25-07-2025, 08:10 PM
La mink pudo ver a sus fieles seguidores ser convertidos en ceniza frente a sus ojitos, rugió mientras chocaba con el humano sintiendo la furia de sus camaradas recorrer cada fibra de su cabello, sin embargo no logró eliminarlo como le hubiera gustado. Su cuerpo sintió el impacto del humano, mientras que el dolor le forzaba a apagar su electro y quedaba expuesta por unos momentos. Las manos del ayuwoki se clavaron en su cuello, buscando asfixiarle, era curioso que intentase lo mismo que había llevado a Aki a su derrota, sin dudas debería intentar algo para no terminar como la humana. Sus ojos se cerraron mientras pensaba en llamitas, en los Lunarias que habían peleado sin cobardía hasta dar su vida, en cada aventura que había superado hasta llegar a ese momento. Había oponentes muy poderosos, cada pelea se volvía mucho más divertida que la anterior y sentía que su cuerpo se estaba adaptando porque meses atrás unos golpes como los que su oponente estaba brindando le hubieran matado. Entonces recordó algo, una idea cruzó su mente como un pequeño flash cuando el humano mencionó de regresar adonde pertenecía, tendría que usar esa habilidad que le habían otorgado los rituales de su tribu ese ritual que de pequeña le intimidaba pero que al final le demostraba que los cortes no dolían y que a un Mink no bastaba con decapitarlo para matarlo. — Es una pena que no volveré a verte... Levrette. — masculló al ser impactada por la mano libre de Muzan y su cabeza se desprendía del cuerpo comenzando a caer, la zorra parecía completamente derrotada, porque no importaba lo fuerte que fuese un cuerpo en condiciones normales no funcionaba sin una cabeza pegada al cuello. ¿Verdad?
Pero entonces, como si un espiritu vengativo se adueñase del cuerpo sin cabeza este se movió al costado de Muzan en lugar de caer y una poderosa patada se dirigió desde el punto ciego en dirección al cuello. La técnica que Berry había mencionado antes de su supuesta "muerte" se ejecutó con precisión buscando el tirarle al suelo y sin aguardar respuesta otras dos patadas descendieron contra el cuerpo del humano en una rápida sucesión. — ¡Bwahahaha! Necesitas más que decapitar a un Mink para derrotarlo, aunque quizás debería haberte dicho eso antes. ¡Oye cuerpo que no es por ahí! Eso eso, toma la espada y levántame del suelo... ¡No tonto cuerpo no vayas en esa dirección! Aish, a veces me olvido que debo manejarlo como si fuese un control remoto... — la situación era surrealista, un cuerpo decapitado dando vueltas por el jardín tomando la espada de llamitas y luego buscando su cabeza por el suelo hasta finalmente dar con ella y colocarla nuevamente en su lugar aunque claro primero había intentando colocarla en dirección opuesta y debió girarla para que finalmente se encajase correctamente. — Pff, por eso no me gusta separar mi cabeza, siempre es complicado volver a estar en una pieza. ¡Oye, creo que sigue respirando mejor será que le pegues un tiro antes de que se levante! — indicó la mink saltando unos cinco metros en dirección opuesta al cuerpo de su oponente para no interferir en la visión del francotirador. Con la cantidad de energía que debió gastar y lo que podría costarle levantarse del suelo la zorra dudaba de que ese humano pudiera continuar pero no quería confiarse, hasta que no le viese muerto no bajaría la guardia y si esos tres golpes no habían bastado en la próxima le golpearía más fuerte. Tenía a muchas almas haciendo fuerzas, no se podía permitir perder esa batalla y si era necesario lucharía hasta caer muerta pero con la convicción de haberse librado de aquel humano que tanto daño le hacía a los pobres habitantes de esa Isla.
Pero entonces, como si un espiritu vengativo se adueñase del cuerpo sin cabeza este se movió al costado de Muzan en lugar de caer y una poderosa patada se dirigió desde el punto ciego en dirección al cuello. La técnica que Berry había mencionado antes de su supuesta "muerte" se ejecutó con precisión buscando el tirarle al suelo y sin aguardar respuesta otras dos patadas descendieron contra el cuerpo del humano en una rápida sucesión. — ¡Bwahahaha! Necesitas más que decapitar a un Mink para derrotarlo, aunque quizás debería haberte dicho eso antes. ¡Oye cuerpo que no es por ahí! Eso eso, toma la espada y levántame del suelo... ¡No tonto cuerpo no vayas en esa dirección! Aish, a veces me olvido que debo manejarlo como si fuese un control remoto... — la situación era surrealista, un cuerpo decapitado dando vueltas por el jardín tomando la espada de llamitas y luego buscando su cabeza por el suelo hasta finalmente dar con ella y colocarla nuevamente en su lugar aunque claro primero había intentando colocarla en dirección opuesta y debió girarla para que finalmente se encajase correctamente. — Pff, por eso no me gusta separar mi cabeza, siempre es complicado volver a estar en una pieza. ¡Oye, creo que sigue respirando mejor será que le pegues un tiro antes de que se levante! — indicó la mink saltando unos cinco metros en dirección opuesta al cuerpo de su oponente para no interferir en la visión del francotirador. Con la cantidad de energía que debió gastar y lo que podría costarle levantarse del suelo la zorra dudaba de que ese humano pudiera continuar pero no quería confiarse, hasta que no le viese muerto no bajaría la guardia y si esos tres golpes no habían bastado en la próxima le golpearía más fuerte. Tenía a muchas almas haciendo fuerzas, no se podía permitir perder esa batalla y si era necesario lucharía hasta caer muerta pero con la convicción de haberse librado de aquel humano que tanto daño le hacía a los pobres habitantes de esa Isla.
Resumen
Belicosas
Técnicas
Karmas usados
Inventario
pasivas
Akuma
