RE: [EVENTO FASE 2] El mismo infierno (IV) Manglar 40
#8
Garnet, aunque pasaran años, lustros y décadas, jamás sería capaz de olvidar la primero impresión que se llevó de la que ahora era su capitana, Triana. Lejos de los cárteles y los wanteds suyos - que a muy buen recaudo se había estado guardando durante tanto tiempo -, su primer encontronazo con ella fue en la isla celestial, concretamente cuando ambos, tuvieron que competir en esa prueba de fuerza. Y es que era simplemente imposible eliminar de su memoria como, el pelo rubio de la mujer, danzaba con el viento mientras  desenvainaba sus katanas y tajaba en el objetivo correspondiente, con una brutalidad abrumadora. Sin saberlo aún, apartando el sentimiento de frustración que acecharía en el interior del músico, aquella sería la primera vez que Garnet empezaría a sentir una profunda admiración por Triana. Sentimiento que, con el devenir de los hechos, y la continua demostración de liderazgo, imponencia, aura y fuerza, iría en continuo crecimiento. Por supuesto, la lujuria y depravación seguía permaneciendo pero, ante todo - y al igual que con Yojimbo -, el pelirrojo seguiría ciegamente las decisiones de su líder y amiga, la dama de hierro. Quizás, bajo estos pensamientos fue que, inconscientemente y con su espalda contra la pared, el músico de los Alas Negras adoptó la misma postura que antaño hizo ella en su estúpida prueba. Reuniendo todo su valor y coraje, necesitaba además hacer acopio de todas sus fuerzas si es que quería igualar las de la mujer rubia. Ante la falta de movilidad que sentía, ante un oponente tan formidable como el que era Sohem, no le quedaba otra que hacer gala de su fuerza voluntad y de, quizás, mitigar su siguiente e inevitable ofensiva. 

Transformado ya en su forma híbrida y con su postura definida, fue cuando, el enmascarado, enunció una palabra que saltaron las alertas del pirata, tensando por completo los músculos de sus brazos, preparado para bloquear cualquier ataque que le echara encima el cazador. Se estaba aferrando - literalmente y más que nunca - a un clavo ardiendo y, para desgracia, Garnet sentía como cada vez más, sus manos se soltaban - metafóricamente - de ese clavo que aún le mantenía en la batalla. Cuando Sohem terminó de pronunciar el nombre de su técnica, una infernal oleada de calor, volvió a abofetear completamente al músico y es que, ¿cómo narices bloqueas algo intangible como el calor? Y es que añadido a esto, una explosión de aura, propiciada también por el propio Sohem, estalló directo a Garnet. Sentía como el miedo se apoderaba de su cuerpo, como su alma quería ser sometida a la mera y terrorífica presencia del hombre de la máscara. Aún con su cuerpo ardiendo y todo el terror que podía asolarle, Garnet hizo acopio de toda su valía para resistir el daño como bien podía, notando como su presencia se intentaba sobreponer ante la del humano. No pensaba caer aún. No quería que la batalla acabara aún. Pero, inevitablemente la pelea llegaba a su fin, ahí y ahora.

Con el sentir de cada célula de su piel calcinarse con las altas temperaturas que manejaba el cazarrecompensas, la perfecta combinación de ese calor infernal con la más pura y diabólica manifestación de su alma fueron más que suficientes para que, aún reuniendo Garnet todas sus agallas, éste se viera superado completamente por el dolor recibido a manos de Sohem.- No puedo... Más... Es demasiado... Si el menda se hubiera hecho con ese super haki... - Se quejaba profundamente de no haber seguido practicando el haki de armamento medio pues, si lo hubiera dominado, quizás con él hubiera sido capaz de bloquear sus calóricos azotes. Nuevamente, la transformación del pelirrojo cesó, mostrando otra vez su cuerpo desnudo al completo, relleno de múltiples quemaduras por cada rincón de su piel. Todo le volvía a dar vueltas, durante lo efímero que había sido el combate, no había parado de sentirse así. De esta forma y, de manera fugaz, otros dos golpes contundentes, con la temperatura del mismísimo sol, impactaban primero en su barbilla y, seguidamente, en lo más alto de su cabeza, haciendo que Garnet moviera su cabeza como si hubiera asentido - debido a las inercias de los golpes -.

La respiración del pirata se sentía terriblemente pesada, y el agotamiento y cansancio hacia mella en lo más profundo de su ser hasta el punto de empezar a entrecerrar los ojos. Cada músculo de su cuerpo se sentía magullado como si hubiera sido pisoteados por trescientas Sashas sin descanso. Prácticamente no podía moverse y a duras penas le quedaban las fuerzas necesarias para permanecer consciente durante no mucho tiempo. Fue en ese momento cuando, con el mismo tono autoritario, y con la expansión de su aura calando en el alma de Garnet, que Sohem volvió a ordenar que se vistiera. Dirigió su mirada hacia el enmascarado - con el que compartía altura al estar las piernas de Garnet algo flexionadas - y exhaló un suspiro ronco.- Lo siento, tronco... El menda no tiene nada para ponerse... - Dijo, agotado, llevando en ese entonces, su temblorosa diestra hacia el estuche de su instrumento, que colgaba aún de su hombro izquierdo.- Aunque puedo taparme con esto... ¿Es o no es? - Sugirió, con una sonrisa que rozaba la picardía y la incomodidad, a la par que llevaba la funda hacia delante, con el fin de ocultarle algo el gadgetgarnet a los ojos de Sohem. No podía dejar de pensar en lo infinitamente superado que se había visto durante todo el combate - si es que se podía llamar combate - y que, probablemente ahora, tal y como casi estuvo a punto de hacer con Yojimbo, ahora al pelirrojo le tocaría recibir el castigo divino que pondría fin a su vida. Ya no podría ver a Sasha convertirse en la más fuerte, ni ayudar a Triana a encontrar al pirata al que tanto le debía. No volvería a vivir aventuras junto a su hermano Tobías, ni escuchar algunas de las trepidantes anécdotas de Jolyne. Tampoco podría seguir entrenando a Kenzo hasta ser el sucesor de Yojimbo, de la misma manera que no vería al lunarian ser el rey de los piratas. Y, por supuesto, probablemente hasta ahí llegaba su sueño de ser la mayor superestrella del mundo entero, faltándole a su promesa a su difunto rival, Seandass, quién tendría que estar revolviéndose ahora mismo en su tumba mientras se colocaba su paquete.- Sorry, peña, no fui lo bastante fuerte pueje... -

- Tch, el menda ha perdido... No he podido hacer una mierda contra tu fuerza bruta... Pueje... - Comentó, mientras llevaba su mano izquierda a la cremallera de su estuche.- Deja al menda regalarte una canción... Por tu victoria... ¿Es o no es? - Empezó a deslizar la cremallera, con el fin de sacar a la preciosidad que el mismo Tobías creó por y para el músico, su fiel Sabertones. Una vez con la felina guitarra extraída - y sin quitarse la funda del medio, con el fin de seguir tapándole las gónadas del marrano skypiean -, se la colocó en posición - agarrando con su zurda el mástil y con su derecha el cuerpo de la guitarra - y comenzó a tocar la que podía ser la última pieza musical de Garnet.


Aún con el dolor que sufría Garnet con cada movimiento de sus fibras musculares, el pirata no cesó en seguir su última voluntad, haciendo lo que más amaba en el mundo. Y es que, si el pelirrojo vivía por y para la música, era coherente morir también junto a ella. Quizás, todo el esfuerzo que no pudo emplear durante el combate, lo imprimió en cada nota que salía al deslizar sus achicharrados dedos por las rígidas cuerdas del instrumento. En aquella pieza musical, quería plasmar tanto como pudiera toda la brutalidad que había sentido el músico durante el breve encontronazo con Sohem. Ya que no le había supuesto ningún esfuerzo, esperaba que al menos recordara a Garnet por el buen músico que era.

Una vez con la canción terminada, y sin variar su postura, el pelirrojo sentía que se podía ir en paz.- Nanai... Aún me queda algo... - Negó mentalmente sintiendo que, realmente, aún había algo que le hacía dudar en su interior, algo que necesitaba preguntar antes de caer inconsciente si es que quería irse con la conciencia tranquila.- Eh, Sohem, ¿qué es Sasha para ti? - Preguntó, sin miramientos ni tapujos, preparado para aguantar todo lo posible hasta saber la respuesta del cazador.

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[Imagen: Tb4Z3O3.png]
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RE: RE: [EVENTO FASE 2] El mismo infierno (IV) Manglar 40 - por Garnet D. Matlock - 12-03-2025, 08:48 PM

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