09-05-2025, 11:28 PM
(Última modificación: 09-05-2025, 11:30 PM por Ryu Nanashi.)
- Donde diantres he dejado mis gafas... - Susurré mientras quitaba boquillas y botes de spray de mi mesa. En ella descansaba un informe, datos sobre la misión y algún que otro boceto para una siguiente pieza - De verdad, que no las encuentro - Dije mientras observaba de reojo el boceto que más me convencía de esta nueva ristra.
- Las tiene en la cabeza, señor - Comentó mi ayudante de camarote con una poderosa voz, bien sabía él que andaba un poco teniente del oído. Instintivamente me lleve la diestra a la cabeza, palpando mi testa hasta encontrar mis dichosas gafas.
- ¡La dragona que me parió! Gracias Rafael - Dije mientras las acomodaba con un leve movimiento sobre mi nariz, casi en su extremo de la misma.
- Es Yafar, señor -
- Sí, sí lo sé - Le contesté mientras que alargaba mi mano izquierda para coger el informe sobre el nuevo Zodiacool. Otro jovencito, era una pena que lo metieran en esta división, casi todos acababan... - Así que Joe Joe ¿eh? - Comenté mientras miraba su foto, arqueando las cejas de manera pronunciada y alejando el papel algo más para ver mejor las letras. Por desgracia, la edad eras uno de los pocos enemigos a los que no había podido dar matarife en esta vida - Tengo que echarle el guante a este jovenzuelo, quiero ver de que pasta esta hecho, me tiene que enseñar como tackea - Dije llevando mi mano a la barbilla y rascando mi barba. Muy pocos Zodiacool llegaban a jubilarse, normalmente moríamos en servicio, de eso se trataba nuestro trabajo: hacer lo peligroso, morir vitoreados y ser reemplazados por otro mendrugo que piensa que llegará a almirante. He visto tantos de esos, que ya ni sí quiera me acuerdo de la mitad - No sé en que estará pensando ese estirado de Whitend, pero si lo ha mandado bajo nuestro nombre, debe de tener sus razones - Acabé mientras levantaba el dedo índice. Lancé el informe sobre la mesa, esta vez tapando el boceto que había mirado con anterioridad. "Santa Tierra" un pieza con motivos escamados y remarcada por el fuego como todas las que firmaba, tenía que ser capaz de dejarla en alguna de las entradas a Mary Geoise - ¿Qué crees tú Rafael? -
- Es... - El joven hizo un ademán de contestar, pero solo fue un intento, dejando la frase sin terminar y poniendo una mueca de resignación.
- Cómo sea - Finalicé bruscamente la conversación - Estamos a punto de llegar - Mi tez se ensombreció por un momento. Sentía la enorme y abrumadora presencia de Akahige en la lejanía y lo peor de todo es que no había venido solo - Coge mis cosas - Ordené a Rafael, apremiándolo a que dejará de formar de una maldita vez al lado de mi puerta como si fuera una decoración de mi camarote. Me quité las gafas y las dejé encima del informe, así la próxima vez que las buscará sabría exactamente donde estaban. Llevé mis manos a la altura de los lumbares y me arqueé hacia atrás combando mi espalda mientras me estiraba - Auch - Susurré mientras mis vertebras cascaban - Esté frío no me viene nada bien para el lumbago - Negué con la cabeza mientras me encaminaba hacia la puerta del camarote - Cuando tengas todo te espero en cubierta Rafael - Dije mientras giraba el pomo y abría la puerta, dejando así, a mi nuevo - y esperaba que último, viendo como acabó el anterior - ayudante preparando mis cosas.
El sol tocó mi arrugada y anciana piel, a la vez que la voz de Tucrow regaba mis oídos con un flow y una métrica exquisita. Pero no acababa de escucharle bien, dichoso oído, tuve que adelantarme un poco más para captar mejor sus rimas.
- Hay que ver lo bien que lo hice con este chico - Susurré mirando orgulloso a mi chaval y cruzando los brazos - La dragona que me parió, cada frase de este chaval es fuego - Mi viejo corazón latía como bombos para que el chaval las clavara. Aun que aquello no quitaba la importancia de la misión que teníamos entre manos - Akahige - Farfullé - Viejo amigo, esta vez te has pasado... No podremos hacer la vista gorda... Aunque contigo es difícil ¡JÁ! - Reí mientras miraba alrededor para ver si alguien había escuchado aquel chiste. Pero nadie rio conmigo, todos parecían bastante preocupados por su inminente muerte - Bueno, da igual - Volví a caminar levantando los hombros - Igual hoy es el día que me jubilo, esto hay que disfrutarlo - Y me encaminé hacia Tucrow, tenía que darle la enhorabuena, esas rimas eran de las mejores que le había escuchado, y eso que el mamonazo era buenísimo, aunque después de tantos años, sabía que ese chaval no tenía límite - Este nos saca de pobres, te lo digo yo - Me decía a mi mismo despreocupado. Me frené en seco - ¿Dónde he dejado mis gafas? - Me pregunté mientras me tocaba la cabeza buscándolas.
- Las tiene en la cabeza, señor - Comentó mi ayudante de camarote con una poderosa voz, bien sabía él que andaba un poco teniente del oído. Instintivamente me lleve la diestra a la cabeza, palpando mi testa hasta encontrar mis dichosas gafas.
- ¡La dragona que me parió! Gracias Rafael - Dije mientras las acomodaba con un leve movimiento sobre mi nariz, casi en su extremo de la misma.
- Es Yafar, señor -
- Sí, sí lo sé - Le contesté mientras que alargaba mi mano izquierda para coger el informe sobre el nuevo Zodiacool. Otro jovencito, era una pena que lo metieran en esta división, casi todos acababan... - Así que Joe Joe ¿eh? - Comenté mientras miraba su foto, arqueando las cejas de manera pronunciada y alejando el papel algo más para ver mejor las letras. Por desgracia, la edad eras uno de los pocos enemigos a los que no había podido dar matarife en esta vida - Tengo que echarle el guante a este jovenzuelo, quiero ver de que pasta esta hecho, me tiene que enseñar como tackea - Dije llevando mi mano a la barbilla y rascando mi barba. Muy pocos Zodiacool llegaban a jubilarse, normalmente moríamos en servicio, de eso se trataba nuestro trabajo: hacer lo peligroso, morir vitoreados y ser reemplazados por otro mendrugo que piensa que llegará a almirante. He visto tantos de esos, que ya ni sí quiera me acuerdo de la mitad - No sé en que estará pensando ese estirado de Whitend, pero si lo ha mandado bajo nuestro nombre, debe de tener sus razones - Acabé mientras levantaba el dedo índice. Lancé el informe sobre la mesa, esta vez tapando el boceto que había mirado con anterioridad. "Santa Tierra" un pieza con motivos escamados y remarcada por el fuego como todas las que firmaba, tenía que ser capaz de dejarla en alguna de las entradas a Mary Geoise - ¿Qué crees tú Rafael? -
- Es... - El joven hizo un ademán de contestar, pero solo fue un intento, dejando la frase sin terminar y poniendo una mueca de resignación.
- Cómo sea - Finalicé bruscamente la conversación - Estamos a punto de llegar - Mi tez se ensombreció por un momento. Sentía la enorme y abrumadora presencia de Akahige en la lejanía y lo peor de todo es que no había venido solo - Coge mis cosas - Ordené a Rafael, apremiándolo a que dejará de formar de una maldita vez al lado de mi puerta como si fuera una decoración de mi camarote. Me quité las gafas y las dejé encima del informe, así la próxima vez que las buscará sabría exactamente donde estaban. Llevé mis manos a la altura de los lumbares y me arqueé hacia atrás combando mi espalda mientras me estiraba - Auch - Susurré mientras mis vertebras cascaban - Esté frío no me viene nada bien para el lumbago - Negué con la cabeza mientras me encaminaba hacia la puerta del camarote - Cuando tengas todo te espero en cubierta Rafael - Dije mientras giraba el pomo y abría la puerta, dejando así, a mi nuevo - y esperaba que último, viendo como acabó el anterior - ayudante preparando mis cosas.
El sol tocó mi arrugada y anciana piel, a la vez que la voz de Tucrow regaba mis oídos con un flow y una métrica exquisita. Pero no acababa de escucharle bien, dichoso oído, tuve que adelantarme un poco más para captar mejor sus rimas.
- Hay que ver lo bien que lo hice con este chico - Susurré mirando orgulloso a mi chaval y cruzando los brazos - La dragona que me parió, cada frase de este chaval es fuego - Mi viejo corazón latía como bombos para que el chaval las clavara. Aun que aquello no quitaba la importancia de la misión que teníamos entre manos - Akahige - Farfullé - Viejo amigo, esta vez te has pasado... No podremos hacer la vista gorda... Aunque contigo es difícil ¡JÁ! - Reí mientras miraba alrededor para ver si alguien había escuchado aquel chiste. Pero nadie rio conmigo, todos parecían bastante preocupados por su inminente muerte - Bueno, da igual - Volví a caminar levantando los hombros - Igual hoy es el día que me jubilo, esto hay que disfrutarlo - Y me encaminé hacia Tucrow, tenía que darle la enhorabuena, esas rimas eran de las mejores que le había escuchado, y eso que el mamonazo era buenísimo, aunque después de tantos años, sabía que ese chaval no tenía límite - Este nos saca de pobres, te lo digo yo - Me decía a mi mismo despreocupado. Me frené en seco - ¿Dónde he dejado mis gafas? - Me pregunté mientras me tocaba la cabeza buscándolas.
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