[EVENTO FASE 2] El mismo infierno (V) - Saint Fermin
#4
[personajeinvalido=1605]

Después de activar el electro para buscar a mis amigos con toda la presteza posible y cargar con Shoto para que también él encontrase a su gente, como los llamaba él. Iba en sprint todo el rato, no podía permitirme ir a menos de la velocidad máxima que mis piernas fueran capaces de ir, no sabía qué, quién o cómo, pero algo estaba pasando, algo muy malo, y era imperativo que se encontrase cuanto antes con sus camaradas para salir de la isla que tenía pinta de ir a convertirse dentro de poco en un campo de batalla que sin duda pasaría a la historia, para bien o para mal. Tratando de encontrar el camino de vuelta encontré algo que me interesaba, — ¡Mi oinkimono! — exclamé con fuerza, virando la trayectoria de mi carrera para atraparlo, estaba cubriendo parcialmente un establecimiento, con el vistazo rápido que le eché pareció ser de música, pero no era algo que mereciera mi atención en ese momento, bajé de mi hombro a Shoto con rapidez y lo dejé en el suelo, — Dame un segundo, me lo pongo y seguimos buscando a nuestros amigos, oink. — y dicho y hecho, me puse mi kimono todo lo rápido que mi gordo cuerpo me permitió y una vez hecho, sin siquiera anudar el cinturón alrededor de mi cintura, volví a tomar a Shoto en el hombro y retomé mi camino, si mi kimono estaba tirado como estaba debía seguir en la dirección opuesta a la que había arrastrado mi ropa, tal vez se me estaba pegando la inteligencia de Shoto o tal vez la adrenalina del momento había hecho que mi mente trabajase con más eficiencia, tal vez un poco de ambas, o tal vez el motivo era otro completamente diferente.

Shoto recibió una llamada a su den den mushi y me avisó para que lo dejase en el suelo, él ya sabía dónde tenía que ir, así que me devolvió mi den den mushi, lo guardé y me despedí de él deseándole suerte, y de lo hice de corazón, esperaba que tuviera suerte encontrando a sus compañeros y huyendo del lugar. Tan pronto como nos dimos las mutuas despedidas volví a correr como alma que lleva al diablo. Y al poco me encontré de frente con Kisuke y Panda, que parecían haberse encontrado por casualidad, — ¡Amigos! — exclamé mientras me acercaba, desactivando el electro, pues no había prisa si iba con ellos, — ¿Estás bien Kisuke? Esa herida parece grave… Cuando estemos en el barco Zorak y yo te echaremos un ojo, ahora centrémonos en volver, ¿Si? — fui a tomarlo en mi mano para que no tuviera que andar y pudiera reposar en mi mano, pero recordé que al tocarlo se convertía en ese polvo negruzco, no merecía la pena ni intentarlo. Tras un rato andando hacia el barco llegamos al manglar 0, un poco raro pues no era de donde habíamos salido hacía un tiempo, antes de nuestro encuentro con el robot azul y el viento mágico, ¿Lo habría movido Zorak?, pero nos venía bien que estuviera ahí, pues unos señores estaban haciendo una increíble rebaja para recubrir nuestro barco, parecía algo bueno, pero a juzgar por la reacción de mis compañeros no era tan bueno. No es oro todo lo que reluce.

Nos juntamos frente al barco, sin llegar a subir, y allí Panda nos pidió los ahorros, aunque no esperó a que se los diéramos, los cogió directamente, — Todo lo que tengo es lo que he ido cogiendo de la gente que al verme se iba corriendo de la isla en la que crecí, igual que mi den den mushi, oink. — añadí, para que Max conociera el origen de mi dinero, no era mucho, algo menos que Kisuke, y sumado al millón que tenía el mink quedaba todo en 2.765.800, una cifra nada despreciable, pero insuficiente. Empezaba a agobiarme la situación, pero Panda se plantó contra la adversidad, erigiéndose como un pilar de fulgurante esperanza en la oscuridad del momento, diciendo que tenía un plan, uno que tal vez no nos gustaba, pero situaciones desesperadas requieren medidas desesperadas. Nos repartimos las tareas, mi parte fue la más sencilla, debía quedarme en el barco custodiando tanto la embarcación como el dinero, Kisuke iría al este, al barco de los Alas Negras, para buscar su ayuda, eran antiguos conocidos de Max que nos ayudarían, pero sin duda la tarea más dura recaía en los robustos hombros del mink blanco y negro, iba a ir al oeste, a negociar con ellos, — Suerte con esto, intentaré hablar con los de la oferta para que bajen un poco el precio, no tengo mucha labia, pero espero que sirva de algo, al menos ganaré tiempo. Suerte con todo, camaradas. — mi voz era pesada, me preocupaba Panda, pero tenía plena confianza en él, cuando nos separamos yo fui a hablar con el equipo de los astilleros, con todo el dinero en la mano, metido en una bolsa. — ¡Hola! Verán, mi barco, bueno, no es mío, es de todos mis camaradas, pero bueno, es ese de ahí. — señalé el Saint Fermín para los trabajadores, estaba nervioso, y se notaba, mi nariz no paraba de interrumpirme con sonoros ronquidos, — Nos gustaría tomar esa oferta de 5 millones, el problema es que aún no tenemos todo el dinero, ¿Os puedo dar la mitad ahora para que empecéis y luego pagar el resto? Mis amigos han ido a por más dinero, así que os vamos a pagar, eh, no vamos a irnos. — dejé la bolsa delante de uno de ellos, el que más adelantado estaba del grupo, pensé que sería mejor eso que seguir hablando, definitivamente no era lo mío.

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RE: [EVENTO FASE 2] El mismo infierno (V) - Saint Fermin - por Comilón McBacon - 12-04-2025, 06:35 PM

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