10-07-2025, 09:40 PM
(Última modificación: 11-07-2025, 04:17 PM por Bertram Gaufrid.)
El joven Bertram tiene clara su posición dentro de la marina, es un recluta y para empeorar la situación es un recién llegado en la isla pues lo mandaron desde su isla natal hasta allí por lo que no conoce a mucha gente y tampoco tuvo mucho contacto con el resto de marines antes de que se diera esa situación. Realmente solo conoció a un marine y fue brevemente en una misión que le mandaron nada más llegar y tampoco le dijo su nombre por lo que el joven no tiene idea de quién es ni cómo encontrarle. La forma de presentarse de Bertram fue clara, concisa y llena de seguridad, siendo que lo hizo con educación y respeto, siguiendo lo que le enseñaron de pequeño a la hora de tratar con organizaciones jerárquicas cuando uno ostentaba un puesto inferior.
Sin mucha espera entre la presentación del pelirrojo, quien podía ver diversas reacciones entre los marines presentes, llegó el que sería su contrincante, quien lo hace de una forma totalmente diferente a la del arquero. El sujeto llega como si el lugar le perteneciera empujando e insultando a todo el mundo con una actitud poco apropiada para alguien que supuestamente mira por la justicia y el bienestar de los ciudadanos. Si hubiera coincidido con ese sujeto en el bosque durante sus cacerías seguramente le hubiera dado un tiro de aviso con su arco, pues para empezar es demasiado ruidoso para una cacería, y para empeorar las cosas su ego y orgullo son un peligro para los que lo rodean. El sujeto está seguro de que ascenderá, y puede que así sea, pero que alguien con esa personalidad llegue a puestos de poder es un peligro, pues si de él depende evitar una guerra seguramente no solo no la evite sino que provoque aún más al enemigo.
Cuando el sujeto ve el arma de Bertram parece no creer lo que ve, y como la mayoría de gente menosprecia la fortaleza de los arcos, diciendo que al menos le den una pistola al pelirrojo. Bertram mantiene la compostura y sus emociones controladas, respira como si estuviera preparándose para una cacería excepcionalmente complicada y mira con seriedad y seguridad al sujeto al que se enfrente, quien al parecer es un luchador cuerpo a cuerpo. El marine que parece ser el encargado del lugar pone orden en el lugar, pero no parece detener los comentarios del sujeto, siendo que seguramente exista alguna razón detrás de todo ello. Tras eso se deja en claro las normas del combate y las consecuencias de la muerte intencional del contrincante, siendo algo fuera de los planes de Bertram quien no tiene intención de matar a ningún marine, por muy maleducado que sea. El sujeto sigue insultando a Bertram quien simplemente lo mira mientras se acerca y, al mismo tiempo que toma su arco para prepararse para el combate, con una expresión calmada dice
-Empecemos pues señor Ripa, sir.-
Sin esperar mucho más, y viendo que parece estar esperando que el arquero sea quién tome la iniciativa, Bertram toma una flecha con rapidez y dispara con fuerza y precisión, apuntando directamente a la rodilla derecha del luchador mientras da un salto de un metro hacia atrás diciendo Wespenschwanz
Sin mucha espera entre la presentación del pelirrojo, quien podía ver diversas reacciones entre los marines presentes, llegó el que sería su contrincante, quien lo hace de una forma totalmente diferente a la del arquero. El sujeto llega como si el lugar le perteneciera empujando e insultando a todo el mundo con una actitud poco apropiada para alguien que supuestamente mira por la justicia y el bienestar de los ciudadanos. Si hubiera coincidido con ese sujeto en el bosque durante sus cacerías seguramente le hubiera dado un tiro de aviso con su arco, pues para empezar es demasiado ruidoso para una cacería, y para empeorar las cosas su ego y orgullo son un peligro para los que lo rodean. El sujeto está seguro de que ascenderá, y puede que así sea, pero que alguien con esa personalidad llegue a puestos de poder es un peligro, pues si de él depende evitar una guerra seguramente no solo no la evite sino que provoque aún más al enemigo.
Cuando el sujeto ve el arma de Bertram parece no creer lo que ve, y como la mayoría de gente menosprecia la fortaleza de los arcos, diciendo que al menos le den una pistola al pelirrojo. Bertram mantiene la compostura y sus emociones controladas, respira como si estuviera preparándose para una cacería excepcionalmente complicada y mira con seriedad y seguridad al sujeto al que se enfrente, quien al parecer es un luchador cuerpo a cuerpo. El marine que parece ser el encargado del lugar pone orden en el lugar, pero no parece detener los comentarios del sujeto, siendo que seguramente exista alguna razón detrás de todo ello. Tras eso se deja en claro las normas del combate y las consecuencias de la muerte intencional del contrincante, siendo algo fuera de los planes de Bertram quien no tiene intención de matar a ningún marine, por muy maleducado que sea. El sujeto sigue insultando a Bertram quien simplemente lo mira mientras se acerca y, al mismo tiempo que toma su arco para prepararse para el combate, con una expresión calmada dice
-Empecemos pues señor Ripa, sir.-
Sin esperar mucho más, y viendo que parece estar esperando que el arquero sea quién tome la iniciativa, Bertram toma una flecha con rapidez y dispara con fuerza y precisión, apuntando directamente a la rodilla derecha del luchador mientras da un salto de un metro hacia atrás diciendo Wespenschwanz
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