recortar la distancia que los separaba en un parpadeo, para no dejarle opción a que reaccionara de ninguna manera. Del mismo modo, inclinó exageradamente hacia delante la mitad superior de su cuerpo - reduciendo su altura a aproximadamente un metro y medio -, para vencer de la mejor forma posible al rozamiento del aire, adoptando la postura más aerodinámica que su cuerpo podía soportar. Como mantuvo la postura defensiva de ambos brazos, ya que su cuerpo estaba echado hacia delante, dichas extremidades cubrían todo su cuerpo, salvo las piernas y la mitad superior de su cara, de un posible ataque frontal. En un abrir y cerrar de ojos, Garnet ya se encontraba a dos metros frente a Sohem, ladeando su tronco superior abruptamente hacia la izquierda, a la vez que alejaba su brazo derecho de la postura defensiva inicial para contraerlo en su respectivo flanco. Súbitamente y sin decrecer ni un ápice el ritmo, con un pisotón dado por su pie izquierdo, se impulsó otro metro más, quedando todo su felino cuerpo ligeramente a la misma altura que el costado derecho del enmascarado, mientras que su diestra quedaba a la misma que la del cuerpo de Sohem liberando, en esos mismos instantes, el puño que tenía cargado desde hace prácticamente unas décimas de segundo. Era una técnica que ideó tras su entrenamiento con Kenzo. Un entrenamiento en el que el mocoso, intentó desconcertar a Garnet propinándole una patada en sus partes nobles, pero sin éxito alguno dado al entrenamiento sadomasoquista que había recibido el skypiean por parte de Ikirami. Era un puñetazo que iba en contra del honor de la batalla, un golpe bajo, sucio y guarro que buscaba dejar aturdido a todo oponente que poseyera "colgantes reales". Un ataque con el cuál, el skypiean hundía su puño en las partes nobles - las tenryuballs, podrían llamarse - de Sohem con ferocidad y descaro.

Seguidamente y, tras aquella arremetida, usando su pierna derecha a modo de impulso - dando una patada en el aire hacia atrás - y con su izquierda de apoyo, Garnet giró en sentido horario, aprovechando la rotación y la inercia de su cuerpo para flanquear por su derecha al cazarrecompensas, quedando a un metro de él y a sus 17:00. El pelirrojo no lo recordaba de su combate contra Yojimbo, pero observando que Sohem sujetaba en todo su arma con su zurda, podría aventurar que su mano dominante era la izquierda, aunque tampoco descartaba que fuera ambidiestro. Aún así, aún era demasiado pronto para asumirlo, por lo que - estando el cazarrecompensas en todo su campo visual - optó por permanecer ojo avizor a cualquier movimiento corporal del cazador, adoptando la misma postura defensiva con la que comenzó el combate, con la diferencia de que flexionó aún más sus piernas - bajar aún más su centro de gravedad - y de bajar más la altura de sus brazos, con el fin de que sus puños no le dificultaran la visión lo más mínimo, quedando su cara al descubierto pero, en contraposición, estando su torso enteramente cubierto.

Contenido Oculto


Contenido Oculto


Contenido Oculto


INFO
[Imagen: Tb4Z3O3.png]
  Responder
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 8388 + 0 = 8388
Energia: 4538 - 853 = 3685
Espiritu: 1929 + 0 = 1929


Mensajes en este tema
RE: RE: [EVENTO FASE 2] El mismo infierno (IV) Manglar 40 - por Garnet D. Matlock - 08-03-2025, 01:55 PM

Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: 1 invitado(s)