02-06-2025, 12:34 AM
La chica era rápida, había logrado evadir sus golpes pese a parecer desquiciada, no tenía nada que envidiarle a su oponente. El golpe no tuvo efecto en ella, aunque al notarlo decidió fingir, su astucia le hizo llevarse una garra al lugar del impacto y morderse el labio como acto reflejo. Las caricias le agradaban y eso había sentido, pero en pleno retroceso el gesto natural contribuyó incluso más a su actuación, hincó una rodilla al suelo y jadeó como si realmente le hubieran quitado todo el aire de un golpe. — Tsk.. eso dolió, no sabía que me encontraría a alguien tan fuerte... — masculló mirando al suelo, pero manteniendo el olfato alerta de la posición de esa humana. Berry tenía claro que siguiendo ese papel no lograría nada, su oponente no era lo bastante fuerte para dañarla pero ella no era lo suficientemente veloz para golpearle en ese estado. La pelea podría extenderse toda la noche y si deseaba sacar ventaja debía hacerlo de cualquier manera, alzo la mirada una vez la mujer entró en el rango que buscaba.
— Me rindo, no puedo vencerte en estos momentos... — sonrió levantando sus brazos y colocando su mejor sonrisa, todo parecía perdido y entonces algo cayó del cielo, por el sonido supuso que era llamitas. ¡El muy tonto se había caído del cielo! A lo mejor no sabía aterrizar, aunque eso podía darle la chance que tanto había esperado. La mink pareció desaparecer en un parpadeo, la humana a lo mejor pudo ver las párticulas de electricidad a su alrededor cuando la primer patada chocó contra su pierna, un latigazo negro se incrustó contra la entrepierna y entonces un grito. — ¡Brouette! — la voz de la zorra fue poderosa, al igual que el último golpe que buscó la columna a la altura de la cintura, en un giro sobre el suelo que se sintió como un destello en el firmamento dado la velocidad con la cual recorrió la distancia entre ambas mujeres.
La mink entonces retrocedió unos metros, la electricidad acariciaba su cabello azabache mientras miraba desde arriba a su oponente. — No sé si a los humanos les guste tanto la electricidad, pero no tengo problemas en darte alguna descarga... — alzó su garra derecha la cual resplandecía por la energía, la zorra parecía más dispuesta que nunca en acabar con su presa y por unos segundos Berry parecía otra persona. Claro, hasta que decidió dedicarle un besito a su oponente, tratando de que siguiese centrada en ella y no interfiriese en la lucha que Kelo estaba teniendo.
— Me rindo, no puedo vencerte en estos momentos... — sonrió levantando sus brazos y colocando su mejor sonrisa, todo parecía perdido y entonces algo cayó del cielo, por el sonido supuso que era llamitas. ¡El muy tonto se había caído del cielo! A lo mejor no sabía aterrizar, aunque eso podía darle la chance que tanto había esperado. La mink pareció desaparecer en un parpadeo, la humana a lo mejor pudo ver las párticulas de electricidad a su alrededor cuando la primer patada chocó contra su pierna, un latigazo negro se incrustó contra la entrepierna y entonces un grito. — ¡Brouette! — la voz de la zorra fue poderosa, al igual que el último golpe que buscó la columna a la altura de la cintura, en un giro sobre el suelo que se sintió como un destello en el firmamento dado la velocidad con la cual recorrió la distancia entre ambas mujeres.
La mink entonces retrocedió unos metros, la electricidad acariciaba su cabello azabache mientras miraba desde arriba a su oponente. — No sé si a los humanos les guste tanto la electricidad, pero no tengo problemas en darte alguna descarga... — alzó su garra derecha la cual resplandecía por la energía, la zorra parecía más dispuesta que nunca en acabar con su presa y por unos segundos Berry parecía otra persona. Claro, hasta que decidió dedicarle un besito a su oponente, tratando de que siguiese centrada en ella y no interfiriese en la lucha que Kelo estaba teniendo.
Resumen
Belicosas
Karmas usados
Técnicas
Inventario
pasivas
Akuma
