01-07-2025, 01:53 AM
(Última modificación: 01-07-2025, 01:53 AM por Kelvin Einstein Nagumo.)
El joven gigante se encontraba de paso por una de las tantas islas del West Blue, llevaba un tiempo dando vueltas, y por algún motivo, seguía encerrado en aquel mar, bueno, básicamente porque carecía de los conocimientos para navegar debidamente, por lo que mayormente se dedicaba a buscar barcos que le llevaran de un lugar a otro, como si fuera un simple viajero o mercancía, según como se viera. En esta ocasión se encontraba en el Reino de Ilusia, había llegado hacía un tiempo, y se encontraba actualmente en la ciudad Akarui.
Realmente para él todo era ridículamente pequeño, pues las cosas estaban pensadas para el tamaño promedio de los humanos, que eran infinitamente más bajitos y pequeños que Kelvin, un gigante. Al igual que a él le llamaba la atención el tamaño de todo, a los demás seguramente les llamara la atención el tamaño del revolucionario, y de su arma, pues evidentemente tendría un tamaño acorde a su portador, que ridículo sería un gigante de quince metros con un arma de un metro, le servía a modo de mondadientes.
Trataba de caminar con cuidado, evitando zonas muy pobladas y demás, pues así también evitaba que le tomaran por un peligro, por ello se encontraba más bien en las zonas exteriores de la ciudad, evitando entrar, pues su tamaño sería la forma perfecta de causar una catástrofe y buscarle problemas sin necesidad de ello.
El gigante llevaba consigo una pequeña bota de whisky, pequeña para él, pero para un humano era suficiente para una buena temporada bebiendo. Decidió sentarse a un lado, en una zona amplia, donde tomó un par de tragos de whisky y comenzó a limpiar y pulir su arma, era algo que no podía evitar hacer, tenía que tener el arma en perfectas condiciones, fuera cuando fuera, por eso siempre que podía se ponía a limpiar el arma y mantenerla en buen estado.
