24-04-2025, 10:42 AM
(Última modificación: 24-04-2025, 12:27 PM por Garnet D. Matlock.
Razón: Se me olvidó incluir el codigo del haki!
)
Garnet, viendo que el peor parado era tanto él como su compitruena, hacía que se alegrara y mirara con orgullo a todos sus amigos. A pesar de los contratiempos que habían tenido, habían demostrado sobreponerse frente a la adversidad y salir prácticamente ilesos de la situación que habrían podido experimentar, fuera cual fuera. No podía evitar pensar los estragos que podrían haber causado si hubieran seguido permaneciendo unidos y hubieran ido directos a la casa de subastas tal y como planearon en un inicio. Era una lástima no poder liberar a los esclavos tal y como habían hecho con Emerald, pero la situación no estaba como para quedarse en la isla mucho tiempo. No sólo contaban con un almirante presencialmente, sino también, según las palabras de Tobías, con un Emperador del Mar. Recordaba vagamente ese término de haber leído algún periódico en el pasado y, aunque no sabía con certeza como de fuertes eran, si la explosión que le había despertado fue causado por él, debía ser fuerte y poderoso de narices.
Estando ya próximo al Solar Karma, fue que se encontraron con unos tipejos de los más peculiares y, aunque a primera instancia no tenía noción de quiénes eran. Sin embargo, al ver a Sasha regatear con ellos, pudo escuchar algo sobre el barco y sobre la isla Gyojin, por lo que quizás no eran mendigos y era gente necesaria para poder salir de allí. Fuera cual fuera el caso, confiaba plenamente en las capacidades comerciales de la semioni por lo que, teniendo en mente el bienestar de sus coleguis, centró toda su concentración en ir pensando alguna clase de menú especial para los Alas Negras. Sin embargo, nuevamente, la voz de Sasha le sacó de su ensoñación.- ¿Huh? - Dijo, como acto reflejo, mirando primero hacia la adolescente y luego hacia el cofre donde estaban depositando el dinero.- Ah coño, sí, yo soltaría algo de money, pero el menda se huele que no le queda una mierda pueje... - Confesó, empezando a rebuscar en su zurrón para encontrarse - colocándoselo frente a él -, solamente 11.500 berries.- Pues lo que decía... - Suspiró, volviendo a dejarlo colgado en su espalda. Quería creer que con el dinero que habían puesto Kenzo, Sasha y Tobías tendrían suficiente. Mientras tanto, Triana insistía a la semioni que consiguiera el mejor precio posible y que el resto fuera preparando el barco, a la vez que se ofrecía a curar a quien lo necesitara. Ser curado y tratado por Triana siempre era una tentación, pero ahora mismo había cosas más importante que ser un pervertido.
Seguidamente, el trabajador declaró tanto aceptar la oferta de la timonel como no haber dinero suficiente, quedando algo más de millón y medio de berries.- Jodienda máxima... - Se quejó, mirando seguidamente hacia su capitana y a Jolyne que, junto a Garnet, eran los únicos que no habían puesto nada.- ¡Triana! ¡Jolyne! ¿Os queda panoja? El menda está más pelado que el culo de un mono, ¿es o no es? - Preguntó para, seguidamente, poner rumbo a la cubierta del barco.- Yo me encuentro algo mejor, así que iré preparándoos la comida... - Afirmó, pasando a mirar a Triana y guiñarle el ojo derecho.- La cura puede esperar pueje pueje. - Dijo con la lengua fuera y con un tono y mirada llenos de marranería que, abruptamente cambió por uno más serio, al ver como un hombre bastante guapo, mazado, moreno y algo malherido que tenía pinta de ser un vagabundo se acercaba a la capitana poniéndose alerta ante cualquier comportamiento raro por su parte, activando su haki de observación hasta 20 metros de radio.- Hmmm, no parece querer bronca... - Pensó.
El espontáneo le llamó por su nombre, por lo que parecía conocerla - aunque no era complicado teniendo una recompensa por su cabeza - pero, lo que de verdad llamó la atención de Garnet fue que mencionó el nombre de Panda.- ¿Panda? ¿Será nuestro Panda? ¿Será ese mismo Panda? - Se preguntaba, aproximándose cada vez más hacia el hombretón, mientras Sasha le preguntaba por su identidad, por la del Panda y se presentaba. Quedando a un metro aproximadamente del hombre se detuvo.- ¡Eso eso! El menda es Garnet Matlock, encantronio, ¿ese Panda es nuestro Panda? - Preguntó, no siendo demasiado claro y pasando a señalarse a sí mismo con su pulgar derecho.- ¡Si es así es como mi hermano! - Exclamó con orgullo, agarrando con su diestra el pliegue de la derecha de su abrigo - o mejor dicho, con el que se había despertado -, y con su zurda el de la izquierda para, acto seguido y con gran velocidad, quitárselo de sopetón, mostrando su completa desnudez pues ya ni siquiera un tanga tapaba su cuerpo.- Hasta le di un pelo de mis huevos cuando el me dio uno de su brazo, ¿es o no es? - Explicó, en el momento que un escalofrío inundó su cuerpo debido al constante frío que hacia allí, no pudiendo evitar estornudar.- Ga... Ga... ¡GARNET! - Estornudó, sonándose los mocos y volviendo a ponerse el abrigo, al igual que retomaba su camino hacia la cubierta del barco.- Bueh, me voy para el barco, que me voy a morir de frío, dale una nalgada a Panda de mi parte. - Se despidió para, acto seguido y de un salto, subir a la barandilla del Solar Karma.
En primer lugar, fue directo a su camarote pues, aunque su cuerpo esculpido por los dioses necesitaba ser exhibido, tampoco era plan de llevar la churra al aire.- Necesito un tanga... - Musitaba, mientras rebuscaba en su colección de ropa interior una que diera el juego, dando con un tango de color azul marino con unos estampados de burbujas de color celeste.- ¡Locura mortal! - Exclamó, poniéndoselo y guardando en su lugar el abrigo. Aún no tenía claro si había sido Sohem el que se lo había dado pero, de ser así, quizás no era tan mal tipo como pintaba Triana y Yojimbo. Quién sabe, pero sentía que ahora tenía la necesidad de devolvérselo.- Bueh, vamos a ver que preparamos para le peñuqui tostada. - Se dijo a sí mismo y se dirigió hacia la cocina o bueno, el intento de cocina. Si bien tenía lo necesario para cocinar, también es cierto que los recursos de los que disponía eran algo limitados. Sí, sin lugar a dudas, en un futuro necesitarían mejorarla para que pudiera hacer platos más elaborados y deliciosos a sus coleguis.- Hmm y que cocina el menda para cada uno, el de Sasha lo sé pero, ¿y el resto?... - Se paró a reflexionar, en mitad de la habitación hasta que dio con una buena opción.- ¡Eso es! - Chasqueó los dedos de su mano derecha, y se puso su delantal. Cuando salieran de Sabaody, todos iban a tener una comida de lujo reponedora, ¿era o no era?
Estando ya próximo al Solar Karma, fue que se encontraron con unos tipejos de los más peculiares y, aunque a primera instancia no tenía noción de quiénes eran. Sin embargo, al ver a Sasha regatear con ellos, pudo escuchar algo sobre el barco y sobre la isla Gyojin, por lo que quizás no eran mendigos y era gente necesaria para poder salir de allí. Fuera cual fuera el caso, confiaba plenamente en las capacidades comerciales de la semioni por lo que, teniendo en mente el bienestar de sus coleguis, centró toda su concentración en ir pensando alguna clase de menú especial para los Alas Negras. Sin embargo, nuevamente, la voz de Sasha le sacó de su ensoñación.- ¿Huh? - Dijo, como acto reflejo, mirando primero hacia la adolescente y luego hacia el cofre donde estaban depositando el dinero.- Ah coño, sí, yo soltaría algo de money, pero el menda se huele que no le queda una mierda pueje... - Confesó, empezando a rebuscar en su zurrón para encontrarse - colocándoselo frente a él -, solamente 11.500 berries.- Pues lo que decía... - Suspiró, volviendo a dejarlo colgado en su espalda. Quería creer que con el dinero que habían puesto Kenzo, Sasha y Tobías tendrían suficiente. Mientras tanto, Triana insistía a la semioni que consiguiera el mejor precio posible y que el resto fuera preparando el barco, a la vez que se ofrecía a curar a quien lo necesitara. Ser curado y tratado por Triana siempre era una tentación, pero ahora mismo había cosas más importante que ser un pervertido.
Seguidamente, el trabajador declaró tanto aceptar la oferta de la timonel como no haber dinero suficiente, quedando algo más de millón y medio de berries.- Jodienda máxima... - Se quejó, mirando seguidamente hacia su capitana y a Jolyne que, junto a Garnet, eran los únicos que no habían puesto nada.- ¡Triana! ¡Jolyne! ¿Os queda panoja? El menda está más pelado que el culo de un mono, ¿es o no es? - Preguntó para, seguidamente, poner rumbo a la cubierta del barco.- Yo me encuentro algo mejor, así que iré preparándoos la comida... - Afirmó, pasando a mirar a Triana y guiñarle el ojo derecho.- La cura puede esperar pueje pueje. - Dijo con la lengua fuera y con un tono y mirada llenos de marranería que, abruptamente cambió por uno más serio, al ver como un hombre bastante guapo, mazado, moreno y algo malherido que tenía pinta de ser un vagabundo se acercaba a la capitana poniéndose alerta ante cualquier comportamiento raro por su parte, activando su haki de observación hasta 20 metros de radio.- Hmmm, no parece querer bronca... - Pensó.
El espontáneo le llamó por su nombre, por lo que parecía conocerla - aunque no era complicado teniendo una recompensa por su cabeza - pero, lo que de verdad llamó la atención de Garnet fue que mencionó el nombre de Panda.- ¿Panda? ¿Será nuestro Panda? ¿Será ese mismo Panda? - Se preguntaba, aproximándose cada vez más hacia el hombretón, mientras Sasha le preguntaba por su identidad, por la del Panda y se presentaba. Quedando a un metro aproximadamente del hombre se detuvo.- ¡Eso eso! El menda es Garnet Matlock, encantronio, ¿ese Panda es nuestro Panda? - Preguntó, no siendo demasiado claro y pasando a señalarse a sí mismo con su pulgar derecho.- ¡Si es así es como mi hermano! - Exclamó con orgullo, agarrando con su diestra el pliegue de la derecha de su abrigo - o mejor dicho, con el que se había despertado -, y con su zurda el de la izquierda para, acto seguido y con gran velocidad, quitárselo de sopetón, mostrando su completa desnudez pues ya ni siquiera un tanga tapaba su cuerpo.- Hasta le di un pelo de mis huevos cuando el me dio uno de su brazo, ¿es o no es? - Explicó, en el momento que un escalofrío inundó su cuerpo debido al constante frío que hacia allí, no pudiendo evitar estornudar.- Ga... Ga... ¡GARNET! - Estornudó, sonándose los mocos y volviendo a ponerse el abrigo, al igual que retomaba su camino hacia la cubierta del barco.- Bueh, me voy para el barco, que me voy a morir de frío, dale una nalgada a Panda de mi parte. - Se despidió para, acto seguido y de un salto, subir a la barandilla del Solar Karma.
En primer lugar, fue directo a su camarote pues, aunque su cuerpo esculpido por los dioses necesitaba ser exhibido, tampoco era plan de llevar la churra al aire.- Necesito un tanga... - Musitaba, mientras rebuscaba en su colección de ropa interior una que diera el juego, dando con un tango de color azul marino con unos estampados de burbujas de color celeste.- ¡Locura mortal! - Exclamó, poniéndoselo y guardando en su lugar el abrigo. Aún no tenía claro si había sido Sohem el que se lo había dado pero, de ser así, quizás no era tan mal tipo como pintaba Triana y Yojimbo. Quién sabe, pero sentía que ahora tenía la necesidad de devolvérselo.- Bueh, vamos a ver que preparamos para le peñuqui tostada. - Se dijo a sí mismo y se dirigió hacia la cocina o bueno, el intento de cocina. Si bien tenía lo necesario para cocinar, también es cierto que los recursos de los que disponía eran algo limitados. Sí, sin lugar a dudas, en un futuro necesitarían mejorarla para que pudiera hacer platos más elaborados y deliciosos a sus coleguis.- Hmm y que cocina el menda para cada uno, el de Sasha lo sé pero, ¿y el resto?... - Se paró a reflexionar, en mitad de la habitación hasta que dio con una buena opción.- ¡Eso es! - Chasqueó los dedos de su mano derecha, y se puso su delantal. Cuando salieran de Sabaody, todos iban a tener una comida de lujo reponedora, ¿era o no era?
INFO
![[Imagen: Tb4Z3O3.png]](https://imgur.com/Tb4Z3O3.png)
