22-05-2025, 11:29 AM
Leyenda
El sonido de mis pasos resonaba contra los tablones de madera mientras seguía al capitán Ashura a través de los pasillos del barco. Aquel hombre, con su porte imponente y su actitud a menudo intimidante, siempre había sido un enigma para mí. Mientras él caminaba con determinación, yo lo seguía con un aire relajado, aprovechando los primeros rayos de luz que se filtraban por las pequeñas ventanas para despejarme. “Es muy temprano… Todos están aún en sus camarotes” Pensé, sintiendo que este paseo era justo lo que necesitaba para poner en marcha mi mente y concentración.
Cuando llegamos a la cubierta, el capitán se detuvo y se giró hacia mí con una expresión seria, casi solemne. - Bien - Dijo con esa voz grave que parecía atravesar cualquier ruido del mar. Después de una breve pausa, sus ojos se clavaron en los míos. - De ahora en adelante serás mi pupilo. Yo personalmente me encargaré de tu entrenamiento con la espada y te forjaré hasta que seas capaz de rivalizar contra mí, o incluso superarme. -
Sus palabras me sorprendieron tanto como me alentaron. No pude evitar esbozar una leve sonrisa mientras lo escuchaba. Mi mente, ágil y llena de expectativas, ya empezaba a imaginar los desafíos que me esperaban. “Realmente no veo nadie mejor que el capitán para ser mi siguiente sensei” Pensé con alegría. Era cierto: aunque Ashura era conocido por su carácter alocado y sanguinario, cuando se trataba del arte de la espada y el combate, se transformaba en un maestro disciplinado y constante. Precisamente esas cualidades eran las que yo necesitaba para evolucionar.
Ashura, al parecer, tenía sus propios métodos para motivar. De repente, soltó una pregunta con un aire provocador. -Supongo… que no querrás quedar detrás de Gaeru, ¿verdad? - Mi sonrisa no desapareció, pero mi expresión cambió ligeramente. Estaba claro que intentaba picarme, pero aquello no iba a funcionar como él esperaba. - Eso no me preocupa, mis objetivos están a otro nivel. ¡Yohohoho!- Respondí con una carcajada que resonó en el aire salado, mientras lo miraba con una expresión sádica, dejando claro que mi único objetivo era derrotarlo a él.
El capitán, aparentemente satisfecho con mi respuesta, dio un paso atrás y adoptó una posición de guardia. - Ven - Me ordenó con firmeza. - Veamos lo que puedes hacer. -
Sin esperar más, me lancé hacia Ashura con todas mis fuerzas, la distancia entre nosotros, que apenas era de 5 metros, reduciéndose rápidamente. A medida que mis pies golpeaban la cubierta, mi mente calculaba cada movimiento, cada táctica. Mi primer ataque, un corte descendente dirigido al hombro izquierdo del capitán, se ejecutó con precisión cuando estuve a 2 metros de mi capitán, pero, no esperé a ver si este golpeaba o no.
Aprovechando la inercia del movimiento, me agaché ligeramente y giré sobre mí mismo en un movimiento fluido, girando 360 grados para ejecutar un segundo ataque. Esta vez, mi espada trazó un arco horizontal que iba directo a su torso, un golpe que llevaba toda la fuerza acumulada en mis músculos y mi determinación.
Igual que en el anterior ataque, no esperé a ver si este golpeaba o simplemente como contestaba a este el capitán, sino que me enderecé rápidamente, di un pequeño salto hacía atrás alejándome 5 metros de esté, ajusté mi postura y me preparé para el siguiente movimiento. Sabía que el entrenamiento con Ashura sería una prueba no solo de habilidad física, sino también de fortaleza mental. Y yo estaba listo para demostrar que merecía estar allí, en esa cubierta, enfrentándome al mejor espadachín que había en aquel barco.
Off
