09-05-2025, 09:56 PM
— Tensa bien, tete, tienes que meterle fuego ahí al pecho, si no, no crece — dije al soldado raso mientras el pobre intentaba levantar con grandes esfuerzos la barra con seiscientos veintisiete kilos. — Al final, si quieres estar tó jarto como yo, te tienes que machacar en el gym, bro. — rematé apoyando el antebrazo y haciendo que la barra cayera súbitamente sobre su pecho, haciendo que el soldado desfalleciera. — Bua tete, no vales pa ná. Con esta movida caliento yo. Tengo un PR que se te va la flapa. En fin… — dije mientras me movía del gimnasio en dirección a cubierta. Era la hora de que estos músculos hicieran su trabajo. Había calentado hace rato, pero el manguito rotador me tenía roto, menos mal que esta genética prodigiosa me permitía dar el cien por mil por ciento, porque ya sabes, no pain, no gain, bro.
En cubierta, el brother Tucrow estaba comenzando a rapear y, cuando Edra comenzó a darle el ritmo, me vine arribísima tete. Comencé a posar haciendo un doble bíceps de frente, luego de lao’ y al final un most muscular, que siempre queda guapo pa’ la foto. — Cuidado bro, si te mueves mucho bailando, catabolizas. Ya sabes, piensa en los gains. — dije a mi gran bro el Almirante, que se movía mucho y me preocupaba su ganancia muscular, pues, aunque era poderoso, podía serlo más si hiciera unas pesas. — Hay que meterle frecuencia dos al brazo, bro. El bíceps no se pide, se impone. — finalicé girando cuando el Almirante apuntó con su vista hacia el norte, señalando el camino, y posando con una expansión dorsal. — Estoy pumpeadísimo tete, ganando. — pensé para mí mismo, consciente de mi poderío físico.
Los voy a poner a tirar banca, a los muy flacos.
En cubierta, el brother Tucrow estaba comenzando a rapear y, cuando Edra comenzó a darle el ritmo, me vine arribísima tete. Comencé a posar haciendo un doble bíceps de frente, luego de lao’ y al final un most muscular, que siempre queda guapo pa’ la foto. — Cuidado bro, si te mueves mucho bailando, catabolizas. Ya sabes, piensa en los gains. — dije a mi gran bro el Almirante, que se movía mucho y me preocupaba su ganancia muscular, pues, aunque era poderoso, podía serlo más si hiciera unas pesas. — Hay que meterle frecuencia dos al brazo, bro. El bíceps no se pide, se impone. — finalicé girando cuando el Almirante apuntó con su vista hacia el norte, señalando el camino, y posando con una expansión dorsal. — Estoy pumpeadísimo tete, ganando. — pensé para mí mismo, consciente de mi poderío físico.
Los voy a poner a tirar banca, a los muy flacos.
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