22-03-2025, 07:20 PM
Todo ocurrió en un abrir y cerrar de ojos. No me podía creer que hubiésemos conseguido tocar al Almirante. Me fastidiaba admitir que yo sola no habría sido capaz ni de rozarle. Todo se debía a nuestra superioridad numérica y coordinación improvisada que consistía en posicionarnos como mejor considerásemos y tratar de aprovechar cualquier mínima oportunidad. Había conseguido arrebatarle la espada al Almirante gracias al ataque del otro pirata. De esta forma, había logrado que tuviese que dispersarse sin su arma, aunque algo me decía que no le hacía falta. Además, ya habíamos podido comprobar de mi primera mano cómo era capaz de hacer salir volando nuestras armas, así que había sido un buen movimiento rápido para evitar que se rearmase, pero ahora mismo era una inutilidad empuñarla.
No me gustó un pelo ver cómo el Almirante desapareció acompañado de una brisa que parecía perturbadoramente tranquila. No me pensaba quedar quieta a ver que estaba tramando. Tenía al pirata justo delante de mí, así que le tendí la mano con la espada de nuestro enemigo para que fuese él quien se encargase de ella. No iba a servir de nada. Tampoco quedarse mirando a la nada y esperando el siguiente ataque. No íbamos a ser capaces de hacer demasiado contra alguien que dominaba de aquella forma algo tan intangible como el aire, así que lo único que podía hacer útil por el momento era curar a Kisuke.
Tras tenderle la espada al pirata para que la cogiera, corrí hacia Kisuke mientras metía la mano libre en uno de mis botiquines, el más grande de ellos, para sacar un spray hemostático. Kisuke estaba intentando, de forma algo torpe aunque más o menos efectiva, aplicarse sus propias curas. Me resultaría imposible cortarle la hemorragia en tan poco tiempo, pero por el momento podía intentar hacerle algún apaño. Si la situación se complicaba y se volvía extremadamente grave, algo bastante probable, ya intentaría tomar medidas si era posible. Al estar frente a él, sin preguntarle ni decirle nada, le rocié con el spray en la herida del esternón, tiré el bote al suelo y volví a meter la mano en el botiquín para sacar una gasa grande adherente. Retiré con la boca de un rápido movimiento el papel que cubría la parte adherente y se la pegué con fuerza en la herida. En seguida se tiñó de rojo, pero esperaba que la combinación del spray y la gasa aliviasen un poco su dolor y retrasasen un poco el sangrado. Tras esto, me quedé al lado de Kisuke, a tan solo un metro, prestando atención a nuestro alrededor. No era muy optimista, pero al menos intentaría cubrirle.
No me gustó un pelo ver cómo el Almirante desapareció acompañado de una brisa que parecía perturbadoramente tranquila. No me pensaba quedar quieta a ver que estaba tramando. Tenía al pirata justo delante de mí, así que le tendí la mano con la espada de nuestro enemigo para que fuese él quien se encargase de ella. No iba a servir de nada. Tampoco quedarse mirando a la nada y esperando el siguiente ataque. No íbamos a ser capaces de hacer demasiado contra alguien que dominaba de aquella forma algo tan intangible como el aire, así que lo único que podía hacer útil por el momento era curar a Kisuke.
Tras tenderle la espada al pirata para que la cogiera, corrí hacia Kisuke mientras metía la mano libre en uno de mis botiquines, el más grande de ellos, para sacar un spray hemostático. Kisuke estaba intentando, de forma algo torpe aunque más o menos efectiva, aplicarse sus propias curas. Me resultaría imposible cortarle la hemorragia en tan poco tiempo, pero por el momento podía intentar hacerle algún apaño. Si la situación se complicaba y se volvía extremadamente grave, algo bastante probable, ya intentaría tomar medidas si era posible. Al estar frente a él, sin preguntarle ni decirle nada, le rocié con el spray en la herida del esternón, tiré el bote al suelo y volví a meter la mano en el botiquín para sacar una gasa grande adherente. Retiré con la boca de un rápido movimiento el papel que cubría la parte adherente y se la pegué con fuerza en la herida. En seguida se tiñó de rojo, pero esperaba que la combinación del spray y la gasa aliviasen un poco su dolor y retrasasen un poco el sangrado. Tras esto, me quedé al lado de Kisuke, a tan solo un metro, prestando atención a nuestro alrededor. No era muy optimista, pero al menos intentaría cubrirle.
Resumen
Bélico
![[Imagen: 8Rsjucn.png]](https://imgur.com/8Rsjucn.png)
