Tengo la voluntad de levantarme. La voluntad de luchar hasta el final. De seguir. Todas las cartas están jugadas, y nada ha servido hasta el momento. Pero no puedo rendirme. No puede faltar a mi orgullo ni al Gobierno que a todos nos protege. Si tengo que utilizar tretas o artimañas las usaré. Si he de llevar mi cuerpo al límite, lo llevaré. No puedo dejar que este criminal, este pirata que ha hablado mal de los dioses siga libre un día más.
Entonces, un silbido.
Un vento áureo
Me levanto asustado. El dolor ha desaparecido. -¿Que cojones?- me preguntó, aún arrodillado, mientras palpo mi cuerpo buscando las heridas del combate. Ya no están. Ya no hay dolor. Asustado, miro a un lado y a otro. No estoy en un campo de batalla. Estoy en un infinito blanco, sin nada a lo que mi vista pueda alcanzar. -¿Dónde narices estoy?- me levanto definitivamente, buscando, sin éxito. No hay olores en el viento, ni un rastro que seguir. Nada. Solo vacío. Infinito blanco.
Con miedo, empiezo a correr. No logro cansarme. No solo había desaparecido mi fatiga del día, sino que ahora soy incapaz de sentir el cansancio. Pero no me doy cuenta. Solo sigo corriendo, buscando una respuesta. El tiempo pasa, y la duda pasa a la preocupación. Y la preocupación a la desesperación. Abandonado a mi suerte en aquel lugar, me derrumbo. Tal vez el físico no falle. Pero si la mente. Es entonces cuando, al borde del colapso , hoy una voz. -Tranquilo joven. Ya estás a salvo.-
La voz viene de mi espalda. Transmite serenidad, paz. Aceptación. Me giro rápido y sorprendido. Tras de mi se alza un Marine orgulloso. Sus ropas, azules, ondean en el viento. Su pelo, anaranjado, con una melena bastante larga para ser de un humano vulgar. En su cinturón, un revólver. Y en su rostro, cubriendo sus ojos, unas gafas de sol increíbles. Me levanto fugaz y me pongo en posición de guardia, aunque motivado por la incredulidad de la situación y no por temor, ya que porta el mismo emblema que yo en las vestiduras. -Puedes descansar, no corres peligro aquí.-
Me sorprendo por su reacción, pero confío. Bajo la guardia y pregunto entonces, más calmado. -Disculpa... ¿Y tú quién eres? ¿Y donde narices estamos? ¿Esto es cosa tuya? Yo estoy en mitad de un duel...- -Calmate James, has perdido. Se acabó.-
Las palabras de ese sujeto se clavan en mi como cuchillos. Pero entonces lo recuerdo. El silbido. La bala entrando por ni costado. Mi vida escapándose por mis dedos... -Pe... Pero... Yo estaba destinado a la grandeza... Yo debía servir al Gobierno Mundial. Luchar al lado de Joe...-
Mis palabras se entrecortan con una temblorosa voz, víctima de la aceptación de que no vería un día más. Los ojos, empiezan a ponerse vidriosos, entendiendo que ya nunca volveré a ver a mis padre. Que los Dioses a los que deseaba cumplir, jamás sabrán de mí existencia. De que el mundo seguiría siendo oscuro y nada podría cambiarlo. -Te equivocas, ingenuo. Vas a seguir sirviendo. Y vas a luchar a su lado.- dijo el sujeto, sonriendo, mientras se ajusta las gafas. Al mismo tiempo, yo ajusto mi gorra. Era como si ese movimiento estuviera programado a la vez. Entonces, prosiguió. - Tu voluntad pelea junto a la de Joe. Pelea junto a la de Karl. Pelean junto a aquellos que dan su vida por defender la justicia en la división que un día fundé con mi amigo... Mi hermano.-
Sus palabras resonaban en orgullo. Un símbolo. Por fin entendí a Joe. Por fin entendí el espíritu de familia del que hablaban. Que ingenuo había sido... Y allí, a lo lejos, vi algo que no entendía. Una sombra. Una figura de algo vivo que no lograba discernir. Me inquietó. Y no dudé en preguntar. -Ey, pelirrojo... ¿Qué es aquello?- señalé. -Soy peli-naranja, no me ofendas.- dijo con firmeza. Entonces se giró. Y al verlo, lo vi sonreír. -Aquello es lo que nos espera, muchacho. Es aquello en lo que nos vamos a convertir... Es nuestra Voluntad Heredada...-
Mi cuerpo está inerte. Frío en el suelo. La sangre se derrama por el costado. Inmóvil, un último suspiro se aleja, llevándose mi espíritu. Mi alma asciende a los cielos, y en un último recorrido, en la ascensión, los puedo ver. Veo la gloria de la Marina sobre el crimen. Veo esperanza. Veo que ese mundo negro, que un día juré destruir, llegará pronto a su final, a manos de aquellos que luchan por la justicia.
Por fin puedo descansar... Ha sido breve, pero al fin puedo alcanzar el cielo y estar al lado de los dioses.
Off
Aunque mi Off anterior ha envejecido mal xD agradezco este inmenso bélico y le doy mi total enhorabuena a Korg. Ha peleado muy por encima de mis capacidades y me ha derrotado justamente. Fuerza y suerte en el nuevo mundo, y viva los Mushoku (que los fundé yo con Ashura jeje xD)
Para mis marines. Volví tras el baneo deseando luchar a vuestro lado. No ha podido ser... Me duele, porque este proyecto me llena de orgullo y no lo dejo ni con agua caliente xD. Ojalá las mareas nos junten pronto de nuevo. Viva la División de Marines (que también fundé junto a Joe xD)
A la Administración y Moderación. Pues nada, uno más al cajón xD Me duele y en caliente me jode que te cagas. Pero bueno. Todavía tenéis Arevhi para rato y voy cargado de ideas para seguir disfrutando de este maravilloso proyecto. Un besazo y nos vemos en Creación de Personajes <3