[Pasado] El Bar que se mece en el océano
#5
Mi alto compañero de mesa había mostrado su sorpresa ante mi comentario, el cual le dejó durante unos segundos con una sonrisa esbozada y se tomó ligero tiempo para responder ante algo que claramente le había dejado descolocado.

- Creo que nadie me había dicho nunca nada de mi mirada. Al menos no directamente.  No te preocupes, si te soy sincero, ni yo he visto a un Oni. Yo soy hijo de un honorable Oni y de una humana.
Ante tal afirmación, dediqué una encantadora sonrisa ladeada al tiempo que de un gesto condescendiente me ahorré la respuesta, y me limité a observar de fondo a la extraña pareja.

- Perdona mi descortesía, aún no me he presentado Mi nombre es Legan. Es mi primera vez aquí, ¿A ti que te trae por aquí? ¿Es tu primera vez?
Nuevamente el extraño, o quizá ahora no tanto dado que se había presentado, había evitado una nueva espiral de pensamiento profunda, y no pude evitar dedicarle una mirada ligeramente interesada. Perspicaz y versado en artes conversativas, ya que deliberadamente yo había evitado presentarme. 

Aquí es dónde comenzaba nuestro duelo verbal, un interesante desafío no establecido pero que ambos comprendíamos muy bien donde el premio era la información.

- “Terence Blackmore”- dediqué mientras sacaba una moneda del bolsillo y la posaba de canto sobre la mesa y comenzaba a darle vueltas sin dejar de mirar a la cara al híbrido de cabellos canos y gesto cordial – “Celebro que sea tu primera vez en el Barolé… curioso establecimiento si me lo permites. ¿Qué cuál es la razón de mi llegada? ¿En qué otro lugar iba a disfrutar de un combinado de este calibre? Además, tu lo has dicho… es un lugar interesante en el que poder prospectar a las futuras celebridades ¿Verdad?”- finalicé intrigante y de forma desaboría.

Pronto, de forma casi afortunada, llegó una camarera de apariencia juvenil y adorable, con grandes lentes que le oscurecían el resto de la cara, pero dejaban ver unos grandes ojos pardos, unas pecas que le nacían a altura de la nariz y un cabello pelirrojo y corporalmente poco desarrollada, pero con curvas nacientes.
A mi masivo acompañante, por otro lado, lo que claramente le cautivó fue la comida, un compendio de sabores donde el pescado consistía en la pieza central, probablemente un atún, servido desnudo y con un acompañamiento de patatas bañadas en aceite, tiras de pimientos y una lluvia de pequeños tomatitos que era bañado por una tenue capa de finas hierbas sobre todo el plato y con varias rodajas de cítricos.

- ¿Has pedido algo para comer o ya comiste? – comentó el semihumano, en tono complaciente. Me sorprendía que había más de humano de lo que parecía dentro de aquel individuo, algo que en cierto modo me hizo sentirme más relajado.

- “Pensándolo bien, debería de pedir algo yo también…”- musité mientras ahora la moneda se encontraba jugueteando en un rápido baile por mis nudillos de la mano derecha.

Levanté la mano brevemente, captando la atención de la anterior camarera, que al llegar inclinó la cabeza para entender mi petición, momento que aproveché y le susurré mi comanda al oído, para no levantar más la voz de lo establecido y al mismo tiempo para jugar con el efecto susurro de una manera seductora ante un ligero sonrojo.

- Oh, la verdad es que me recomendaron este sitio hace un tiempo. Además, quiero conocer gente interesante, y este lugar parece ideal.  Busco formar un grupo completo, peculiar, poder viajar juntos por el mundo persiguiendo nuestros sueños y ser un gran pirata.  Pienso que el mundo es enorme y alocado. Todos tenemos un destino, pero hay que ayudar a que se cumpla ¿No crees? Con un grupo unido de gente que realmente valga la pena, podemos conseguir lo que sea. 

Su soliloquio fue dirigido con un tono agradable e incluso amigable, pero no dejaba de tener una gran carga emocional y casi era tangible la pasión de la que hablaba de esos sueños que ciertamente le rondaban la cabeza.
Gratamente sorprendido, comencé a tratar de entender los motivos que le habían llevado a ese sueño y a tomar medida de la voluntad de aquél extraño que poco a poco descubría que había debajo de esa máscara de tipo duro que sus facciones y complexión pasivamente le dotaban.

- ¿Y tú? ¿Quién eres? ¿Qué buscas? No eres alguien del montón ¿Verdad?

La fugacidad de su pregunta, me habló de su impaciencia y de que quizá su interés captado iba por el derrotero de un posible reclutamiento, pues estaba acostumbrado a clientes a interesarse por los productos de la hacienda familiar y a como su mirada se volvía ligeramente más lustrosa cuando veían algo que les interesaba.
No pude evitar sonreír y soltar una carcajada algo más audible de lo que mi tono taimado sugería usualmente.

-“Un camino interesante separado del rebaño es una respuesta que creo que responde a esas cuatro cuestiones… ¿Verdad?”- clarifiqué con una mirada divertida y poniendo la moneda de un rápido gesto en horizontal con la mesa, dando un ligero sonido seco metálico.
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RE: [Pasado] El Bar que se mece en el océano - por Terence Blackmore - 10-08-2023, 09:07 PM

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