27-05-2025, 06:15 AM
Día 77 Otoño, Año 15.
Pueblo Cobo / Isla Korossasu
10 am.
Axel me habia dicho hace unos dias, que queria volver al sitio donde ya hace 5 años fuimos en a realizar la ultima misión para la gente del laboratorio, ese sitio era una base de la marina, yo no entendi porque tenía tanto afán de volver a ese lugar, teniendo en cuenta la rabieta que protagonizo cuando se entero que lo que fuimos a robar ese día, era el expediente de un grumete de 14 años.
Voltee a mirarla y sonreí, asentí con la cabeza y me despedí, sabia que con ese gesto la señora Afilaita sabia que su secreto estaba a buen resguardo conmigo.
Pueblo Cobo / Isla Korossasu
10 am.
Axel me habia dicho hace unos dias, que queria volver al sitio donde ya hace 5 años fuimos en a realizar la ultima misión para la gente del laboratorio, ese sitio era una base de la marina, yo no entendi porque tenía tanto afán de volver a ese lugar, teniendo en cuenta la rabieta que protagonizo cuando se entero que lo que fuimos a robar ese día, era el expediente de un grumete de 14 años.
Nuestra vida habia cambiado mucho, ese día en el barco, bueno barcaza… Discutimos un poco fuerte debo aceptar, pero bueno, era la primera vez que compartíamos misión en años, ademas el imbecil parecía no recordar bien todos los acontecimientos por los que habíamos pasado, habia una especie de división en sus memorias, Lea el niño, mi amigo y Axel, el agente del laboratorio, pero bueno ambos son mis amigos, aunque no fue facil convencer al ultimo de esto, reí para mis adentros.
Tenia que buscar que hacer, pues mi intento de detener al gato mimado fue infructuoso, asi que esa mañana que decidió irse, yo ni Sali a despedirlo, que lo follen bien follado por idiota. A ver… bueno yo no FIJFIJFIJFIJ rei, maldita sea que bueno soy para los chistes, pense. Retomando, si lo capturaban no tenían nada en su contra, era solo un tipo de pelo rojo, con una gabardina negra que se adentró de manera sospechosa a una instalación del gobierno, menudo imbecil, bueno no me hare de malos pensamientos, confio en que el gato volverá sano y salvo y sino, seguro pierde una vida… Por cierto, ¿Cuántas le quedaran? Me encogí de hombros y decidi no darle importancia.
Asi pues decidi dedicarme a lo mio, me levante de la habitación donde no estabamos quedando, me limpie la cara y me mire en el espejo, pero lo único que vi, fue negro, jajajajaja. Deje de lado el excelente chiste que habia hecho para mi mismo y me siento muy triste de que nadie hubiera estado alli para reírse, me seque la cara, me vesti, como siempre, de negro, con mi gabardina negra, mis botas, tome mi anillo con un gran numero 7 en romanos y me lo coloque en el dedo anular de la mano izquierda, me coloque ademas mi brazalete rojo tambien con el numero 7 escrito en romanos y me lo ajuste en mi brazo izquierdo, repase y sonreí pues tenia todas mis cosas conmigo, salvo mi hacha, el séptimo filo, la alce y pase el dedo de la mano derecha cuidadosamente por el filo y note de que este estaba un poquito flojo, habia que ir a darle una rectificación.
Asi pues Sali de la posada, diciéndole al bueno del camarero que volvía pronto, este tipo ahora que recuerdo, una vez me pregunto que como hacia para ubicarme y no tropezar con nada, sonreí dejando ver mis afilados colmillos y le dije que con el oído y según me describió Axel puso cara de idiota FijFijFijFij.
Empece a caminar por las calles del pueblo de cobo, sabia que en algun lugar deberia haber un herrero calificado. Me deje guiar por mi oído, enfocándolo en lo realmente necesario, podía escuchar de todo, gente que gritaba descuentos sobre frutas y verduras, que mi buen olfato me ayudo a entender que estaban por pudrirse, asi que mejor no comprarlas.
Tambien podia escuchar a los niños gritas, correr, algunos jugaban a la pelota, mendigos pidiendo dinero, regaños hechos susurros, no necesitaba mi vista, luego de perderla mi oído habia sido bendecido, al igual que mi olfato, pero no negare que si la echo de menos, a veces solo para ver la cara de las personas a las que les cuento un chiste, pero bueno sus risas son igual de satisfactorias.
Ya llevaba unos 20 minutos caminando cuando un constante martilleo empezó a retumbar en mis oídos de murciélago, asi que desvié el curso de mi caminata y empece acercarme de a poco al sitio de donde salía el sonido. Sabía que habia llegado a una forja, de eso seguro porque al entrar al establecimiento este estaba mucho más caliente de lo normal.
Tantee el mostrador en busca de alguna campana que tocar, pero una voz amable de una chica de unos 20 años calcule más o menos me dijo. – Buenos dias, señor, ¿En qué le puedo ayudar? Sonreí, tenía un tono de voz muy lindo la verdad, me aclaré la garganta y le dije. – Buenos dias para usted tambien señorita, mi nombre es Kayx el séptimo, estoy en búsqueda un buen afilador para mi bastón, ya que como puede ver, soy ciego, ¿si ves? Dije mientras señalaba mis ojos blancos con el halo amarillo que los recubría. Para mi no tan sorpresa la chica rio, era un chiste buenisimo ese de afilar mi bastón asi que me dijo. – Que bastón más peculiar, ademas su apellido es raro tambien jujujujuju. Ese no era mi apellido, yo no tenia apellido, va si tenía, pero me lo quité en el orfanato decían que era Expósito, pero yo siempre supe que ese no era mi apellido real, pues todos los niños lo tenían. La chica me saco de mi ensimismamiento, moví la cabeza de un lado a otro y segui escuchándola. Por suerte para usted señor, ha llegado al lugar correcto, acá no solo hacemos armas, sino que tambien las afilamos, nuestro maestro afilador, el señor Nando Afilita, hará un trabajo excelente, puede dejar su hacha y en dos dias con gusto se la devolveremos. Fruncí el ceño, jamas dejaría mi hacha sola por dos dias y menos con desconocidos, nunca se la he prestado ni a Axel, ni cerca se la dejaría a Nando Afilita, asi que le dije a mi interlocutora. – Bueno, no puedo dejarle mi bastón 2 dias, entenderá que luego no tengo manera de ubicarme, ¿Si ves?, ahora pregunto… ¿Qué posibilidad hay de que por un pago extra el bueno de Nando Afilita, deje todos los trabajos que tienen y se dedique a afilar mi bastón, no esta muy desgastado, el trabajo no debe ser muy tedioso, ¿podrias por favor ir a preguntarle? Pude sentir como los ojos de la chica se posaban en mi un segundo y me dijo. – Jujuju, bueno señor Kayx el séptimo, ya vuelvo. Escuche los pasos de la chica alejarse y al cabo de unos 10 minutos volvio y me dijo. – He hablado con el señor Nando Afilita, maestro afilador de gran renombre y dice que esta bien, que acepta, pero que debe pagarle 20mil berries ahora y 20mil berries despues de que le entregue el hacha, toda la labor tardara 2 horas. Sonreí y le dije. – Hagamos algo, le pagare 30 mil ahora, luego 40mil cuando termine y te daré 20mil a ti si me cuidas el hacha hasta que vuelta, ¿Qué te parece? Asumo que la chica abrió los ojos como platos, pues se quedo callada un tiempo bastante considerablemente largo, pasados unos largos minutos me dijo. Eh eh eh… si aceptamos, trato hecho, venga haremos el papeleo. El dinero siempre solucionaba todo, bueno casi, aun no me compraba un par de ojos FijFijFij.
Yo no queria hacer papeleo, nunca hice papeleo mientras trabajaba para la gente del laboratorio asi que le dije a la muchacha. – Apuesto 10 berries a que tu lo haces mejor que yo, seguramente yo escribiría fuera de las líneas, FijFijFijFiJ. La muchacha no pudo evitar reir. Pasados otros 10 minutos me pidio firmar un papel, yo garabatee unas letras y luego le entregue el hacha, le dije que volvería justamente en 2 horas para buscarla y esta me dijo que no me preocupara que en 2 horas ya estaria lista.
Asi pues Sali de la herrería, la chica me pregunto si sabría volver y yo le dije que no se preocupara que ya sabría yo como llegar sobre mis pasos otra vez. No queria perderme el día de otoño tan lindo que estaba haciendo, se que eran como las 12 del mediodía y asumí que el día estaba lindo porque en contadas ocasiones pude sentir los rayos del sol en la cara. Tenía hambre, pero de algo sumamente particular, un manjar llamado “Empanada Veneka” era una especie de masa de maíz, rellena de lo que sea con se freía en aceite y luego te la puedes comer bañada en salsa de distintos sabores, la habia probado, hace mucho cuando me robe media docena para mí y para Lea..Axel, hace ya tantos años atrás y tenia muchas ganas de volver a probarlas, uno de los problemas de tener tan buena memoria es que esas cosas no se olvidan y en mi caso, yo no olvidaba nunca, asi que decidi embarcarme en esa misión.
Retome el camino al centro, aguce el oído y la nariz y comencé a escuchar y oler, todo lo que estuviera cerca o lejos de mí, intentaba ubicar el olor a fritanga o del aceite chisporroteando, camine durante no menos de 40 minutos y luego desistí de mi búsqueda, pues en este pueblo nadie parecía hacer o tan siquiera conocer las Empanadas Venekas, suspire triste y termine comiendo en un sitio donde ofrecían choripanes, el que me comi estaba rico, no puedo negarlo, pero la salsa tenia mucho ajo y sentí cierta repugnancia o hastió de la misma, por pura curiosidad le pregunte al cocinero que con cuantos dientes de ajo la hacían y me dijo que no menos de 4 cabezas y me sorprendí, a quien putas se le ocurre hacer una salsa con tantos ajos, a ver, ellos yo no fijfijfijf, yo no se cocinar nada, se me quema el agua, pero ponerle 4 cabezas de ajo a una salsa me parece una barbaridad, luego traeré a Axel y le dire que pruebe y me de la razón, aunque mejor no lo traigo nada, porque conociendolo dira que estaba rica y que es la mejor salsa que jamas a probado, solo para llevarme la contraria.
Sonreí recordando a mi amigo, espero este bien y ojalá no haya encontrado nada, verle…verle FIJFIJFIJF, oírle molesto, es bastante divertido. Mi reloj interno me dijo que ya era hora de ir volviendo a recuperar mi hacha, el séptimo Filo, asi que raudo Sali del restaurante del choripán y empece a caminar a un ritmo constante, me aposte a mi mismo que si llegaba 2 minutos tardes, le regalaría 10 berries a la primera persona que me encontrara.
Cuando entre a la tienda, la señorita me saludo y yo le pregunte muy amablemente que hora era, esta me contesto que las 2 en punto de la tarde, ¡JA!, gane, me gane a mi mismo, no voy a tener que darle dinero a nadie.
Luego de saborear mi propio triunfo y derrota al mismo tiempo, me acerque al mostrado y la chica volvio a hablarme. Acá esta su hacha señor Kayx el séptimo. Yo ciego y carente de vista, estire las manos y esta muy amablemente me puso el hacha en ellas, al tomarla sentí que todo estaba en orden otra vez en mi vida, pase el dedo por el filo y note con gusto como sufri un pequeño corte, por lo que no pude evitar decir. – Vaya, un trabajo excelente, muchas gracias, aquí esta el dinero faltante. – Le dije mientras sacaba el dinero de mi bolsa y se lo pasaba. -Una ultima cosa, no me digas señor, tengo 25 años, estoy joven creo. No era un reproche, se lo dije muy amablemente, por último, le dije. Ya me voy, te pido por favor le des las gracias al bueno del señor Nando Afilita, maestro del arte de afilar hachas y espadas, nos vemos…bueno tu a mí, porque ya sabes estoy ciego, ¿Si ves? FiJFIJFIJFIJFIJ, Pero bueno basta de chistes, mientras no me hables no sabre que eres tú, cosas de ciego, por cierto, tu nombre ¿cuál es? La chica se quedo en silencio y pude sentir como se me acerco y en un susurro apenas audible me dijo. Sakura Afilaita.. el tal Nando no existe, solo es una fachada para que la gente del pueblo no menosprecie lo que hago, soy yo una mujer de 20 años que forja, afila y pule, pero si supieras que lo hago yo, nadie me daría trabajo, asi que te lo confio a ti Kayx el séptimo, pareces una buena persona.
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