16-05-2025, 10:46 AM
Cuando abrí los ojos lo primero de lo que me percaté era de oscuridad y de la madera fría del barco bajo mi cuerpo. Probablemente fuese ya de noche. Intenté recordar qué era lo último que había ocurrido. Estábamos en la isla Sabaody. Todos habíamos combatido y habíamos conseguido reunirnos en el barco después de una gran explosión. Por eso mismo teníamos la urgencia de salir de la isla cuanto antes. Lo siguiente que hicimos fue pagar a los carpinteros para que arreglasen el barco y lo cubrieron con una especie de masa viscosa. Entonces nos fuimos y… No. Antes de irnos también sucedió algo. En ese momento, me vino a la mente la imagen de la mujer pelirrosa con el parche en el ojo. Aquella tenryubito de la que nos había advertido Emerald. Fruncí el ceño cabreada, hasta que recordé también lo que le había hecho a Sasha, a Garnet, a Tobías y a mí, pero especialmente a Sasha. Me incorporé rápidamente buscando a todos con la mirada. Como se lo hubiese ocurrido tocarle un pelo a alguien pensaba dar media vuelta para buscarla y separar la cabeza de su cuerpo, aunque la isla estuviese hecha cenizas.
Al mirar a mi alrededor, vi que estaba tumbada cómodamente en la cubierta del barco. Todo parecía estar en orden, no había nada destrozado, y que estuviese en marcha también era indicativo de que alguien estaba al timón, probablemente Sasha. Lo que no entendía del todo era dónde estábamos. Creía que era de noche, pero lo que rodeaba el barco no parecía el cielo. Era igual de oscuro, aunque sin estrellas ni brisa. El movimiento del barco también me parecía extraño, se tambaleaba suavemente por las olas. Lo que definitivamente me convenció de que no estábamos sobre el mar, fue que un banco de peces pasó nadando por estribor a la altura de nuestras velas. Me puse en pie sin dejar de mirar hacia arriba y a los lados, totalmente fascinada y olvidando durante unos segundos la preocupación por mis compañeros que hacía unos segundos había hecho que me incorporase. Si la vista no me engañaba ni seguía inconsciente, estábamos bajo el mar. Sabía que nuestro próximo destino era la isla gyojin y que los carpinteros habían hecho algo muy extraño en nuestro barco que no llegaba a comprender. Suponía que llegar a la siguiente isla no sería sencillo, pero esto era una locura. No quería ni pensar qué pasaría si la burbuja gigante que nos cubría estallase, o si alguien le daba sin querer al botón de desactivarla. Esos pensamientos me hicieron volver a la búsqueda de los demás. El encargado de ese aparato era Tobías y solo esperaba que no se lo hubiese dejado a Jolyne ni a Kenzo por ningún motivo.
Cuando iba a empezar a buscarles, Garnet salió del interior del barco gritando. Parecía que él también acababa de despertar por lo confuso que estaba y por cómo se sorprendió al comprobar que nos encontrábamos bajo el mar. Me alivió verle y saber que, probablemente, todos estuviésemos bien y a bordo. Él era uno de los más heridos y, además, la tuerta le había dejado fuera de combate al haber intentado interponerse entre ella y Sasha. Si nos habían dejado ir a los dos, teniendo en cuenta nuestras recompensas y lo fácil que habría resultado llevarnos a cualquier lado, era muy probable que los demás también estuviesen en el barco. Ahora lo que más deseaba saber era cómo habíamos conseguido salir de la isla. No era por dudar de las habilidades y la capacidad de los que habían quedado conscientes, pero Sasha estaba bastante herida, y Jolyne y Kenzo no se acercaban ni de lejos al poder que emanaba la tenryubito.
—Garnet, ¿estás bie…? —antes de poder terminar la frase me percaté de que estaba completamente desnudo. Ya me había acostumbrado a verle en tanga o solo con un delantal, pero esto ya estaba a otro nivel. Para colmo, no sabía si era cosa mía, pero daba la impresión de que lo que solía guardar bajo su ropa interior era más grande de lo que aparentaba. No quería ni pensarlo. —¡¿Qué haces sin ropa?! Tápate ahora mismo —le dije esperando que los demás nos hubiesen escuchado y no tardasen también en venir. No podía despejar ninguna de sus dudas sobre la burbuja y estar bajo el mar, eso nos lo tendrían que aclarar Tobías y Sasha. Sin embargo, a pesar de lo impresionante que resultaba, no era prioritario.
Al mirar a mi alrededor, vi que estaba tumbada cómodamente en la cubierta del barco. Todo parecía estar en orden, no había nada destrozado, y que estuviese en marcha también era indicativo de que alguien estaba al timón, probablemente Sasha. Lo que no entendía del todo era dónde estábamos. Creía que era de noche, pero lo que rodeaba el barco no parecía el cielo. Era igual de oscuro, aunque sin estrellas ni brisa. El movimiento del barco también me parecía extraño, se tambaleaba suavemente por las olas. Lo que definitivamente me convenció de que no estábamos sobre el mar, fue que un banco de peces pasó nadando por estribor a la altura de nuestras velas. Me puse en pie sin dejar de mirar hacia arriba y a los lados, totalmente fascinada y olvidando durante unos segundos la preocupación por mis compañeros que hacía unos segundos había hecho que me incorporase. Si la vista no me engañaba ni seguía inconsciente, estábamos bajo el mar. Sabía que nuestro próximo destino era la isla gyojin y que los carpinteros habían hecho algo muy extraño en nuestro barco que no llegaba a comprender. Suponía que llegar a la siguiente isla no sería sencillo, pero esto era una locura. No quería ni pensar qué pasaría si la burbuja gigante que nos cubría estallase, o si alguien le daba sin querer al botón de desactivarla. Esos pensamientos me hicieron volver a la búsqueda de los demás. El encargado de ese aparato era Tobías y solo esperaba que no se lo hubiese dejado a Jolyne ni a Kenzo por ningún motivo.
Cuando iba a empezar a buscarles, Garnet salió del interior del barco gritando. Parecía que él también acababa de despertar por lo confuso que estaba y por cómo se sorprendió al comprobar que nos encontrábamos bajo el mar. Me alivió verle y saber que, probablemente, todos estuviésemos bien y a bordo. Él era uno de los más heridos y, además, la tuerta le había dejado fuera de combate al haber intentado interponerse entre ella y Sasha. Si nos habían dejado ir a los dos, teniendo en cuenta nuestras recompensas y lo fácil que habría resultado llevarnos a cualquier lado, era muy probable que los demás también estuviesen en el barco. Ahora lo que más deseaba saber era cómo habíamos conseguido salir de la isla. No era por dudar de las habilidades y la capacidad de los que habían quedado conscientes, pero Sasha estaba bastante herida, y Jolyne y Kenzo no se acercaban ni de lejos al poder que emanaba la tenryubito.
—Garnet, ¿estás bie…? —antes de poder terminar la frase me percaté de que estaba completamente desnudo. Ya me había acostumbrado a verle en tanga o solo con un delantal, pero esto ya estaba a otro nivel. Para colmo, no sabía si era cosa mía, pero daba la impresión de que lo que solía guardar bajo su ropa interior era más grande de lo que aparentaba. No quería ni pensarlo. —¡¿Qué haces sin ropa?! Tápate ahora mismo —le dije esperando que los demás nos hubiesen escuchado y no tardasen también en venir. No podía despejar ninguna de sus dudas sobre la burbuja y estar bajo el mar, eso nos lo tendrían que aclarar Tobías y Sasha. Sin embargo, a pesar de lo impresionante que resultaba, no era prioritario.
![[Imagen: 8Rsjucn.png]](https://imgur.com/8Rsjucn.png)
