24-03-2025, 07:51 PM
Las estrellas anunciaron la llegada de la noche, lentamente todo se iba apagando y la tienda cerraba los últimos detalles antes de dejarle marchar. Tras un día bastante ajetreado, entre criminales y estafadores, la tienda había logrado recaudar una buena cantidad de dinero gracias a algunos clientes que habían llegado con intenciones verdaderamente honestas. Berry por su parte se había comportado, sentada en su lugar y actuando solo cuando era necesario, su conocimiento como especialista en ciertos objetos de navegación había salvado algunos tratos importantes y el viejo consideraba que la zorra era mucho mejor que tener a Chum aunque este último acusaba al anciano de querer pasar más tiempo viendo el cuerpo de Berry sin tener que hacer mucho más. Se podría decir que la actuación como seguridad había convencido a los hombres, quienes le brindaron el pescado prometido y algunas bolsas de arroz para que pudiese acompañar con carbohidratos su entrenamiento, la zorra les agradeció con una sonrisa mientras se despedía, desconociendo si al otro día llegaría a recordarles su mente siempre olvidaba rostros o temas muy largos pero estos tres ya formaban parte de cierta rutina. O se cruzaban en el bosque, o le buscaban, la presencia de la mink no había pasado desapercibida para la isla ni mucho menos para alguien como Rick quien siempre aprovechaba los eventos inusuales para fortalecer su estatus. El campamento le recibió tal cual lo había dejado, comenzó a cocinar la carne mientras juntaba agua para hervir, los diferentes aromas comenzaban a aflorar de la improvisada olla siendo este un momento de extremo disfrute donde la zorra se permitía mirar las estrellas para recordar el hogar.
Zou era un lugar diferente, incluso en la naturaleza no se sentía igual como esa isla, extrañaba el leve mecimiento de la tierra en las noches y los sonidos provenientes del mar. Las lluvias en forma de oleaje que le permitían una diversión sin igual, las noches en una isla como aquella podían volverse aburridas, por suerte la energética mink aprovechaba esos instantes para proyectarse mentalmente. Pensando diferentes movimientos y repitiendo los combates de su vida, cada mordisco que le daba al guiso era un golpe que había dado. ¿Podría haberlo dado mejor? ¿Pudo haber sido más fuerte? Claro que ahora podía, ciertamente había mejores maneras de encarar esos combates, sus enemigos podían volver a por ella y buscar un combate mucho más igualado. Suspiró, le costaba recordar los rostros y los nombres, solo eran sombras pero cada una tenía una técnica. La sombra más grande, era ella misma, le gustaba imaginar una rival tan complicada como ella, una de donde no pudiera evadir ni encontrar salida más que combatiendo. Se recostó frente a la fogata tras terminar su comida, mirando las rocas y pensando en dos figuras sobre las mismas, una era ella de hace unos meses y otra una versión mucho más poderosa, el objetivo era alcanzarla en un tiempo. El tiempo para ella era inminente, ya que no le gustaba quedarse relegada, faltaba poco y su cuerpo podía sentirlo, dentro de poco algo cambiaría para siempre y aquellos guerreros que admiraba de pequeña serían sus iguales.
— Mañana entrenaré, debo volverme mucho más poderosa, si quiero convertirme verdaderamente en la bestia dominante de este y cualquier bosque... allá afuera hay otros Minks que han entrenado y mi meta es que mis patadas sean incluso más potentes que su mejor golpe... — reflexionó con la ambición brillando en sus ojos. Era cuestión de tiempo, cada segundo que pasaba entrenando y descansando era un paso más para alcanzar sus metas, sonrió estirando su cuerpo y usando la piel de alguna bestia para cubrirse y descansar. El sueño comenzó a llegar a ella, su cuerpo se relajó, una lluvia de colores descendió junto con sus párpados, siendo que cuando menos lo esperaba comenzó a roncar luchando quizás contra alguna bestia de ensueño.
Zou era un lugar diferente, incluso en la naturaleza no se sentía igual como esa isla, extrañaba el leve mecimiento de la tierra en las noches y los sonidos provenientes del mar. Las lluvias en forma de oleaje que le permitían una diversión sin igual, las noches en una isla como aquella podían volverse aburridas, por suerte la energética mink aprovechaba esos instantes para proyectarse mentalmente. Pensando diferentes movimientos y repitiendo los combates de su vida, cada mordisco que le daba al guiso era un golpe que había dado. ¿Podría haberlo dado mejor? ¿Pudo haber sido más fuerte? Claro que ahora podía, ciertamente había mejores maneras de encarar esos combates, sus enemigos podían volver a por ella y buscar un combate mucho más igualado. Suspiró, le costaba recordar los rostros y los nombres, solo eran sombras pero cada una tenía una técnica. La sombra más grande, era ella misma, le gustaba imaginar una rival tan complicada como ella, una de donde no pudiera evadir ni encontrar salida más que combatiendo. Se recostó frente a la fogata tras terminar su comida, mirando las rocas y pensando en dos figuras sobre las mismas, una era ella de hace unos meses y otra una versión mucho más poderosa, el objetivo era alcanzarla en un tiempo. El tiempo para ella era inminente, ya que no le gustaba quedarse relegada, faltaba poco y su cuerpo podía sentirlo, dentro de poco algo cambiaría para siempre y aquellos guerreros que admiraba de pequeña serían sus iguales.
— Mañana entrenaré, debo volverme mucho más poderosa, si quiero convertirme verdaderamente en la bestia dominante de este y cualquier bosque... allá afuera hay otros Minks que han entrenado y mi meta es que mis patadas sean incluso más potentes que su mejor golpe... — reflexionó con la ambición brillando en sus ojos. Era cuestión de tiempo, cada segundo que pasaba entrenando y descansando era un paso más para alcanzar sus metas, sonrió estirando su cuerpo y usando la piel de alguna bestia para cubrirse y descansar. El sueño comenzó a llegar a ella, su cuerpo se relajó, una lluvia de colores descendió junto con sus párpados, siendo que cuando menos lo esperaba comenzó a roncar luchando quizás contra alguna bestia de ensueño.
