30-05-2025, 01:22 PM
Menos mal que aquel enfrentamiento que se estaba dando contra Triana era de entrenamiento y no era un duelo a muerte pues, de lo contrario, Garnet pasaría por un buen apuro, hasta el punto de que podía perder la propia vida. Si bien estaba siendo dominante en determinados puntos del combate, lo cierto era que, también, las mujeres podían ser, fácilmente, uno de los mayores puntos débiles del skypiean de los Alas Negras a la hora de combatir. Y si ya tenían la retorcida personalidad de Ikirami, apaga y vámonos. No era tan idiota como para no ponerla la mano encima a una, pero si que era bastante propenso a perder la concentración en cada segundo de la pelea. No había que ser un genio para darse cuenta, conociendo el carácter del músico de los Alas Negras, pero el entrenamiento con Triana le había ayudado a terminar de reafirmar esa posibilidad.
No obstante, con una de sus katanas desarmadas y con el otro brazo agarrado por su cola, la doctora de los Alas Negras parecía estar completamente arrinconada, ¿qué podía hacer sin una de sus katanas y con el otro de sus brazos inoperativos? No demasiado por lo que, Garnet, en un acto de exceso de confianza, se puso a recriminarle el hecho de no haberle dado su opinión sobre la pieza musical que había tocado anteriormente y, como no, a hacer lo que mejor se le daba, es decir, babear. Ante su pregunta, la mujer, anclando sus ojos en los del pelirrojo, respondió que, en pleno fragor de la batalla, no iba a pararse a escuchar su música cuando, su intención, era perjudicarla pero que, cuando montara un buen concierto, estaría allí en plena fila para verlo, causando que la babosería del skypiean desapareciera, abriendo los ojos de par en par y mostrando una amplia sonrisa en cambio.- Pueje pueje, y ese día el menda te dedicará un canción a ti y todos mis coleguis, ¿es o no es? - Dijo con orgullo, alzando ambas cejas reiteradamente y sin apartar mi mirada de sus azules y claros ojos hasta que sintió un leve pinchazo en su muslo izquierdo.- ¡Pero! - Exclamó, mirando hacia abajo, y viendo como la katana que tenía en su mano izquierda había pasado a la derecha, con la cuál había asestado un corte en su pierna, aprovechando ese momento de distracción para realizar aquella ofensiva.- Eres increíble, Triana. - Alabó la jugada de su capitana, con una genuina sonrisa y echando su brazo derecho extendido hacia atrás, con sus afiladas garras apuntando hacia afuera.- Y es por eso que el menda irá con todo, ¿es o no es? - Pensó esta última parte, deshaciendo el agarre de su cola y dando un paso hacia atrás al mismo tiempo que, imprimiendo toda su fuerza en su brazo derecho, lo abanicaba con una pasmosa velocidad y brutalidad hacia el pecho de la espadachina - al alcance de Garnet gracias al retroceso que había realizado el músico - asestándole un feroz zarpazo que le dejaría un surco de cinco líneas carmesíes y horizontales en su pecho.- ¡PUAJÁ! - Exclamó el skypian al impactar su ataque, observando como el busto de Triana se teñía del mismo color que el de la ropa que solía vestir.
En ese momento, Garnet dio otro paso hacia atrás, quedando a dos metros de la doctora, hasta que se dio cuenta de lo que acababa de hacer al fijarse atentamente en las heridas que acababa de hacerle.- Para el carro... - Comentó, pasando a mirarse su mano derecha, y consecutivamente hacia las tetas de Triana.- Y una polla... - Siguió diciendo, serio, hasta que no pudo ocultar más su gozo, alzando al cielo la mano con la que había hecho el ataque. - ¡UOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOH EL MENDA LE HA TOCADO LAS TETAS A TRIANA! - Empezó a dar brincos en el mismo sitio, con los ojos en forma de corazón y celebrando el hito que acababa de suceder.- ¡HAY QUE DARSE DE HOSTIAS MÁS VECES! ¿ES O NO ES? - Gritaba, echando humo por la nariz, como si fuera una locomotora a vapor. Habíamos perdido a Garnet definitivamente.
No obstante, con una de sus katanas desarmadas y con el otro brazo agarrado por su cola, la doctora de los Alas Negras parecía estar completamente arrinconada, ¿qué podía hacer sin una de sus katanas y con el otro de sus brazos inoperativos? No demasiado por lo que, Garnet, en un acto de exceso de confianza, se puso a recriminarle el hecho de no haberle dado su opinión sobre la pieza musical que había tocado anteriormente y, como no, a hacer lo que mejor se le daba, es decir, babear. Ante su pregunta, la mujer, anclando sus ojos en los del pelirrojo, respondió que, en pleno fragor de la batalla, no iba a pararse a escuchar su música cuando, su intención, era perjudicarla pero que, cuando montara un buen concierto, estaría allí en plena fila para verlo, causando que la babosería del skypiean desapareciera, abriendo los ojos de par en par y mostrando una amplia sonrisa en cambio.- Pueje pueje, y ese día el menda te dedicará un canción a ti y todos mis coleguis, ¿es o no es? - Dijo con orgullo, alzando ambas cejas reiteradamente y sin apartar mi mirada de sus azules y claros ojos hasta que sintió un leve pinchazo en su muslo izquierdo.- ¡Pero! - Exclamó, mirando hacia abajo, y viendo como la katana que tenía en su mano izquierda había pasado a la derecha, con la cuál había asestado un corte en su pierna, aprovechando ese momento de distracción para realizar aquella ofensiva.- Eres increíble, Triana. - Alabó la jugada de su capitana, con una genuina sonrisa y echando su brazo derecho extendido hacia atrás, con sus afiladas garras apuntando hacia afuera.- Y es por eso que el menda irá con todo, ¿es o no es? - Pensó esta última parte, deshaciendo el agarre de su cola y dando un paso hacia atrás al mismo tiempo que, imprimiendo toda su fuerza en su brazo derecho, lo abanicaba con una pasmosa velocidad y brutalidad hacia el pecho de la espadachina - al alcance de Garnet gracias al retroceso que había realizado el músico - asestándole un feroz zarpazo que le dejaría un surco de cinco líneas carmesíes y horizontales en su pecho.- ¡PUAJÁ! - Exclamó el skypian al impactar su ataque, observando como el busto de Triana se teñía del mismo color que el de la ropa que solía vestir.
En ese momento, Garnet dio otro paso hacia atrás, quedando a dos metros de la doctora, hasta que se dio cuenta de lo que acababa de hacer al fijarse atentamente en las heridas que acababa de hacerle.- Para el carro... - Comentó, pasando a mirarse su mano derecha, y consecutivamente hacia las tetas de Triana.- Y una polla... - Siguió diciendo, serio, hasta que no pudo ocultar más su gozo, alzando al cielo la mano con la que había hecho el ataque. - ¡UOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOH EL MENDA LE HA TOCADO LAS TETAS A TRIANA! - Empezó a dar brincos en el mismo sitio, con los ojos en forma de corazón y celebrando el hito que acababa de suceder.- ¡HAY QUE DARSE DE HOSTIAS MÁS VECES! ¿ES O NO ES? - Gritaba, echando humo por la nariz, como si fuera una locomotora a vapor. Habíamos perdido a Garnet definitivamente.
INFO
![[Imagen: Tb4Z3O3.png]](https://imgur.com/Tb4Z3O3.png)
